Cosas que decir a ganar la espalda del corazón

Formas románticas que decir que Miss You No importa lo que separa a dos personas en el amor, falta alguien puede ser difícil para ambas partes. Para mantener el romance vivo y expresar lo mucho que el otro está perdido, hay una variedad de métodos que los individuos pueden adaptar a sus int La peor guerra que existe es la del corazón contra la cabeza. Si debes decir SI, dilo con el corazón abierto. Si debes decir NO, dilo sin miedo. La vida es como una montaña rusa. Tiene bajadas y subidas, pero es tu elección gritar o disfrutar de las emociones y las aventuras. Cómo le di la espalda a las malas palabras. Nunca le pedí a Dios que me ayudara a dejar de decir groserías, pero sí le pedí que hiciera Su voluntad en mi vida y me ayudara a ser de Su agrado, y me cambió. Sin darme cuenta, dejé de decir groserías poco a poco. Jesús dijo una vez que de la abundancia del corazón habla la boca (Lucas 6:45). TEXTOS BÍBLICOS. GÉNESIS 6. 5Y vio Yahweh que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 6Y se arrepintió Yahweh de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. 7Y dijo Yahweh: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia ... Las 7 Cosas Mas Importante Que Tienes Que Hacer Para Ganar Su Caso 1. Informarle a su doctor que usted ha aplicado para los beneficios del Seguro Social y pedirle al doctor que escribe en su archive cualquier efectos secundario que le de sus medicines al igual cualquier condición que usted le esta describiendo sobre su visita de ese día. La historia del pecado de Acán y todo lo que involucró nos ayuda a entender la diferencia tan absolutamente enorme que existe entre el bien y el mal. Nos ayuda a entender acerca de la santidad de Dios y de la necesidad de ser como Él. Jehová le dio una orden al pueblo de Israel. Veamos: (Josué 6: 17-19) Entrarás en mi casa y no te dará tiempo a advertir que estamos solos, porque antes de que puedas decir hola, tu espalda se encontrará con la pared. Y yo, estaré besándote. Y mientras recorremos el pasillo, me voy deshaciendo de esas cosas tan inservibles que llaman ropa. Y cuando estemos en mi habitación, antes de que puedas descalzarte ... Escribirlo a mano, a la manera antigua, en lugar de a través de correo electrónico. No tenga miedo de mostrar sus emociones; si realmente desea ganar la espalda, usted tiene que estar dispuesto a poner su corazón en la línea. Mejora. Tal vez había cosas que sabes que podría haber hecho mejor en su relación. 2. Nuestro corazón nos engaña, nos puede decir que lo que estamos haciendo es correcto y no agrada a Dios. Jeremías 17:9-10 “9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus ... Ya hemos considerado la carne, así que en esta lección, estudiaremos acerca del enemigo que se llama 'el mundo'. LA BIBLIA usa la palabra 'mundo' de tres maneras distintas. En primer lugar, puede referirse a LA TIERRA que Dios creó: El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en el hay… (Hechos 17:24).

Entre Luche y Cochayuyo, Roberto Parra Sandoval

2020.09.09 17:18 MinaDawngate Entre Luche y Cochayuyo, Roberto Parra Sandoval

Entre Luche y Cochayuyo, Roberto Parra Sandoval

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Para no mentir ni tampoco jurar en vano, ni menos por la sagrada escritura, no soy como aquellos hipócritas que después que tiran la piedra encogen el brazo, no soy puritano, ni malulo, tampoco soy como la paja entera, entre luche y cochayuyo. Voy a decir la pura y santa verdad. Estoy hablando en mi sano juicio. Nosotros los del más allá también tenemos derecho a hacer zamba canuta o decir las doce palabras redobladas, hablar en jerigonza. Nadie prohíbe decir ¡Viva la cordillera de los Andes y muera la Cordillera de la Costa!, como dice Nicanor Parra.
Viví en la tierra como todos ustedes: conocí el sur y el norte. Me bañé en el mar, conocí los huracanes, tempestades, terremotos, crucé los desiertos, caminé por las selvas. Fui marino de la mercante, pasé de un lugar a otro, trabajé en las miras, en los ferrocarriles, fui guarda cruces del tren trocha angosta de Pirque a Puente Alto.
No voy a negar que perdí buenas por huelguista. Participe en movimientos revolucionarios, agitador de masas, estuve encarcelado con otros dirigentes gremiales. Para no alargar la conversación voy a contarles cómo me pasó este percance.
Era 18 de setiembre. Me habían dado un reajuste y cancelación: venía muy atortado. Bajé con tres amigos, después seguí solo la huella. Como era hombre tranquilo, nadie me apuntaba con el dedo. No cometí escándalo en la vía pública. Fui religioso: iba a misa todos los domingos, aprendí el padrenuestro, el avemaría, oraciones para espantar los espíritus, saludar correctamente.
Como todos los ciudadanos hice el Servicio Militar, salí de Cabo de reserva con dos jinetas. Después me dediqué al zapato, vendí volantines en el mes de agosto, bolitas, trompos y naipes juleros. Pero todo era entretención.
Recuerdo el último día de mi vida en la tierra.
Se celebraba como todos los años el 18 de setiembre en el Parque Causiño, recorrí las ramadas tomando chicha con cacho. Como a las tres de la tarde entré a una fonda, las cuecas estaban que ardían: con arpa, acordeón y guitarra. Más contento que un caracol de viña pedí dos jarros de chicha ¡Estaba heladita la bribona! Le serví un jarro a los maestros cantores y pedí una cueca. Saqué a bailar a la negra más linda que había en la ramada, más inocente que el 28 de diciembre.
En la tercera pata de la cueca, por entremedio de la gente apareció un ñato y quedó mirando fijamente a mi pareja; no sé si sería el amante o el marido de ella. Yo no alcancé a defenderme porque el maldito me pegó tres balazos: uno en el pómulo izquierdo, el segundo en el brazo derecho y el tercero en pleno corazón. Morí casi instantáneamente; entre la vida y la muerte alcancé a decir algunas palabras que decían: ¡No era el fulano que yo buscaba! Nada se arreglaba con esto porque yo estaba botado en el suelo con mis tres píldoras tragadas. La sangre me salía a borbotones por boca y narices, el hechor se espientó. Para no comprometerse el dueño de la fonda, mandó que me arrastraran de una pata hacia afuera.
Había pasado como cinco minutos que yo era finado, cuando una señora decía: ¿De dónde será el pobrecito? Me dieron ganas de decirle ¡No se meta en cosas que no debe, señora! ¡No sea copuchenta! Pero me tragué las palabras. Otra mujer lloraba amargamente diciendo: ¡Si es mi marido el que está muerto!
Para colmo de la desgracia, cuando me arrastraron de la fonda hacia fuera, una pierna del pantalón se descosió. Mi cara estaba inconocible, desfigurado, era una masa de sangre y barro. Mis ojos apenas podían ver la capucha de la gente. Después me taparon con papeles.
Había más de tres mil personas a mi alrededor, apenas me dejaban resollar. Haciendo un lado la gente aparecieron los pacos: un sargento y un cabo. ¡A ver, a ver! ¡Qué pasa aquí! ¿Y este ñato? ¿Está borracho o está muerto? ¡Qué no ve que está muerto! Dijo un viejito cojo. ¿Quién lo mato? No saben ustedes que son policías, vamos a saber nosotros, contestó el mismo viejito cojo que todavía estaba mirando.
- Bueno, un poco más atrás – dijo uno de los pacos.
- Oiga mi cabo, por qué no le destapa la cara, por sí hay algún familiar del finao.
- Si quieren verlo, vayan a la morgue – contestó.
Luego llegó el furgón y me llevaron al Médico legal para hacerme la autopsia correspondiente.
Mis familiares nada sabían de lo sucedido. Me anduvieron buscando un mes y medio. Fueron al subterráneo de la morgue y no me reconocieron. Éramos como treinta que estábamos por el mismo caso: asesinato. Yo me estaba descomponiendo; había otro viejo que por olvido no lo habían llevado a la fosa común, todo era perfume de rosa. No se igualaba ni a perro podrido. Todos teníamos un número, a mi me tocó el 28 y mi vecino era el 27. Un día lunes en la mañana se oyó una voz que dijo: ¡A la fosa común el 28 y 27! Ahora si que la saqué apianá, pensaba yo. Tremenda hediondez que tengo que tragarme. Se llevaron sólo el 27. Menos mal que yo tuve un poco de suerte. La Ilustre Municipalidad de las Barrancas, me regaló un cajón ordinario: era de álamo. No eran conocidas las personas que me vistieran ni era la misma ropa que llevaba el 18 de setiembre. Cuando me pegaron los balazos, la camisa no sé dónde quedaría, porque de repente me daban unos desmayos. Perdía la memoria, débil con tanta pérdida de sangre, tampoco sabía de mi carnet de identidad. ¿Cómo voy a presentar mis credenciales para sacar el pase? No tuve que hacer ninguna diligencia para enterrarme, fue de lo más sencillo. Cuando me echaron la primera palada de tierra se quebró la tapa del cajón y me entro toda la tierra que casi me ahogo, algún día me las pagarán. Me dejaron unas flores, también rezaron un padrenuestro y se marcharon sin decir palabras.
Me quedé dormido, para no mentir, no sé cuánto tiempo. Pero lo que puedo asegurar, que cuando desperté no había nada en mi sepultura; quise levantarme y no tenía pierna ni brazo, menos cuerpo. ¿Saben lo qué había? Un manojo de pelo blanquizco pegado a la calavera y la suela de un zapato. Era todo lo que quedaba del maestro Pinina. Salí a dar un vistazo. No me interesaba el manojo de pelo ni la suela del zapato. No volví más a mi sepultura, me entretuve con otros amigos que habían en las mismas condiciones de asesinato.
Cambiamos de ideas, formamos un sindicato, fui presidente de esa institución mortífera; 120 días de huelga, 30 de ayuno por ganar la gloria. Ganamos la huelga pero fui desterrado al purgatorio, allá había otros relegado de distintas instituciones: unos ateos, sabatistas, dominicanos, pentecostales, budistas; menos mal que yo era cristiano. Estuve poco tiempo, no volví más donde quedaron mis compañeros de lucha. Quedé vagando en el espacio, oía voces y gritos; llantos desesperados, maldiciones. No supe nunca de dónde venían los gritos ni quiénes era. Me hacían invitaciones a maldecir, gritar, rabiar contra los que estaban en el olimpo; yo caminaba a velocidad de la luz. Seguía escuchando los mismos gritos y maldiciones, después me cesaron los gritos.
No había nadie en el espacio; como no estaba en la gloria ni en el infierno, hacía lo que se me daba la real gana. Decidí volver a mi tumba donde había estado anteriormente, busqué mi mechón de pelo, no estaba, solo encontré una placa de dientes. ¿Cuánto tiempo estaría en el espacio? Habían ocupado la sepultura y no tenía donde descansar. Me puse a recorrer los nichos para ver si encontraba algún amigo que diera alojamiento aquella noche. El terremoto de 1906 todo lo había cambiado. Me colgué de una cruz para descansar, dormitar; como a las seis de la mañana escuché a unos chiquillos que decían ¡Agüita pa’ las flores y escaleras pa’ los nichos! Ya nada tenía que hacer en el cementerio, no tenía ningún amigo, todos habían muerto. Como era jueves santo, logré escaparme. Eran como las 12 del día cuando salía entremedio de unos campesinos que venían con manta. No hubo ni rocha.
Ahora me encuentro paseando por las calles de Santiago, he ido a la Quinta Normal, al Zoológico, a la Universidad Católica, a la Biblioteca Nacional. Todo, está en su lugar; lo que ha cambiado es la calle Matucana, ahora no pasa el tren por su avenida, no hay carros eléctricos, lo demás sigue igual; el frío del invierno, el calor del verano, las poblaciones callampa, curaos mueren a granel de cirrosis, siguen los asaltos, cogoteos, crímenes, fusilamientos, ya no se puede vivir. Me molesta el humo del aceite quemado, el abuso de la ley tributaria, las colectas para los bomberos, las coronas para los padres de la patria, las confirmaciones a todo sol, la parada militar, el orfeón de carabineros, la orquesta sinfónica municipal, otra vez elecciones presidenciales, no puedo soportar más.
Me estoy volviendo loco. ¿Qué no ver que soy un alma en pena? Por favor préstenme una máquina de afeitar. ¿Dónde está mi overol? Tengo que ir a San Bernardo, que se callen las bocinas de los autos, ya pusieron huevos las gallinas. ¿Por qué llora esa guagua? ¿Quién podrá curarme esta herida que tengo en un pie? No me gustan los abusos, están cayendo piedras del cielo, la humanidad las pagará. ¡Córtenle la cola a ese perro que está envenenado! Demonios con cola de gato me persiguen, esta fiebre maldita me va a matar. ¿Qué será de Don Leuta, del Canarito, de Don Nica, del Capitán Mentira? Todos fueron grandes sabios, caballeros de pera y bigote. Yo les pregunto: ¿Cómo se vive más, corriendo rápido o despacio? ¿Qué no oyen el timbre? ¡Apaguen las luces! ¡Tiren la cadena del baño! ¡Quiebren las ampolletas que están quemadas!
Menos mal que encontré mi revolver, voy a recorrer los últimos rincones de Santiago. Se me está nublando los ojos, nadie se da cuenta de lo que pasa. Mejor me voy a mi tumba, pero antes de partir voy a dar una vuelta por el infierno a buscar a este ñato que me pegó los balazos.
Escalé unas montañas y llegué al cráter de un volcán, bajé por unos correderos de rescoldo y lava caliente. Llegué a una puerta de cobre, miré por el ojo de la llave y ví un dragón que venía cerrando todas las puertas. Golpee tres veces con la cacha del revólver. Se oyó una voz profunda que salía del centro de la tierra. Se abrió la puerta.
- ¿De donde vienes y para dónde vas?– dijo el dragón.
- Vengo en busca de un ñato que me pegó tres balazos en la tierra para un 18 de setiembre- contesté.
- ¿Cómo se llama?- dijo el dragón.
- No lo sé- contesté. Lo ví por primera vez ese día.
- Aquí no lo vas a reconocer, porque aquí están todos transformados.
Me hizo pasar.
- Tú debes saber- dijo del dragón- que aquí la puerta se abre cada cien años y se atiende por una hora. Si tú quieres buscarlo y si te embromas más del tiempo convenido, arréglatelas como puedas.
No volví a ver más al diablo.
Me fui por unos callejones sin salida, abriendo puertas pero se me iban cerrando a mis espaldas. En un departamento encontré a un bulto amarrado con cadenas: empecé a desatarlo. Lo primero que salió del bulto: un chillido espantoso. Por fin estoy libre- sentí que decían. Quedé mirando: salió un cajón con tres patas, culebras, sapos con cuatro ojos, alacranes; un libro que decía los reglamentos del infierno, lo puse sobre la mesa. En la primera página decía: “Soporte las consecuencias”.
Los departamentos son sin cuenta, seguí por unas escaleras corriendo abriendo puerta por puerta: de alguna salían llamaradas, de otros azufre caliente, empecé a gritar que se abran las puertas. Entré en un departamento, alguien dijo: ¡Quién vive!
- El maestro Pirina – contesté.
- ¿Qué anda buscando? – me dijo.
- ¡Al fulano que me pegó los tres balazos en la tierra! – repuse.
- ¡Aquí no hay nadie! – me dijo. Y le queda el último departamento del rincón.
Anduve unos pasos, eché abajo la puerta de una patada. En un rincón estaba sentado un chivato con cabeza de cristiano. Le dije: tú fuiste quien me pegó los tres balazos para un 18 de setiembre en la tierra. Vacié la cartuchera sobre el monstruo maldito, era el mismo ñato que me abrió la puerta y el mismo que me había asesinado en la tierra. Reventó en el infierno, yo salí volando por el aire, quedé en el olimpo mirando la fosa que había construido anteriormente.
Desde entonces no hay infierno.
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2020.01.09 14:50 KatarsisEsp [Traducción al español] Carta de Doinb de The Players' Tribune

Somos los Campeones

Hoy es mi vigésimo tercer cumpleaños y tengo mucho por lo que estar agradecido.
En los últimos meses, he conseguido muchas metas que parecían ser casi imposibles hace no mucho. Me convertí en el dieciseisavo jugador en conseguir 1.000 asesinatos en la LPL. Ayudé a mi equipo no sólo ha competir, sino también a ganar la gran final de los Mundiales de League of Legends y, finalmente –y esto fue muy especial dado mi viaje–, me convertí en el primer jugador extranjero en conseguir la residencia de la LPL.
Sé que 23 años pueden no ser muchos para algunos, pero en deportes electrónicos las cosas son diferentes. Tu tiempo como competidor es muy limitado –cada momento es valioso. Si me hubieras contado hace tres años cómo iba a ser mi vida con 23, nunca te hubiera creído. Todo esto hubiera parecido ser imposible.
Sinceramente, no sabía mucho sobre deportes electrónicos cuando empecé a jugar al League of Legends.
Esto fue en torno a 2013, cuando pasaba todo el tiempo que podía en cibercafés de Seúl jugando al LoL con mis amigos. Jugábamos porque el juego era único. Jugábamos porque nos retaba como grupo. Y jugábamos por la misma razón por la cual sigo jugando hoy en día: porque es la cosa más divertida en el mundo.
Siempre me han gustado los videojuegos. Mi padre trabaja para una gran empresa de telecomunicaciones en Corea, así que, de joven, siempre tuve diferentes ordenadores de alta tecnología y portátiles por toda la casa.
Les di buen uso, eso seguro. Mis padres trabajaban mucho, así que, cuando no estaban, yo me ponía a jugar. Y, sinceramente, no hay mejor régimen de entrenamiento para convertirse en jugador profesional que el ser un joven con mucho tiempo libre y poca supervisión. Iba al colegio por las mañanas, llegaba a casa a las dos de la tarde y jugaba a videojuegos todo lo que podía.
No era sólo un hobby. Incluso antes de jugar al LoL, cuando sólo jugaba a juegos de single-player, sabía dos cosas: que era muy bueno a cada juego que jugaba y que amaba cada segundo que pasaba jugándolos. Mis padres lo sabían. Mientras que tenía amigos que soñaban con convertirse en actores o ídolos del pop, aquello no era en lo que yo soñaba. Yo sólo quería jugar a videojuegos. Sin el apoyo de mis padres, no estaría donde estoy hoy.
Lo que me encantó en particular de League of Legends fue que era el primer juego al que jugaba en el que podías hacerte un equipo con tus amigos. Y tuvimos que descubrir cosas por nuestra cuenta –aprendimos de cada partida y desarrollamos nuestro propio estilo y tácticas. Pero, más allá de esto, nos lo pasábamos muy bien. Y, casi de forma inmediata, descubrí que tenía un instinto natural para el juego. En mi primer mes, me convertí rápidamente en uno de los jugadores top en la clasificación de Corea.
En aquel momento, no estaba seguro de si aquello era gran cosa. No tenía ni idea de que había otra gente que amaba el juego tanto como yo. No fue hasta que empecé a streamear por primera vez que me di cuenta de algo extraño: había mucha gente viendo mi stream. Mucha gente.
Poco después, organizaciones profesionales empezaron a ponerse en contacto conmigo. El LoL estaba explotando y mucha gente estaba intentando formar equipos, y no sólo en Corea, en todas partes.
Sinceramente, fue algo abrumador –y, de alguna manera, único.
Muchas veces, aquellos que terminan siendo profesionales en el fútbol o en el baloncesto han estado preparándose en su deporte desde pequeños. No sólo desarrollan sus habilidades como jugadores, también obtienen experiencia al ser parte de un equipo. Llegar al nivel más alto no sucede de repente normalmente.
Sin embargo, en deportes electrónicos, el tiempo que pasa desde que muestras potencial (de lo que es básicamente un hobby) hasta que te conviertes en profesional es básicamente inexistente. Es una transición para la que nadie te puede preparar. Los deportes electrónicos no son estar en un cibercafé con tus amigos. Llegar al más alto nivel es un éxito, pero no hay un mapa sobre cómo llegar allí –ni sobre cómo quedarse.
Cuando tuve la oportunidad de irme a China en 2015 para competir en la LPL, fueron mis padres los que me animaron a ir. Sé que fue algo muy raro y especial el que ellos fueran tan comprensivos, pero vieron lo mucho que me apasionaban esos juegos y querían que persiguiera mi sueño –incluso si aquello significaba mudarme a otro país siendo adolescente.
Por ello, quiero al menos dedicar un momento a decir: Gracias, mamá y papá. Sois la razón por la que estoy aquí.
Aun así, no creo que tuviera mucha idea de a dónde me estaba metiendo cuando me mudé a China.
Al principio, me sentí bastante intimidado por todo.
Obviamente, parte de ello venía porque era muy joven y estaba viviendo en un país extranjero por primera vez. Desde el día en el que llegué a Shanghái, fue obvio que incluso llamar a un taxi iba a ser un gran reto. Siempre me he considerado una persona muy extrovertida, pero el no ser capaz de comunicarme sin la ayuda de un traductor me hizo ser más reservado. Por primera vez en mi vida, como que me encerré en un cascarón.
Entonces, conocí a una chica.
Para ser exactos, conocí a la chica.
Estaba en una cafetería de Shanghái donde van muchos coreanos. Ni siquiera bebo café, simplemente estaba allí con uno de mis compañeros coreanos para echarle un ojo al sitio. La vi de inmediato.
El equipo tenía un traductor para nosotros mayormente para los entrenos y los torneos, pero no estaba con nosotros todo el tiempo. Y, ese día, no había venido con nosotros a la cafetería. No me importó, sabía que tenía que hablar con aquella chica; así que fui a la mesa en la que estaba y… Me quedé de pie y la miré durante un rato. Ya sabes, como una persona rara. Cuando por fin encontré las palabras adecuadas, me di cuenta de que no hablaba mucho coreano, sólo frases básicas como “hola” y “gracias”.
Por alguna razón, no me pidió que me fuera. Su nombre era Li Youzi y era una comentarista china de deportes electrónicos que se hacía llamar Uni y que viajaba a Corea de vez en cuando. Ambos sacamos nuestros teléfonos y empezamos a usar una aplicación de traducción para tener una conversación. Rápidamente, a pesar de la barrera del idioma, quedó claro que teníamos mucho en común. Fue como una chispa –una que nunca se apagó.
Gracias a Dios por la tecnología.
Mientras mi relación con Umi florecía y me ofrecía la estabilidad que faltaba en mi vida, todavía quedaban muchos retos que superar como jugador import intentando tener éxito en la LPL.
Quiero dejar clara una cosa para los aspirantes a jugadores, en particular a los que vienen de Corea: Si te vienes a China por el dinero, entonces no vengas.
En serio, si sólo es por el dinero, no lo hagas. No merece la pena. Las probabilidades de conseguir éxito son mínimas.
Cuando me vine a China, yo era, probablemente, uno de los cientos de jugadores coreanos y entrenadores que vinieron a competir a la LPL. Cuatro años después, quedamos una docena. Creo que hay varias razones.
Primeramente y por encima de todo, el LoL es un juego basado en la comunicación. Así que, si te vas a mudar a un país diferente, está en ti el aprender su cultura. Muchos de los jugadores que vienen se cierran y sólo hablan con otros jugadores coreanos cuando juegan. Me esforcé al principio en aprender mandarín. Aunque tuve dificultades tras convertirme en profesional, al menos tenía la habilidad de comunicarme con mis compañeros en los partidos –lo cual es una gran ventaja. Tener una novia que habla el idioma tampoco fue malo.
La razón principal por la que quise competir en la LPL fue simplemente porque, de todas las ligas de LoL del mundo, era la que más disfrutaba viendo. Las tácticas eran únicas y cada partido era una guerra. Había mucho potencial a desarrollar. Sabía que, si quería convertirme en uno de los mejores del mundo, tenía que irme a China.
Pensándolo ahora, estoy feliz de que mi principal motivación fuera mi amor por el juego porque, de lo contrario, no habría seguido tras el primer año. Una vez eres profesional, esto ya no es un cibercafé.
Eres los resultados. Sólo eso.
Puedes hablar, crear estrategias y memear todo lo que quieras, pero, si hay algo que hace a los deportes electrónicos tanto justos como a veces destructivos, es que tu actuación habla por sí sola. No puedes esquivar la verdad. Con ello, vale la pena recordar que todo el feedback que recibes depende de cómo jugaste la última vez. Cuando estás ganando, hagas lo que hagas, lo estás haciendo bien. Cuando pierdes, hagas lo que hagas, te estás equivocando.
La única manera en la que puedes determinar cómo te perciben es con tu actuación –en cada uno de los partidos.
E incluso entonces –incluso entonces–, algunas personas seguirán diciendo que simplemente tuviste suerte.
Definitivamente, tener éxito en esta industria se basa constantemente en luchar contra la baja autoestima. La verdad es que no es muy difícil jugar al LoL constantemente al mayor nivel. Incluso si haces todo lo que tienes que hacer, si entrenas constantemente, si pones todo tu corazón en convertirte en profesional, seguirá habiendo una gran posibilidad de que las cosas no funcionen.
El éxito encuentra a las personas en formas diferentes y en momentos diferentes, pero creo que la mayor razón por la que pude experimentarlo este año fue por la confianza. Confianza en mis compañeros. Confianza en la organización. Y, sobre todo, confianza en mi.
Hubo un tiempo en el que pensé que nunca llegaría a los Mundiales. Era algo que quería sobre todo lo demás, pero la idea de llegar –ya ni hablamos de ganarlos– parecía ser lejana.
En mis cuatro primeros años viviendo en China, tenía una tradición que odiaba. Cada año, cuando se jugaban las finales, me quedaba en mi apartamento (porque mi equipo no había llegado), pedía comida a domicilio y veía el partido. Odiaba esa comida. Odiaba ver el partido. Odiaba no tener el nivel que necesitaba y no tenía claro cómo conseguirlo.
No duermo mucho. Nunca lo he hecho, pero ha sido así en especial desde que me convertí en profesional. Durante los últimos cuatro años, he pasado alrededor de 15 horas practicando al día e intentando mejorar. Quiero a Umi, pero no puedo pasar con ella todo el tiempo que me gustaría. Durante la temporada, mi vida se basa en comer, dormir, entrenar y competir. No importa cuánto ames el juego, ser un jugador top requiere un gran sacrificio.
Yo hice esos sacrificios. Dejé a un lado relaciones personales. Le he dado a este juego cada momento di vi vida profesional y de mi tiempo libre.
Y hubo un largo periodo de tiempo en el que no parecía que mis sacrificios iban a valer la pena.
Mi carrera tocó fondo en 2016.
El equipo en el que estaba tenía problemas y me habían mandado al segundo equipo –ni siquiera jugaba los partidos. No poder jugar destruyó mi espíritu. No sabía quién era si no jugaba al LoL. Es una gran parte de mi. Todavía me estaba adaptando a muchas cosas, no sólo a la LPL, también a un nuevo país y a una nueva cultura. Todavía no podía comunicarme como quería y, con toda esa frustración acumulándose, estaba listo para retirarme.
La razón por la que no lo hice –la única razón por la que no lo hice– fue por Umi.
No importa cómo juegue, ella siempre es mi mayor fan. Es difícil no dar con ella en mis partidos porque siempre está allí animándome. Tiene un lema que le gusta repetir: “El trabajo duro tiene su recompensa.” Me lo dice constantemente y lo cree realmente. Incluso cuando no se me valoraba tan alto en el ámbito profesional y había muchas razones para creer que mi carrera estaba acabada, ella vio lo mucho que quería esto y todo el esfuerzo que estaba haciendo.
Me dijo que, si esperaba un poco más, encontraría mi camino. Y eso es lo que hice. Es muy simple.
De muchas maneras, ella es la razón de todo lo bueno en mi vida.
Incluso cuando mi equipo bajó a la LSPL, me quedé en él. En un año, tras pensar que mi carrera estaba acabada, les ayudé no sólo a volver a la LPL, también fui nombrado MVP de la temporada regular. Ese fue el momento en el que empecé a tener unos seguidores, cuando la gente empezó a ver en mi lo mismo que Umi.
Pero incluso cuando empecé a tener éxito, había otros contratiempos. Antes de firmar con FPX a finales de 2018, estuve cerca de retirarme otra vez debido a algunos problemas en mi cuello y espalda. Al principio, no me tomé en serio el dolor que tenía porque asumí que todos lo sentían. Los jugadores profesionales pasan muchas horas sentados, por lo que es común tener tortícolis. Entonces, un día, el dolor se volvió insoportable.
Fui al hospital y me hicieron una resonancia magnética, y el doctor me dijo cómo de serios eran mis problemas de columna. Me aterrorizó. Me dijo que si me tomaba un descanso de mi régimen de entreno, seguramente podría recuperarme. Pero sabía que si dejaba de jugar durante un largo periodo de tiempo, sería el final de mi carrera. No hay margen de error en este juego. Simplemente, hay demasiados buenos jugadores –además de los jóvenes novatos que se están esforzando por quitarte el puesto. No existe el descanso cuando eres profesional. Es un vamos, vamos, vamos hasta que ya no puedes.
Definitivamente, fue FPX el que frenó mi retirada. Lo que me ofrecieron no fue sólo la oportunidad de ser parte de un gran equipo, también fue el recibir terapia física cuando no estaba entrenando.
Me ofrecieron hacer todo lo que estuviera en sus manos para ayudarme a seguir jugando, pero no fue sólo su voluntad de ayudarme a recuperarme lo que hizo atractiva la idea de unirme a FPX. También unieron a un gran grupo de gente para ser mis compañeros.
Un grupo realmente bueno.
Lo primero que les dije a mis compañeros cuando me uní a FPX fue que, si no lo hacíamos bien, yo asumiría la culpa.
Es el un rol al que estoy acostumbrado. He escuchado un montón de comentarios hirientes a lo largo de mi carrera debido a mi estilo de juego. Agradezco que exista el “Pro view” porque así la gente puede entender un poco mejor por qué juego de la forma en que lo hago. Pero, en general, la manera en la que juego se refleja en las estadísticas, especialmente en comparación con otros medios. Siempre lo he aceptado porque veo el rol de manera diferente. Disfruto permitiendo que mis compañeros operen y jueguen al más alto nivel.
Desde el principio, le pedí a mis compañeros que entendieran mi estilo y que confiaran en mi. Incluso les dije directamente: “Si no confiáis en mi, entonces no necesito estar aquí.” Todos habíamos llegar de forma diferente a FPX.
Conocía a Lwx y a Crisp desde 2017, cuando éramos compañeros de práctica para equipos de camino a los Mundiales aquel año. Aquella experiencia –tanto competir con ellos como ver de primera mano el nivel que necesitar para ganar en la LPL y competir en los Mundiales– tiene un precio incalculable en nuestro desarrollo.
Tian era joven, pero su talento era increíble. Supe rápidamente que era un jungla que podía ayudarnos a ganar a cualquier equipo –no sólo en la LPL, también en todo el mundo. Y GimGoon era un jugador experimentado y sabía que podía confiar en él en cualquier situación. Había estado ya un año en FPX cuando me uní y era otro jugador coreano que había encontrado su lugar en la LPL. Nos respetamos mutuamente de inmediato.
Cuando nos juntamos, lo que me encantó del equipo era que todos jugábamos al juego a nuestra manera –y encajó de forma natural. También evolucionamos y crecimos juntos, por lo que, cuando llegaron los Mundiales, jugamos tan bien como siempre lo habíamos hecho. Y no importó el obstáculo al que nos enfrentamos, había confianza entre nosotros para poder superarlo.
Para mi, el haber llegado a los Mundiales por primera vez este año –no tener que verlo desde mi apartamento mientras como comida a domicilio– ya era un sentimiento increíble. Sólo eso, tras haber estado tan cerca de retirarme, pareció ser la validación por haber tomado la decisión correcta al haber continuado mi carrera.
No mentiré, no tuvimos el inicio que queríamos. Necesitamos un par de partidas para relajarnos, pero, una vez nos calmamos y forzamos a otros equipos a jugar a nuestro estilo, fuimos imparables.
Mucho del día en el que ganamos los Mundiales queda borroso. Lo que más recuerdo de las finales es volver al hotel. Dejé mi móvil allí al principio del día. Cuando lo miré, tenía muchos mensajes. Cientos, tal vez miles, y me llegaban continuamente. Gente alrededor del mundo, pero en especial desde China, dándome la enhorabuena.
Me di cuenta de lo especial que era. Llegué a China como un niño desconocido persiguiendo un sueño y ahora he creado una vida aquí con la mujer que amo, con un gran equipo y con unos fans maravillosos.
Sinceramente, todo es tan perfecto que mi único miedo es el exceso de confianza. Tras ganar los Mundiales, les dije a mis compañeros que no se les subiera a la cabeza. Después de todo, esta sólo ha sido la primera vez. Nuestra meta nunca debería ser conseguir una gran victoria y retirarnos.
Nuestra meta debería ser ganar los Mundiales dos veces, tres, cuatro… Y ser capaces de dejar nuestra huella en el juego, ayudar a inspirar a la generación joven de jugadores.
Si eres lo suficientemente bueno como para ganar los Mundiales una vez, ahí es cuando tu ambición tiene que empezar.
No sé cuánto más seguiré jugando a este juego, pero, mientras tenga la habilidad física y mental para competir a este nivel, no puedo parar. No dejaré de entrenar. No dejaré de soñar con el LoL.
Es, simplemente, muy divertido.
Pero, cuando deje de jugar, podré sonreír sabiendo que lo he dado todo por este juego –y me ha devuelvo más de lo que podría haber imaginado.
Umi, enhorabuena. ¡Somos los campeones!
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2019.05.01 17:41 imgabyandre Recomendaciones para el manifestante venezolano (post de FB de Despotismo de Dib)

Buenos días, gente. Ante las manifestaciones de hoy (y probablemente los días subsiguientes) les recomiendo ampliamente este post que encontré en Despotismo de Dib, una página de FB también muy buena que sube las informaciones verificada que consigue en Twitter, y es una alternativa para quienes lo tengan caído. El post no es de mi autoría, pero me pareció importante difundirlo por acá.
La prudencia es muy necesaria en estos momentos. Si van a salir, cuídense mucho, traten de mantenerse en grupos y que todo salga bien para que logremos salir de este régimen; espero que estos acontecimientos me quiten el pesimismo que llevo desde hace tiempo. Yo no puedo salir a la calle debido a problemas médicos, pero intento mantener informados a las personas de mi alrededor y mis amigos fuera del país.

Recomendaciones para el manifestante venezolano Escrito por @Dibversion (Despotismo de Dib)
Estas son algunas recomendaciones útiles para mantenerse sano y salvo en las protestas venezolanas. No tienen como propósito motivar a nadie a realizar actos vandálicos de ninguna clase sino dar las herramientas necesarias para que los ciudadanos sepan cómo protegerse de un régimen violento y criminal.
1.- Al llegar a la marcha o al punto de enfrentamientos lo primero que debes hacer es VISUALIZAR UNA POSIBLE RUTA DE ESCAPE y, en caso de estar en grupo, comunicársela a tus compañeros.
2.- NO USES LENTES DE CONTACTO. Es mejor llevar los lentes normales porque los de contacto retienen el químico de las lacrimógenas o del gas pimienta lo cual empeora sus efectos.
3.- Es recomendable que al ir en grupo permanezcan juntos pero PLANIFIQUEN UN PUNTO DE ENCUENTRO en el caso de que se separen. No es tan importante mantenerse siempre unidos como saber reencontrarse si se separan.
4.- USA UN BOLSO DE ESPALDA, no lleves bolsos de lado ni carteras. Son fáciles de agarrar y poco prácticos si necesitas correr.
5.- MENOS ES MÁS. No te cargues innecesariamente con cosas que no vas a usar: Cuadernos, mucha ropa de cambio, botellones de agua, el acorazado Bismarck. Yo recomiendo llevar agua, algún protector líquido (Maalox, bicarbonato de sodio con agua), protector solar, una camisa o paño que sirva como capucha para evitar el gas lacrimógeno y protectores para los ojos (lentes protectores sirven).
6.- EL VINAGRE CONTRARRESTA LOS EFECTOS DE LAS LACRIMÓGENAS pero irrita las vías respiratorias, especialmente si respiras por la boca. Puedes llevar el vinagre en una bolsa y tener un pañuelo remojado en él para usarlo cuando caigan las lacrimógenas pero no lo recomiendo.
7.- USA MAALOX. Esta es una recomendación personal así que puedes tomarla o dejarla, lleva Maalox o leche de magnesia. Lo echas en un atomizador con agua (50% agua, 50% Maalox/leche) y al caer las lacrimógenas usas el atomizador para rociarlo en tu cara (ojos, nariz, boca).
8.- NO USES CREMA DENTAL. Contrarresta los efectos de las lacrimógenas pero si se deja en contacto con la piel durante mucho tiempo, quema. Para usarlo debes poner la crema en tu labio superior (debajo de la nariz) y en las ojeras.
9.- SI TE HA CAÍDO GAS EN LA CARA Y TE ARDE NO TE LA TOQUES porque se expandirá el efecto. Lo mejor que puedes hacer es echarte Maalox con agua en la cara, echártelo en la boca y hacer gárgaras, escupir y sonarte la nariz lanzando los mocos al suelo. No tengas pena al hacerlo, es mejor verse mal que terminar mal.
10.- SI TE DISPARAN GAS PIMIENTA A LA CARA quedarás ciego momentáneamente. Pide ayuda de inmediato a quienes tengas cerca o grita “¡médico!” y dile lo que te hicieron. Deben lavarte el rostro con leche sin frotar ojos ni nariz.
11.- NO RESPIRES POR LA BOCA. Cuando caigan las lacrimógenas respira por tu nariz así sientas que te duele o que es mejor respirar por la boca. Si respiras por la boca te vas a ahogar y sentirás que te estás muriendo. Es una de las peores sensaciones que hay.
12.- Si te asfixias NO TE DESESPERES. Asfixiarse cuando caen las bombas lacrimógenas es normal, producto en muchos casos de respirar por la boca. Cuando te desesperas empiezas a inhalar más aire por la boca lo que hace que te asfixies más rápido por el gas. Concéntrate en el latido de tu corazón e imítalo al respirar por la nariz, una inhalación por cada tres latidos o dos, dependiendo de lo rápido que lata tu corazón.
13.- USA CALZADO CÓMODO. Los tacones son para las fiestas y los Converse para tomarse fotos, ambas son pésimas ideas. Recomiendo llevar zapatos de goma, preferiblemente con suela gruesa para patear lacrimógenas, no clavarse vidrios y poder moverse por cualquier terreno.
14.- VISTAN ROPA CÓMODA PERO PRÁCTICA Y RESISTENTE. Vestidos, licras, minifaldas, franelillas, blusas, camisas de botones, chalecos, chaquetas, etc. no son recomendables porque impiden el movimiento o no cubren la piel. Son mejores los jeans, monos o incluso shorts (no mucho) con camisas manga corta o larga en conjunto con suéteres ligeros. La idea es proteger la piel de los gases irritantes y mantenerse cómodo, no ganar el Miss Venezuela.
15.- SI TIENES EL CABELLO LARGO RECÓGELO EN UNA COLA y cúbrelo con alguna gorra o pañuelo. Pueden agarrarte por el cabello suelto para detenerte, además de que los gases se impregnan en el cabello y prolongan su efecto.
16.- NO USES MAQUILLAJE. Los químicos se fijan en el maquillaje y empeoran el efecto. Lo mismo sucede con las personas que sudan mucho.
17.- NO TE ENCAPUCHES ANTES DE TIEMPO. Si todo está tranquilo no debes cubrir tu cara hasta que empiecen los problemas, recuerda que tendrás reporteros viéndote y podrán decir que en la marcha habían encapuchados violentos cuando en realidad sólo querías proteger tu identidad.
18.- USA PROTECTOR SOLAR. Si crees que sudar por el protector solar a base de aceite es malo espera a sentir una lacrimógena en contacto con quemaduras de sol. Verás al diablo en pantaletas.
19.- NO CORRAS SIN RAZÓN. Si la gente empieza a correr los demás se asustan y se forma una estampida que puede ocasionar muchos heridos. Lo mejor es caminar a paso rápido y siempre estar atento a los funcionarios policiales para saber hacia dónde se mueven o si vienen y es necesario refugiarse.
20.- FÍJATE EN LA ESTELA DEL GAS. Es difícil observar las lacrimógenas cuando caen desde el cielo pero un rastro característico de ellas es el gas que dejan tras su trayectoria y que puede servirte para adivinar dónde van a caer y cómo evitarlas.
21.- GUARDEN BIEN SUS DOCUMENTOS. Tengan un lugar especial para guardar sus identificaciones, dinero para pasaje y celular. Estos son sus vidas y dependen de ellos. También tengan el número de algún abogado o familiares por si las dudas.
22.- LLEVA RODAJAS DE LIMÓN. Los gases lacrimógenos pueden provocar náuseas y vómitos, para contrarrestar este efecto es recomendable chupar limón así que lleva en una bolsita unas cuantas rodajas.
23.- FÍJATE EN LA DIRECCIÓN DEL VIENTO. El viento guiará el gas hacia ti o hacia ellos y puedes aprovecharlo para huir. Aparte, como el gas suele ascender si mantienes una posición baja es menos probable que te asfixies. No te lances al suelo porque si hay más personas pueden aplastarte y los residuos del gas suelen concentrarse ahí.
24.- APENAS LLEGUES A CASA QUÍTATE LA ROPA y ponla a lavar. No la dejes en el cesto de la ropa sucia. La ropa estará impregnada de los gases y puede reactivarse si la tocas con tu piel; airéala y lávala. Date una ducha con mucha agua fría sin restregar la piel para quitar los residuos del gas.
25.- COMPARTE ESTA CADENA DE RECOMENDACIONES. Así como tú puedes conocer o no conocer estas recomendaciones hay personas que no lo hacen y les puede ser útil. Familia, amigos, conocidos, todos deben aprender cómo protegerse aunque no participen en marchas ni protestas porque, tristemente, todos podemos ser víctimas de esta represión.
Información suministrada por Despotismo de Dib 👨‍💻
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2019.03.12 13:47 gensuigaoyang Emprendiendo el camino de la creencia en Dios

Rongguang Ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang
En 1991, por la gracia de Dios, comencé a seguir a Dios Todopoderoso debido a una enfermedad. En ese momento yo no sabía nada acerca de la creencia en Dios, pero lo interesante es que, al comer y beber de las palabras expresadas por Dios Todopoderoso, lo disfrutaba. Sentía que Sus palabras eran demasiado buenas, y cuando cantaba u oraba, el Espíritu Santo me conmovía con frecuencia hasta el punto de llorar. Esa dulzura en mi corazón, ese gozo, era como si un acontecimiento jubiloso me hubiese envuelto. En particular, en los encuentros durante la gran obra del Espíritu Santo, sentía como si hubiera trascendido la carne y estuviese viviendo en el tercer cielo, que el viento se había llevado todo lo que pertenecía al mundo. No puedo expresar cuán alegre, cuán feliz me sentía en mi corazón. Sentía que era la persona más feliz del mundo. Así que en ese momento yo creía que creer en Dios era simplemente disfrutar de Su gracia.
Como cada vez se divulgaban más de las palabras de Dios (en ese momento, se enviaban continuamente a la iglesia, pasaje tras pasaje), yo también sabía cada vez más. Entonces, ya no me sentía lleno simplemente con el disfrute de la gracia de Dios. Cuando vi a los “hijos primogénitos” mencionados en Sus palabras y aprendí que Dios otorga grandes bendiciones a Sus hijos primogénitos, busqué convertirme en uno de ellos con la esperanza de que en el futuro pudiese reinar con Dios. Más tarde, cuando vi en Sus palabras que Su hora estaba por llegar, sentí aún más urgencia y pensé: Comencé a creer en Dios demasiado tarde; ¿acaso no podré obtener esta bendición? Tengo que esforzarme más en ello. Así que cuando la casa de Dios organizó que yo copiase unos documentos, me mostré muy proactivo. No tenía miedo de las dificultades. Decidí que no iba a buscar pareja ni empleo para poder ganarme la bendición de ser un hijo primogénito. Si pudiera convertirme en un hijo primogénito, estaría dispuesto a dejar cualquier cosa, a pagar cualquier precio. A decir verdad, Dios nunca dijo definitivamente en Sus palabras que nosotros pudiésemos ser hijos primogénitos. Eso era sólo porque éramos ambiciosos y teníamos deseos extravagantes; creíamos que, porque Dios nos había llamado Sus “hijos” y porque Él ahora nos elevaba, nos convertiríamos ciertamente en los primogénitos. Así fue como yo creí que, naturalmente, me había convertido en un hijo primogénito. Más adelante vi palabras de Dios que acababan de divulgarse que mencionaban con frecuencia a los “hacedores de servicio”, y se hacía cada vez más mención del juicio de los hacedores de servicio. Me dije a mí mismo: Por suerte, sigo a Dios Todopoderoso, de lo contrario me convertiría en un hacedor de servicio. Cuando leí acerca de las bendiciones y promesas de Dios para los hijos primogénitos, creí que una parte de eso sería mía. Cuando leí Sus palabras de consuelo y exhortación para Su primogénito, también sentí que estaban dirigidas a mí. En particular, me sentí aún más encantado cuando vi lo siguiente: “La gran catástrofe no vendrá sobre Mis hijos, sobre aquellos que amo. Cada momento, cada segundo, yo cuidaré de Mis hijos. Vosotros no necesitáis sufrir esas dificultades o calamidades. Yo haré que Mis hijos sean perfectos, y cumpliré Mis palabras en ellos para que veáis con toda claridad Mi omnipotencia, para que podáis madurar en vuestras vidas y soportar pronto una carga por Mí y entregaros por completo para el cumplimiento de Mi plan de gestión. Debéis sentiros felices y alegres por ello. Os daré todo y os dejaré reinar. Yo pondré todo en vuestras manos; los hijos heredarán todo del padre, por no mencionar a aquellos de vosotros que os convirtáis en hijos primogénitos. En verdad seréis bendecidos para que no sufráis las dificultades de la gran catástrofe, sino que disfrutaréis de bendiciones eternas. ¡Qué glorioso! ¡Qué glorioso!” (de “Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”). Pensé: ¿Estoy soñando? ¿Tal increíble maná del cielo ha caído sobre mí? No podía atreverme a creerlo por completo, pero temía que mis hermanos y hermanas dijeran que mi fe era demasiado pequeña, así que no me atreví a no creerlo.
Un día, fui emocionado a participar en una reunión y vi que dos colaboradores habían venido a la iglesia. Cuando yo estaba comunicando con ellos, dijeron que eran hacedores de servicio. Después de escuchar esto, me sorprendí y les pregunté: “Si vosotros sois hacedores de servicio, ¿no somos todos hacedores de servicio?”. Dijeron la verdad sin guardarse nada: “Casi todos nosotros en China somos hacedores de servicio”. Al oírlos decir esto, se me calló el alma a los pies. ¡No podía ser! ¿Es esta la verdad? Pero, cuando vi sus expresiones abrumadas y adoloridas y que los rostros de los demás también eran muy sombríos, no podía dejar de creerlo. Sin embargo, luego cambié de opinión y pensé: Como colaboradores, habían abandonado a sus familias y sus carreras, habían sufrido tanto y pagado un alto precio por la obra de Dios. Me faltaba bastante en comparación con ellos; si ellos son hacedores de servicio, ¿qué más puedo decir? Un hacedor de servicio es un hacedor de servicio, así que, en ese momento, no me sentí tan mal.
Al regresar a casa, volví a tomar la palabra de Dios y miré lo que Dios tenía que decir acerca de los hacedores de servicio, y vi esto: “Aquellos que hacen el servicio para Mí, ¡escuchen! Podéis recibir algo de Mi gracia al hacer el servicio para Mí. Es decir, sabréis por un tiempo acerca de Mi obra posterior y las cosas que sucederán en el futuro, pero no disfrutaréis eso en absoluto. Esta es Mi gracia. Cuando vuestro servicio esté completo, iros de inmediato y no os demoréis. Aquellos que son Mis hijos primogénitos no deben ser arrogantes, pero vosotros podéis ser orgullosos porque he otorgado infinitas bendiciones sobre vosotros. Aquellos que son los blancos de las destrucciones no deben traer problemas sobre vosotros mismos o sentir lástima por vuestro destino; ¿quién te hizo un descendiente de Satanás? Después de que me hayas hecho tu servicio, puedes regresar una vez más al abismo sin fondo porque ya no me serás de utilidad y comenzaré a tratar con vosotros con Mi castigo. Una vez que empiezo Mi obra nunca me detengo; lo que hago, se logrará, y lo que logro, durará por toda la eternidad. Esto es aplicable a Mis hijos primogénitos, Mis hijos, Mi pueblo, y esto va para vosotros también: Mis castigos de vosotros son eternos” (“Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”). Tan pronto como leí estas palabras, me asaltó un dolor que nunca antes había sentido. Rápidamente, cerré el libro de las palabras de Dios y no me atreví a verlas de nuevo. En cuestión de segundos, sentimientos de aflicción, confusión y descontento brotaron en mi corazón a la vez, y pensé: Ayer estaba en una cuna de felicidad, pero hoy he sido expulsado de la casa de Dios. Ayer era hijo de Dios, pero hoy me he convertido en enemigo de Dios, el descendiente de Satanás. Ayer, me esperaban las bendiciones ilimitadas de Dios, pero hoy mi destino es el pozo del abismo, y seré castigado por toda la eternidad. Si Él no va a otorgar bendiciones, entonces no importa, pero ¿por qué aun así tiene que castigarme? ¿Qué demonios he hecho mal? ¿A qué viene todo esto? Yo no estaba dispuesto a enfrentarme a esta realidad; no era capaz de enfrentarme a este tipo de realidad. Cerré los ojos y ya no estaba dispuesto a pensar más en ello. Ansiaba con esperanza que todo fuese sólo un sueño.
A partir de ese momento, en cuanto pensaba en mí como un hacedor de servicio, sentía un dolor indescriptible en mi corazón, y no me atrevía a leer de nuevo las palabras de Dios. Pero Dios es muy sabio, y Sus palabras que castigan y revelan a la gente no sólo están impregnadas de misterio, sino que también contienen profecías de la futura catástrofe, así como el pronóstico del reino y cosas similares. Todas estas eran cosas que yo deseaba conocer, así que a pesar de ello no podía dar la espalda a Sus palabras. Al leer las palabras de Dios, Sus palabras, afiladas como cuchillas, me atravesaban reiteradamente el corazón, y no pude evitar aceptar Su juicio y castigo. Sentí que la majestuosa ira del juicio de Dios estaba siempre sobre mí. Aparte del dolor, yo conocía la verdad real de haber sido corrompido por Satanás. Resultó que yo era el hijo del gran dragón rojo, descendiente de Satanás, y objeto de destrucción. Sintiéndome desesperado, ya no me atrevía más a esperar con ansias ninguna bendición, y estaba dispuesto a aceptar la predestinación de Dios de que yo era un hacedor de servicio. Cuando sentí que podía poner mi corazón en ser un hacedor de servicio, una vez más Dios reveló algunas cosas que habían estado ocultas en mí. Un día, al leer las palabras de Dios, vi: “Después que regrese a Sion, todavía habrá interminables alabanzas en la tierra, y los devotos hacedores de servicio estarán, como siempre, esperando realizar servicios para Mí, pero su uso habrá sido completado. Ellos sólo anhelarán con melancolía la escena de Mi presencia en la tierra. En ese momento comenzaré a traer la catástrofe sobre aquellos que sufrirán aflicciones, pero todos creerán que Yo soy el Dios justo, y no castigaré de ningún modo a los devotos hacedores de servicio. Sobre ellos sólo derramaré Mi gracia” (“Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”). Al ver esto, secretamente pensé: Ya no pensaré más en el derecho natural del primogénito y ya no desearé más grandes bendiciones. Ahora sólo buscaré ser un devoto hacedor de servicio. Este es ahora mi único objetivo. En el futuro, sin importar lo que la casa de Dios organice para que yo lo haga, lo haré con la mayor devoción posible. No puedo perder la oportunidad de volver a ser un devoto hacedor de servicio. Si ni siquiera soy capaz de ser un devoto hacedor de servicio, sino que soy simplemente un hacedor de servicio, después de completar mi servicio debo regresar al pozo del abismo o al lago de fuego y azufre. En ese caso, ¿de qué sirve todo esto? ¡Entonces es mejor no creer! No me atreví a expresar este pensamiento ante nadie, pero no podía escapar de los vigilantes ojos de Dios. Dios usó palabras tan afiladas como espadas para perforar mi corazón y abrir mi alma. Sus palabras fueron: “Sólo Yo puedo comprender la naturaleza del hombre. Todos ellos creen que ellos mismos son totalmente ‘devotos’ a Mí. ¿Acaso no saben que hay impurezas en su ‘devoción’, y que estas impurezas serán su ruina? Esto se debe a que esas impurezas son producto de las maquinaciones del gran dragón rojo que han sido desde hace tiempo desnudadas por Mí. Yo soy el Dios Todopoderoso, ¿cómo no podría entender algo tan sencillo? Puedo ver a través de tu misma carne, de tu misma sangre para ver lo que vive en tu corazón. La naturaleza del hombre no es difícil para Mí de comprender en absoluto, sin embargo, la humanidad todavía se considera inteligente y cree que sus propias intenciones son desconocidas por todos, excepto por sí mismos, ¿acaso no saben que el Dios Todopoderoso existe en los cielos y la tierra y en todas las cosas?” “Ahora, la mayoría de la gente aún alberga alguna esperanza, pero cuando su esperanza se convierta en decepción, se darán por vencidos y querrán retirarse. He dicho que no obligaré a nadie a quedarse, pero ten cuidado con las consecuencias que esto tendrá para ti. No te estoy amenazando; esto es un hecho” (“Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”). Después de leer esto, mi corazón palpitaba. Sentí que Dios ve verdaderamente cada faceta del ser del hombre. Pensamos en algo y Dios lo sabe; guardamos secretamente alguna pequeña esperanza en nuestros corazones y Dios se siente indignado; Él no permite esto. Sólo en ese momento tuve un poco de corazón de reverencia hacia Dios. Decidí que nunca más haría transacciones con Dios, sino que actuaría honestamente como un hacedor de servicio y obedecería Sus designios.
No fue hasta más tarde cuando descubrí que mi experiencia durante esos tres meses fue la prueba de los hacedores de servicio. Fue la primera obra de prueba que Dios completó en la gente por medio de Sus palabras. Tras someterme a la prueba de los hacedores de servicio, entendí que Dios no es sólo un Dios misericordioso y amoroso, sino que es un Dios justo y majestuoso que no tolera las ofensas de la humanidad. Sus palabras contienen autoridad y poder, y no pueden dejar de producir un corazón temeroso en el hombre. Yo también sabía que la humanidad es la creación de Dios, que debemos creer en Dios y adorarlo. Esto es lo que es correcto y apropiado. No hay necesidad de razones, ni de condiciones, y no debe haber ambición ni deseos extravagantes. Si la gente cree en Dios para obtener algo de Él, entonces con este tipo de creencia se está explotando y engañando a Dios. Es una expresión de falta de conciencia y de razón. Incluso si la gente cree en Dios, pero no obtiene nada y más adelante obtiene Su castigo, debe creer en Él. La humanidad debe creer en Dios y obedecerlo porque Él es Dios. También reconocí que yo mismo soy un hijo del gran dragón rojo, descendiente de Satanás, y uno de los que perecerán. Dios es el Señor de toda la creación y, sin importar cómo me trate, es lo merecido. Todo ello es justo, y debo obedecer Sus designios y arreglos incondicionalmente. No debo tratar de razonar con Él y, aún más, no debo resistirme a Él. Haciendo memoria sobre mi propia estupidez revelada en esta prueba, pude ver que en verdad yo era vergonzoso, y que yo era un verdadero descendiente de Satanás, arrogante e irrazonable. Sólo quería ganar un alto estatus, grandes bendiciones o incluso sentarme al lado de Dios y gobernar con Él, pero ni siquiera sabía lo que yo era ni si estaba calificado; con desvergüenza y egoísmo, yo sólo luché por ello. Cuando vi que no obtendría las bendiciones que esperaba, sino que en vez de ello sufriría una catástrofe, pensé en no seguir creyendo en Dios y en traicionarlo. Estas manifestaciones totalmente transparentes me hicieron ver con claridad que mi objetivo al creer en Dios era ser bendecido. Yo estaba claramente tratando de hacer transacciones con Dios; de verdad, era extremadamente arrogante y había perdido por completo la razón que una persona debería tener. Si no hubiese sido por esa sabiduría de la obra de Dios —que utilizó la prueba de los hacedores de servicio para conquistarme y quebrar mi ambición de obtener bendiciones—, yo no habría recuperado mi conciencia y mi razón. No podría haber aceptado honestamente la verdad, el camino y la vida de Dios. En ese caso, nunca hubiese podido ser salvado ni perfeccionado.
Después de someterme a la prueba de los hacedores de servicio, pensé que ya no me atrevería a creer en Dios y cumplir con mi deber a fin de obtener bendiciones, y pensé que ya no me atrevería a hacer las cosas con la intención de realizar transacciones con Dios. Sentía que explotar y engañar a Dios de esta manera era demasiado despreciable. Pero, al mismo tiempo, tenía una comprensión superficial de que el usar esta prueba para salvar a la humanidad es la buena intención de Dios, y sabía que no hay parte de Él que odie al hombre. Su amor por la humanidad no ha cambiado desde que creó el mundo, así que, en mi corazón, estaba dispuesto a seguir un camino para satisfacer y retribuir el amor de Dios en mi futura fe en Él y en el cumplimiento de mi deber. Sin embargo, debido a que la intención de obtener bendiciones y realizar transacciones con Dios está demasiado arraigada en el corazón de la gente, no es posible resolverla del todo experimentando una sola prueba. Después de cierto tiempo, estas cosas aparecerán de nuevo. Así que, para conquistarnos y salvarnos de una forma mucho más profunda y completa, Él realiza varias pruebas sucesivas en nosotros: la prueba de los tiempos de castigo, la prueba de la muerte y la prueba de los siete años. De estas pruebas, la que yo más sufrí y de la que gané más fue la prueba de los siete años de 1999.
En 1999, me asignaron para ir a un nuevo distrito para actuar como líder de la iglesia. Casualmente, este fue el año en que el evangelio del reino se expandió significativamente, y la casa de Dios requirió que tratáramos de salvar a todos los que tenían la posibilidad de ser salvados. Cuando vi este arreglo de parte de la casa de Dios, pensé que la obra de Dios sería completada en el año 2000. Para conseguir más almas y obtener un destino favorable para mí cuando llegara la hora, me dediqué a la obra del evangelio desde la madrugada hasta bien entrada la noche. En cuanto a la vida en la iglesia, simplemente me dejaba ver y actuaba por inercia. Aunque me di cuenta de que mis intenciones estaban erradas, simplemente no podía controlar mi deseo de obtener bendiciones. En ese momento yo estaba bastante ocupado y tenía la sensación de que hacer algo que no fuera la obra del evangelio sólo me demoraría, incluso comer y beber la palabra de Dios. Fue así como me entregué al fervor de la obra y, antes de darme cuenta, el año había terminado. La casa de Dios había seleccionado a una persona local para ayudarme con la obra, así que regresé a la zona de mi pueblo natal.
Me imaginé que cuando la obra de Dios estuviese terminada, la gran catástrofe con certeza ocurriría, así que, después de regresar a casa, sólo esperaba en casa todos los días el desastre, esperando el fin de la obra de Dios. Cuando vi que el Festival de la Primavera se acercaba, mis propios problemas emergieron. Antes, para evitar que mi familia y amigos me estuviesen preguntando acerca de mi casamiento, siempre decía que me casaría en el año 2000. En ese momento, pensaba que la obra de Dios concluiría ciertamente en el año 2000, y en lo que respecta al matrimonio, sólo podía seguir aguantando hasta el año 2000. No me imaginaba que el 2000 llegaría tan pronto; todos vendrían para el Festival de la Primavera, y ¿cómo les respondería a ellos entonces? Justo cuando me estaba carcomiendo este asunto, hubo una comunicación de la casa de Dios que decía que es necesario someterse a siete años de pruebas. Después de escuchar este mensaje, me sentí estremecido y mi corazón se llenó de confusión. No pude evitar comenzar a razonar con Dios: En este momento, ni siquiera tengo un lugar donde vivir con mi familia. No me permiten permitirán quedarme en casa por largo tiempo —incluso un día como este en casa es difícil—. Me esperan otros siete años y, ¿cómo se puede vivir así? Oh Dios, te suplico que me destruyas. ¡Ya no quiero ser perfeccionado por Ti, realmente no puedo soportar más este sufrimiento! Al día siguiente, seguía sin poder escapar de mi depresión, y pensé: De todos modos, han pasado siete años. Mañana es otro día; saldré y me quitaré esto de la cabeza. En cuanto me subí al autobús, sentí que el Espíritu Santo estaba dentro de mí reprochándome: En el momento en que buscabas con disposición, pagaste tu precio y dijiste que amarías a Dios hasta el final, que nunca lo dejarías, que soportarías cualquier dificultad y que compartirías cualquier alegría. ¡Fuiste un hipócrita que se engañó a sí mismo! Al enfrentarme al reproche del Espíritu Santo, no pude evitar bajar la cabeza. Era verdad. Antes, cuando había disfrutado de la gracia de Dios, le hice promesas a Él, pero ahora, cuando hay dificultades y debo sufrir, quiero incumplir lo que prometí. Así que ¿no son mis promesas sólo mentiras? Dios me dio tanto amor, y ahora cuando me encuentro en un entorno que no es totalmente como yo deseo, siento un resentimiento tan grande que quiero dar la espalda a Dios. ¡Verdaderamente soy una bestia ingrata, no mejor que un animal! Cuando pensé en esto, ya no estaba de ánimos para salir, y regresé a casa con el corazón pesado. A pesar de que me habían forzado a ser “obediente”, cada vez que me enfrentaba a la insatisfacción de mi familia y a las extrañas miradas de los que me rodeaban, sentía que creer en Dios era demasiado doloroso, demasiado difícil. Cuando pensaba en el hecho de que aún quedaban siete años más en la obra de Dios, me desapegué en mi corazón y lo que fuera que hiciera, no estaba apurado ni preocupado. Me esforcé a diario para cumplir con mi deber como si sólo fuera otro día cualquiera. Este tipo de condición negativa y de confrontación hizo que la obra del Espíritu Santo fuese distanciándose cada vez más de mí, y aunque deseaba transformar mi propia condición, no pude hacerlo.
Un día, cuando comía y bebía la palabra de Dios, vi Sus palabras que decían: “Cuando algunas personas empezaron por primera vez, estaban llenas de energía, como si nunca fueran a agotarse al comenzar a cumplir con su deber. Sin embargo, ¿cómo es que parecen perder esa energía conforme avanzan? Se diría que la persona de entonces y la de ahora son diferentes. ¿Por qué cambiaron? ¿Cuál fue el motivo? Se debe a que su fe en Dios siguió el camino equivocado antes de tomar la senda correcta. Escogieron la senda incorrecta. Había algo escondido en su búsqueda inicial que emergió en un momento clave. ¿Qué estaba oculto? Es una expectativa que reside en sus corazones mientras creen en Dios, la expectativa de que el día de Dios llegará pronto y su desdicha llegará a su fin; la expectativa de que Dios se transfigurará y de que todo su sufrimiento se acabará” (‘Los que han perdido la obra del Espíritu Santo corren mayor riesgo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”). Las palabras de Dios me llevaron a buscar la raíz del problema. Resultó que yo tenía una esperanza oculta dentro de mis búsquedas, una esperanza que anhelaba que el día de Dios viniese pronto y que ya yo no sufriera más, que yo tuviera un buen destino. Todo este tiempo, mis búsquedas estaban dominadas por esta esperanza, y cuando mi esperanza no llegó a nada, sufrí y me desmoroné hasta el punto de traicionar a Dios, incluso pensando en escapar por medio de la muerte. Sólo entonces vi que había seguido a Dios durante tantos años, pero que mi esencia no seguía el camino de la verdad; siempre tuve mi vista puesta en el día de Dios, y había estado haciendo transacciones con Él para ganarme Sus bendiciones. Aunque en aquel entonces no pude evitar quedarme dentro de la casa de Dios y no dejarlo, si no resolvía la impureza existente dentro de mí, tarde o temprano me resistiría y traicionaría a Dios. Después de ver este peligro oculto dentro de mí, le pregunté a Dios en mi corazón: ¿Qué puedo hacer para deshacerme de la impureza de esperar al día de Dios? Entonces, una vez más leí las palabras de Dios, que decían: “¿Sabes que en este país, mientras pasáis por estos sufrimientos y disfrutáis de la obra de Dios, en realidad los extranjeros os envidian a todos? Los deseos de los extranjeros son: Nosotros también queremos experimentar la obra de Dios, sufriremos cualquier cosa por ello. ¡Nosotros también queremos obtener la verdad! Queremos ganar alguna perspectiva, alguna estatura, pero por desgracia no tenemos esa suerte. […] Se puede decir que completar este grupo de personas en el país del gran dragón rojo, hacerle soportar este sufrimiento, es la mayor exaltación. Una vez se dijo: ‘He trasladado al Oriente la gloria de Israel’. ¿Entendéis todos ahora el significado de esta declaración? ¿Cómo deberías caminar por la senda que tienes por delante? ¿Cómo deberías buscar la verdad? Si no buscas la verdad, ¿cómo puedes obtener, pues, la obra del Espíritu Santo? Una vez que pierdas la obra del Espíritu Santo, correrás el mayor de los peligros. El sufrimiento presente es insignificante. ¿Sabes qué hará por vosotros?” (‘Los que han perdido la obra del Espíritu Santo corren mayor riesgo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”). De estas palabras de Dios, pude ver que existe un gran significado en el sufrimiento que las personas son capaces de soportar hoy día, pero no pude dar en el clavo de cuál era en realidad el significado de ese sufrimiento. Sólo sabía que únicamente pudiendo ver dentro del significado del sufrimiento podría ser capaz de transformar verdaderamente mi condición de esperar al día de Dios. Este fue un camino hacia la resolución. Aunque yo no comprendía el significado del sufrimiento en aquel momento, lo único que podía hacer era realmente buscar la verdad, buscar la verdad cada vez más, porque sólo si obtenía la verdad podría realmente entender el significado del sufrimiento y sólo entonces podría deshacerme de esta impureza dentro de mí.
Como si el tiempo hubiese sido acelerado, parpadeé y ya era el año 2009. Hacía mucho tiempo que aquellos siete años habían transcurrido, sin que me diera cuenta de ello. Había llegado así de lejos y por fin sentía que esos siete años no habían sido tan largos como me los había imaginado. Aquellos pocos años, en el juicio revelado en las palabras de Dios, en las revelaciones de las pruebas y refinamientos de Dios, yo había visto mi verdadero rostro. Había visto que yo era, de la cabeza a los pies, un hijo del gran dragón rojo, porque estaba lleno de sus venenos, como el veneno de “No te levantes temprano si no vale la pena, el beneficio va por delante en todo”. Esta es una clásica representación de las maneras del gran dragón rojo. Bajo el control de este veneno, mi creencia en Dios era sólo para ser bendecido. Lo que gastaba para Dios tenía un límite de tiempo, y yo deseaba sufrir poco y obtener grandes bendiciones. Con el fin de deshacerme de esta fuerte intención de ser bendecido y de esta actitud transaccional dentro de mí, Dios completó múltiples pruebas y refinamientos en mí. Sólo entonces la impureza en mi creencia en Dios fue purificada. Y vi en las revelaciones de Dios que yo estaba lleno del carácter corrupto de Satanás. Yo era arrogante, embustero, egoísta y despreciable, imprudente y de corazón tibio. Me hicieron ver cada vez con mayor claridad mi verdadera naturaleza, y ver que yo había sido demasiado corrompido por Satanás, que yo era el hijo del infierno. Que yo pudiera creer en Dios y seguir a Dios en esos momentos fue en verdad gracias a Su elevación y gracia, y que yo pudiese aceptar Su juicio y castigo fue una bendición aún mayor. Mi gratitud hacia Dios creció, mis exigencias se redujeron, mi obediencia a Él creció y mi amor por mí mismo disminuyó. Sólo pedí ser capaz de deshacerse de mi carácter satánico corrupto, ser una persona que verdaderamente obedece y adora a Dios. Este pequeño fruto se logró después de quién sabe cuánta obra de Dios, incluyendo muchísimo esfuerzo meticuloso por Su parte. Hasta el día de hoy, experimentando la obra de Dios finalmente he comprendido que la salvación de Dios de la humanidad en verdad no es fácil. Su obra es demasiado práctica —Su obra de transformación y salvación de la humanidad no es tan sencilla como la gente se imaginaría—. Por lo tanto, ya no soy como un niño ingenuo, sólo abrigando la esperanza de que el día de Dios llegue con rapidez, sino que siempre creo que mi propia corrupción es demasiado profunda, que tengo demasiada necesidad de la salvación de Dios y demasiada necesidad de experimentar Su juicio y castigo, Sus pruebas y refinamientos. Actualmente debo poseer un poco de la conciencia y la razón que deben estar presentes en una humanidad normal, y experimentar apropiadamente la obra de Dios de salvación de la humanidad. Al final, cuando pueda pasar el resto de mi vida siendo modelo de una persona verdadera y recibir la alegría de Dios, mi corazón se sentirá pleno. Ahora, cuando miro hacia atrás y pienso en lo que revelé de mí mismo cuando esos siete años de pruebas vinieron sobre mí, siento que estoy sumamente endeudado con Dios, que he herido Su corazón en demasía. Si la obra de Dios hubiese concluido en el año 2000, yo ciertamente habría sido objeto de destrucción. Los siete años de pruebas realmente fueron la tolerancia y compasión de Dios hacia mí.
Una vez que salí de esos siete años y reflexioné sobre esas palabras de Dios que no había entendido antes: “¿Sabes que en este país, mientras pasáis por estos sufrimientos y disfrutáis de la obra de Dios, en realidad los extranjeros os envidian a todos? Los deseos de los extranjeros son: Nosotros también queremos experimentar la obra de Dios, sufriremos cualquier cosa por ello. ¡Nosotros también queremos obtener la verdad! Queremos ganar alguna perspectiva, alguna estatura, pero por desgracia no tenemos esa suerte. […] Se puede decir que completar este grupo de personas en el país del gran dragón rojo, hacerle soportar este sufrimiento, es la mayor exaltación. Una vez se dijo: ‘He trasladado al Oriente la gloria de Israel’. ¿Entendéis todos ahora el significado de esta declaración?” (‘Los que han perdido la obra del Espíritu Santo corren mayor riesgo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”). Pude entender un poco el significado de estas palabras; finalmente pude sentir que el sufrimiento es verdaderamente significativo. Aunque sufrí mientras experimentaba estas pruebas, sólo después de sufrir pude ver que lo que había ganado era demasiado preciado, demasiado valioso. A través de la experiencia de estas pruebas, vi el carácter justo del Todopoderoso y la omnipotencia y sabiduría de Dios. Comprendí la benevolencia de Dios y probé el profundo y paternal amor de Dios por Sus hijos. También experimenté la autoridad y el poder en Sus palabras, y vi la verdad de mi propia corrupción causada por Satanás. Vi las dificultades de Dios en Su obra de salvación, que Él es santo y honorable, y que los humanos somos feos y despreciables. También experimenté cómo Dios conquista y salva a la humanidad para traerla al camino correcto de la creencia en Él. Cuando pienso en ello ahora, si Dios no hubiese realizado este arduo trabajo sobre mí de prueba tras prueba, probablemente no hubiese podido obtener estos entendimientos. Las dificultades y los refinamientos son tan beneficiosos para el crecimiento de las personas en sus vidas. A través de estos, la gente puede obtener lo más práctico y preciado en su proceso de creencia en Dios: la verdad. Después de ver el valor y el significado del sufrimiento, ya no sueño con entrar en el reino manejando un sedán, sino que estoy dispuesto a plantar firmemente mis pies en el suelo y experimentar la obra de Dios y buscar realmente la verdad para cambiar yo mismo.
A través de la experiencia durante varios años de la obra de Dios, sólo ahora poseo un poco de entendimiento práctico de estas palabras de Dios: “La fe verdadera en Dios significa que la gente experimenta Sus palabras y Su obra en base a la creencia de que Él tiene soberanía sobre todas las cosas. Por tanto, se logrará desechar el carácter corrupto, se satisfará el deseo de Dios, y se llegará a conocerlo. Sólo emprendiendo ese paso se puede decir que se cree en Dios”. Antes de haber experimentado estas pruebas de Dios, yo me encontraba lleno de una fuerte intención de ser bendecido y de una actitud transaccional. Aunque en principio yo sabía lo que era creer en Dios y cuál era la meta de la creencia en Dios, yo sólo tenía mis ojos puestos en ser bendecido. No le prestaba atención a la verdad, no me preocupaba por deshacerme de mi carácter corrupto para satisfacer la voluntad de Dios, ni por reconocer a Dios como el objetivo de mi búsqueda. Sólo entonces comprendí que cuando Dios se hizo carne Su obra principal fue la de resolver la intención de la humanidad de ser bendecida y su actitud transaccional. Fue debido a que estas cosas son en verdad los obstáculos que se interponen entre el hombre y su entrada en el camino correcto de la creencia en Dios. Si la humanidad alberga estas cosas, esta no buscará la verdad. No tendrá un objetivo correcto en su búsqueda; caminará por un sendero equivocado, un sendero que no es reconocido por Dios. Ahora bien, la obra de Dios de conquista y salvación ha destruido la fortaleza de Satanás dentro de mí. Por fin ya no me siento preocupado, ya no me siento agobiado por pensamientos de obtener bendiciones o de sufrir una catástrofe. Ya no busco amargamente deseos extravagantes, y ya no discuto condiciones ni hago peticiones para escapar de la catástrofe. Sin esta impureza, me siento más liviano, más libre. Puedo buscar la verdad tranquila y apropiadamente. Este es el fruto de las pruebas y refinamientos de Dios Todopoderoso. Es esta obra de pruebas y refinamientos de Dios Todopoderoso la que me ha llevado al verdadero camino de la creencia en Dios. A partir de ahora, no importa cuánta más obra de pruebas haga Dios, no importa cuán grandes sean los dolorosos refinamientos que yo sufra, obedeceré y aceptaré, y los experimentaré verdaderamente. Yo buscaré la verdad que hay en ellos, y lograré un carácter libre de corrupción para satisfacer la voluntad de Dios, a fin de retribuir los muchos años de esfuerzo minucioso de Dios.
Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso
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2018.09.09 18:02 cristianos17128 Cómo está tu relación con Dios

En tu creer en Dios, por lo menos debes resolver tener una relación normal con Dios. Sin una relación normal con Dios, pierdes el significado de tu creer en Dios. Establecer una relación normal con Dios depende totalmente de que acalles tu corazón ante Dios. Una relación normal con Dios quiere decir no dudar ni negar nada de la obra de Dios, sino poder obedecer la obra de Dios, quiere decir tener los motivos correctos delante de Dios, sin pensar en ti mismo, poniendo siempre los intereses de la casa de Dios en primer lugar sin importar lo que estés haciendo, y aceptar la observación de Dios y obedecer Sus arreglos. Quiere decir poder sosegar tu corazón en la presencia de Dios en todo lo que hagas e incluso cuando no entiendas la voluntad de Dios, seguir cumpliendo tu deber y responsabilidades lo mejor que puedas; cuando la voluntad de Dios se te revele, entonces no es tarde para que la acates en tu práctica. Cuando tu relación con Dios se haya vuelto normal, tu relación con las personas será normal. Todo se construye sobre el fundamento de las palabras de Dios: por medio de comer y beber las palabras de Dios, practica de acuerdo a lo que Dios pide, enmienda tus opiniones, y no hagas cosas que se opongan a Dios o perturben la iglesia. No hagas cosas que no tengan ningún beneficio para las vidas de tus hermanos y hermanas, no digas cosas que no edifiquen a los demás ni hagas nada vergonzoso. Sé justo y honorable en todas las cosas que hagas y permite que sean presentables delante de Dios. Aunque haya veces en que la carne sea débil, serás capaz de poner los intereses de la casa de Dios en primer lugar, no procurar tus propios beneficios, y actuar con justicia. Si puedes practicar de esta manera, entonces tu relación con Dios será normal.
Siempre que hagas algo, debes examinar si tus motivos son correctos. Si puedes actuar conforme a los requerimientos de Dios, entonces tu relación con Dios es normal. Este es el criterio mínimo. Si, cuando examinas tus motivos, surgen los que son incorrectos, y si puedes darles la espalda y actuar conforme a las palabras de Dios, entonces te volverás alguien que es correcto delante de Dios, lo que mostrará que tu relación con Dios es normal, y que todo lo que haces es por amor a Dios y no para ti mismo. Debes enmendar tu corazón, ser justo, y tus emociones no te deben controlar ni debes actuar de acuerdo a tu propia voluntad siempre que hagas o digas algo: estos son los principios por los cuales los que creen en Dios se conducen. Los motivos de una persona y su estatura se revelan en lo pequeño y, así, si las personas quieren entrar en la senda para que Dios las perfeccione, primero deben resolver sus propios motivos y su relación con Dios. Sólo cuando tu relación con Dios es normal Dios te podrá hacer perfecto y sólo entonces el tratamiento, la poda, la disciplina y el refinamiento de Dios en ti podrán lograr su efecto deseado. Es decir, las personas son capaces de tener a Dios en su corazón, de no buscar beneficios personales ni pensar en su futuro personal (en referencia al pensamiento de la carne), sino que más bien llevan la carga de entrar en la vida, hacer todo lo que pueden para buscar la verdad, y someterse a la obra de Dios. De esta forma, los objetivos que buscas son correctos, y tu relación con Dios es normal. Se puede decir que arreglar tu relación con Dios es el primer paso en la entrada a tu viaje espiritual. Aunque el destino de los hombres está en las manos de Dios, y Dios lo ha predestinado y no lo pueden cambiar, que Dios pueda o no perfeccionarte y ganarte depende de si tu relación con Dios es normal o no. Tal vez haya partes de ti que son débiles o desobedientes, pero en tanto que tu actitud sea correcta y tus motivos sean correctos, y en tanto que hayas enmendado tu relación con Dios y la hayas hecho normal, entonces estarás calificado para que Dios te perfeccione. Si no tienes la relación correcta con Dios, y actúas por el bien de tu carne o de tu familia entonces, independientemente de qué tan duro trabajes, todo será en balde. Si tu relación con Dios es normal, entonces todo lo demás encajará en su lugar. Dios no ve nada más, sino que Él sólo ve si tus opiniones en la creencia en Dios son correctas: en quién crees, por el bien de quién crees y por qué crees. Si puedes ver las cosas con claridad y puedes enmendar tus opiniones y puedes practicar, entonces tu vida progresará y seguro podrás entrar en el camino correcto. Si tu relación con Dios no es normal, y tus opiniones sobre la creencia en Dios están desviadas, entonces esto excluirá todo lo demás: no importa cómo creas en Dios, no vas a ganar nada. Sólo si tu relación con Dios es normal, Dios te aprobará cuando le des la espalda a la carne, ores, sufras, soportes, obedezcas, ayudes a tus hermanos y hermanas, le dediques a Dios más esfuerzos, etc. Si algo que haces tiene o no valor y significado depende de que tus propósitos sean correctos y tus puntos de vista correctos. Hoy día, la creencia en Dios de muchas personas es como mirar el reloj con la cabeza girada a un lado: sus puntos de vista están desviados. Todo será bueno si se puede hacer un progreso aquí, todo estará bien si esto se resuelve, mientras que todo quedará en nada si esto no se resuelve. Algunas personas se comportan bien en Mi presencia pero, a Mis espaldas, lo único que hacen es resistirse. Estas son manifestaciones torcidas y engañosas, y este tipo de persona es un siervo de Satanás, es la personificación típica de Satanás para tentar a Dios. Tú sólo eres una persona correcta si eres capaz de someterte a Mi obra y a Mis palabras. Mientras que seas capaz de comer y beber las palabras de Dios, que todo lo que hagas sea presentable ante Dios, que todo lo que hagas sea justo y honorable; que no hagas cosas vergonzosas ni que dañen la vida de las personas, vivas en la luz, y no seas explotado por Satanás, tu relación con Dios se enmendará.
Al creer en Dios, tus propósitos y tus puntos de vista deben enmendarse; debes tener un entendimiento correcto y un trato correcto de las palabras de Dios, de la obra de Dios, de los entornos dispuestos por Él, del hombre testificado por Dios, y del Dios práctico. No debes practicar según tus pensamientos personales ni hacer tus propios pequeños planes. Debes ser capaz de buscar la verdad en todo, mantenerte en tu lugar como una creación de Dios, y someterte a toda la obra de Dios. Si quieres buscar ser perfeccionado por Dios, y entrar en la senda correcta de la vida, tu corazón debe vivir siempre en Su presencia, no ser disoluto, no seguir a Satanás, no dejarle oportunidad alguna de hacer su obra ni de que él te use. Debes darte por completo a Dios, y dejar que Él gobierne sobre ti.
¿Estás dispuesto a ser el siervo de Satanás? ¿Estás dispuesto a que él te explote? ¿Crees en Dios y lo buscas de forma que puedas ser perfeccionado por Él, u ocurre que te conviertes en un contraste en la obra de Dios? ¿Estás dispuesto a que Dios te obtenga y a vivir una vida con sentido, o estás dispuesto a vivir una vida inútil y vacía? ¿Estás dispuesto a que Dios te use, o a que Satanás te explote? ¿Estás dispuesto a dejar que las palabras y la verdad de Dios te llenen, o a dejar que el pecado y Satanás te llenen? Considera y sopesa esto. En tu vida diaria debes comprender esas palabras que dices y esas cosas que haces, que provocarán que tu relación con Dios sea anormal, para a continuación rectificarte y entrar en la manera correcta. Examina tus palabras, tus acciones, todos y cada uno de tus movimientos y tus pensamientos e ideas en todo momento. Comprende tu verdadero estado, y entra en el camino de la obra del Espíritu Santo. Sólo de esta forma puedes tener una relación normal con Dios. Al sopesar si tu relación con Dios es normal, serás capaz de rectificar tus propósitos, de entender la esencia del hombre, y de entenderte a ti mismo; a través de esto, serás capaz de entrar en experiencias reales, de abandonarte realmente a ti mismo, y de lograr una sumisión deliberada. En asuntos como cuando estás experimentando si tu relación con Dios es normal, serás capaz de encontrar oportunidades de que Dios te perfeccione, de entender muchas situaciones bajo las cuales el Espíritu Santo está obrando, y de calar muchas de las artimañas y conspiraciones de Satanás. Sólo por medio de este camino puedes ser perfeccionado por Dios. Tú rectificas tu relación con Dios para someterte a todas Sus disposiciones. Es para entrar más profundamente en experiencias reales, y obtener más obra del Espíritu Santo. Cuando practicas tener una relación normal con Dios, la mayor parte del tiempo lograrás esto por medio de la renuncia a la carne y de tu cooperación real con Dios. Deberías entender que “sin un corazón cooperador, es difícil recibir la obra de Dios; si la carne no sufre dificultades, no hay bendiciones de Dios; si el espíritu no lucha, Satanás no será avergonzado”. Si practicas y entiendes claramente estos principios, tus puntos de vista sobre la fe en Dios se enmendarán. En vuestras prácticas actuales, debéis descartar el punto de vista de “buscar pan para satisfacer el hambre”, debéis descartar el punto de vista de “el Espíritu Santo lo hace todo y las personas son incapaces de intervenir”. Todas las personas que hablan así piensan: “Las personas pueden hacer todo lo que estén dispuestas a hacer, y cuando llegue el momento el Espíritu Santo obrará, y ellas no tendrán necesidad de vencer a la carne ni de cooperar, y sólo necesitan que el Espíritu Santo las conmueva”. Estos puntos de vista son todos absurdos. Bajo estas circunstancias, el Espíritu Santo es incapaz de obrar. Esta clase de punto de vista se convierte en una gran obstrucción para la obra del Espíritu Santo. En frecuentes ocasiones, la obra del Espíritu Santo se alcanza a través de la cooperación de las personas. Sin cooperación ni resolución, querer cambiar el carácter de uno, obtener la obra del Espíritu Santo, y obtener esclarecimiento e iluminación de Dios son pensamientos extravagantes; esto se llama “ser permisivo con uno mismo, y perdonar a Satanás”. Las personas así no tienen una relación normal con Dios. Tú has descubierto muchas manifestaciones de Satanás en ti y en tus acciones pasadas, muchas cosas que han ido en contra de los requerimientos actuales de Dios. ¿Eres capaz de abandonarlas ahora? Alcanza una relación normal con Dios, actúa según los propósitos de Dios, conviértete en una nueva persona, y ten una nueva vida; no mires atrás a transgresiones pasadas, no estés demasiado compungido, sé capaz de levantarte y de cooperar con Dios, y cumple las obligaciones que deberías llevar a cabo. De esta forma, tu relación con Dios será normal.
Si simplemente aceptas estas palabras verbalmente después de leerlas, pero no estás conmovido en tu corazón ni eres serio respecto a tener una relación normal con Dios, esto demuestra que no le das importancia a tu relación con Dios, tus puntos de vista aún no se han enmendado, tus propósitos siguen sin dirigirse a permitir que Dios te obtenga, y permitirle a Dios la gloria, sino que más bien están dirigidos a permitir que las conspiraciones de Satanás prevalezcan, y a obtener tus propósitos personales. Todas las personas de esta clase tienen propósitos y puntos de vista incorrectos. Independientemente de lo que Dios haya dicho o de cómo lo haya dicho, ellas son indiferentes y no se puede ver transformación alguna. Sus corazones no sienten temor alguno ni ellas tienen vergüenza. Esta clase de persona es una persona confusa, sin espíritu. Porque cada declaración de Dios, tras haberla leído y haber obtenido un entendimiento, debes ponerla en práctica. Independientemente de cómo solieras practicar antes —quizás en el pasado tu carne era débil, eras rebelde, y te resistías— esto no es gran cosa ni puede obstruir el crecimiento de tu vida hoy. Mientras seas capaz de tener una relación normal con Dios hoy, hay esperanza. Si cada vez que lees las palabras de Dios tienes cambios, y permites que otras personas vean que tu vida se ha transformado para una mejora, ello muestra que tienes una relación normal con Dios, y que esta se ha enmendado. Dios no trata a las personas en base a sus transgresiones. Mientras seas capaz de no rebelarte ni resistirte de nuevo después de haber entendido y ser consciente, Dios seguirá teniendo misericordia de ti. Cuando tengas este entendimiento y la voluntad de buscar el ser perfeccionado por Dios, tu condición en la presencia de Dios será normal. Hagas lo que hagas, considera: ¿Qué pensará Dios si hago esto? ¿Cómo afectará a los hermanos y hermanas? Examina tus propósitos en tu oración, en tu comunicación, en tu hablar, en tu trabajo y en tu contacto con las personas, y examina si tu relación con Dios es normal o no. Si eres incapaz de distinguir tus propósitos y pensamientos, no tienes discriminación, y esto demuestra que entiendes demasiado poco sobre la verdad. Ten un entendimiento claro de todo lo que Dios hace, ve las cosas según Su palabra y posicionado en el lado de Dios. De esta forma, tus puntos de vista serán correctos. Por tanto, construir una buena relación con Dios es una prioridad máxima para cualquiera que crea en Él; todos deberían tratarlo como la tarea más importante y como su principal acontecimiento vital. Todo lo que haces debería sopesarse, tomando por referencia si tienes o no una relación normal con Dios. Si tu relación con Dios es normal, y tus propósitos son correctos, entonces hazlo. Con el fin de mantener una relación normal con Dios no puedes temer a perder en tus intereses personales, no puedes permitir que Satanás prevalezca, que te tenga agarrado ni que te convierta en un hazmerreír. Un propósito así es una manifestación de que tu relación con Dios es normal. No es para la carne, sino más bien para la paz de espíritu, para obtener la obra del Espíritu Santo y satisfacer la voluntad de Dios. Si has de entrar en un estado correcto, debes construir una buena relación con Dios, enmendar tu punto de vista de la creencia en Dios. Es para permitir que Dios te obtenga, que Él revele los frutos de Sus palabras en ti, te esclarezca y te ilumine aún más. De esta forma entrarás en la manera correcta. Come y bebe continuamente las palabras actuales de Dios, entra en el camino actual de la obra del Espíritu Santo, actúa según los requerimientos actuales de Dios, no sigas prácticas obsoletas ni te aferres a las formas de actuar antiguas, y entra rápidamente en la manera de la obra de hoy. Así, tu relación con Dios será completamente normal, y entrarás en la senda correcta de creer en Dios. De "La Palabra Manifestada en carne"
Ver más: https://es.godfootsteps.org/god-is-the-lord-of-all-creation.html
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2018.09.08 01:23 cristianos17128 Los que obedecen a Dios con un corazón verdadero, con seguridad serán ganados por Dios

La obra del Espíritu Santo se transforma día a día, elevándose cada vez más con cada paso; la revelación de mañana es más elevada que la de hoy, paso a paso, subiendo cada vez más alto. Tal es la obra por medio de la cual Dios perfecciona al hombre. Si el hombre no puede mantener el paso, entonces, en cualquier momento puede ser abandonado. Si el hombre no tiene un corazón obediente, entonces no puede seguir hasta el final. La época antigua ha pasado; ahora es una nueva época. Y en una nueva época se debe realizar una nueva obra. Particularmente en la época final donde el hombre será perfeccionado, Dios llevará a cabo una nueva obra cada vez más rápido. Por lo tanto, sin obediencia en su corazón, al hombre le será difícil seguir las huellas de Dios. Dios no se sujeta a las reglas ni tampoco trata ninguna etapa de Su obra como inmutable. Más bien, la obra realizada por Dios es cada vez más nueva y cada vez se enaltece más. Su obra se hace más y más práctica con cada paso, está más y más en línea con las necesidades prácticas del hombre. Sólo después de que el hombre experimenta esta clase de obra puede alcanzar la transformación final de su carácter. El conocimiento que el hombre tiene de la vida crece cada vez más alto, por lo tanto, la obra de Dios de igual modo cada vez se enaltece más. Sólo de esta manera puede el hombre alcanzar la perfección y ser apto para que Dios lo use. Por un lado, Dios obra de esta manera para contrarrestar y dar marcha atrás a las nociones del hombre, mientras que, por el otro, guía al hombre a un estado más elevado y más realista, en el reino más alto de creencia en Dios para que, al final, se haga la voluntad de Dios. Todos los de naturaleza desobediente que se opongan obstinadamente serán dejados atrás por esta etapa de la obra de Dios que avanza rápida y furiosamente; sólo aquellos que obedezcan voluntariamente y que se humillen gustosamente pueden progresar hasta el final del camino. En este tipo de obra, todos vosotros debéis aprender cómo someteros y hacer a un lado vuestras nociones. Cada paso debe ser tomado con cuidado. Si sois descuidados, con toda seguridad os volverás alguien a quien el Espíritu Santo rechazará, alguien que altera a Dios en Su obra. Antes de someterse a esta etapa de la obra, las viejas reglas y leyes del hombre eran tan innumerables que se dejó llevar por ellas y, como resultado, se volvió engreído y se olvidó de sí mismo. Todos estos son obstáculos en el camino del hombre para aceptar la nueva obra de Dios y son hostiles al hombre que llega a conocer a Dios. Si un hombre no tiene ni obediencia en su corazón ni un anhelo por la verdad, entonces estará en peligro. Si obedeces sólo la obra y las palabras que son sencillas, y no eres capaz de aceptar ninguna que tenga una intensidad más profunda, entonces eres alguien que mantiene las formas antiguas y no puede mantener el paso de la obra del Espíritu Santo. La obra que Dios hace difiere de periodo en periodo. Si muestras gran obediencia en una fase, pero en la siguiente fase muestras menos o ninguna en absoluto, entonces Dios te desamparará. Si mantienes el paso con Dios mientras Él asciende este paso, entonces debes continuar manteniendo el paso cuando ascienda al siguiente. Sólo tales hombres son obedientes al Espíritu Santo. Ya que crees en Dios, debes permanecer constante en tu obediencia. No puedes simplemente obedecer cuando te plazca y desobedecer cuando no. Tal clase de obediencia Dios no la aprueba. Si no puedes mantener el paso con la nueva obra que Yo enseño y sigues aferrándote a los antiguos dichos, entonces, ¿cómo puede haber crecimiento en tu vida? En la obra de Dios, Él te provee por medio de Su palabra. Cuando obedeces y aceptas Su palabra, entonces el Espíritu Santo con toda seguridad obrará en ti. El Espíritu Santo obra exactamente de la manera que digo. Haced como he dicho y el Espíritu Santo con toda prontitud obrará en ti. Expongo una nueva luz para que veáis y vengáis a la luz presente. Cuando caminas en esta luz, el Espíritu Santo inmediatamente obrará en ti. Algunos pueden ser recalcitrantes y decir, “Simplemente no voy a hacer lo que Tú dices”. Entonces te digo ahora que este es el fin del camino. Te has marchitado y ya no tienes vida. Por lo tanto, cuando se experimenta la transformación del carácter, es crucial que se mantenga el paso con la luz presente. El Espíritu Santo no sólo obra en ciertos hombres que son usados por Dios, sino que lo hace aún más en la iglesia. Él podría estar obrando en cualquiera. Ahora puede obrar en ti y después de que lo hayas experimentado, puede obrar en alguien más después. Síguela de cerca; cuanto más sigas la luz presente, más puede madurar y crecer tu vida. No importa la clase de hombre que pueda ser, siempre y cuando el Espíritu Santo trabaje en él, asegúrate de seguirlo. Asimila sus experiencias a través de las tuyas y vas a recibir cosas aún más elevadas. Al hacerlo así verás el crecimiento con mayor rapidez. Esta es la senda de la perfección para el hombre y una forma por la cual la vida crece. La senda a la perfección se alcanza a través de tu obediencia hacia la obra del Espíritu Santo. Tú no sabes por medio de qué clase de persona obrará Dios para perfeccionarte, ni tampoco por medio de qué persona, suceso o cosa Él te permitirá entrar en posesión y adquirir algo de discernimiento. Si puedes caminar en este camino correcto, esto muestra que hay gran esperanza para ti para que seas perfeccionado por Dios. Si no eres capaz de hacerlo, esto muestra que tu futuro será desolado y uno de tinieblas. Cuando caminas sobre el camino correcto, se te harán revelaciones en todas las cosas. No importa qué les pueda revelar el Espíritu Santo a los demás, si tú continúas en tu experiencia sobre el fundamento de su conocimiento, entonces esto se convertirá en tu vida y serás capaz de proveer a otros debido a esta experiencia. Aquellos quienes proveen a los demás repitiendo palabras son aquellos sin experiencia; se debe aprender para encontrar, por medio del esclarecimiento y la iluminación de los demás, una forma de práctica antes de hablar de la propia experiencia y conocimiento prácticos. Esto será de mayor beneficio para la propia vida. Debes experimentar de esta manera, obedeciendo todo lo que viene de Dios. Debes buscar la mente de Dios en todas las cosas y aprender lecciones en todas las cosas, creando crecimiento en tu vida. Tal práctica permite que el crecimiento sea más rápido.
El Espíritu Santo te esclarece a través de tus experiencias prácticas y te perfecciona por medio de tu fe. ¿Realmente estás dispuesto a ser perfeccionado? Si realmente estás dispuesto a que Dios te perfeccione, entonces tendrás el valor para desechar tu carne y serás capaz de llevar a cabo las palabras de Dios y no ser pasivo ni débil. Serás capaz de obedecer todo lo que venga de Dios y todas tus acciones, ya sean hechas en público o en privado, serán presentables ante Dios. Si eres una persona honesta y practicas la verdad en todas las cosas, entonces serás perfeccionado. Esos hombres engañosos que actúan de una manera frente a los demás y de otra manera tras sus espaldas, no están dispuestos a ser perfeccionados. Todos son hijos de la perdición y de la destrucción; no pertenecen a Dios sino a Satanás. ¡No son la clase de hombre elegido por Dios! Si tus acciones y tu comportamiento no pueden ser presentados ante Dios o no son los que el Espíritu de Dios considere, entonces esto ilustra que hay un problema contigo. Sólo si tú aceptas el juicio y el castigo de Dios, y le das importancia a la transformación de tu carácter, serás puesto en la senda para ser perfeccionado. Si verdaderamente estás dispuesto a ser perfeccionado por Dios y llevar a cabo la voluntad de Dios, entonces debes obedecer toda la obra de Dios y no emitir una palabra de queja, ni debes evaluar o juzgar la obra de Dios a voluntad. Estas son las condiciones más básicas para ser perfeccionado por Dios. El requisito necesario para aquellos que buscan ser perfeccionados por Dios es este: hacer todas las cosas con un corazón que ama a Dios. ¿Qué significa “hacer las cosas con un corazón que ama a Dios”? Significa que todas tus acciones y tu comportamiento se pueden presentar ante Dios. Como mantienes las intenciones correctas, aunque tus acciones sean correctas o equivocadas, no tienes miedo de que estas se muestren a Dios o a tus hermanos y hermanas; te atreves a hacer un juramento ante Dios. Que cada uno de tus pensamientos, intenciones e ideas sean calificados para ser examinados en la presencia de Dios: si prácticas y entras de esta manera, entonces el progreso en tu vida será rápido.
Ya que crees en Dios, entonces debes poner fe en todas las palabras y la obra de Dios. Es decir, ya que crees en Dios, le debes obedecer. Si no eres capaz de hacer esto, entonces no importa si crees en Dios. Si has creído en Dios por muchos años, pero nunca lo has obedecido ni aceptado todas Sus palabras, y en cambio le has pedido a Dios que se someta a ti y siga tus nociones, entonces eres el más rebelde de todos y eres un incrédulo. ¿Cómo puede alguien así obedecer la obra y las palabras de Dios que no se conforman a las nociones del hombre? La persona más desobediente es una que de manera intencional desafía a Dios y lo resiste. Él es el enemigo de Dios y es un anticristo. Tal persona siempre guarda hostilidad en contra de la nueva obra de Dios, no muestra intención de someterse y nunca ha obedecido o se ha humillado voluntariamente. Él mismo se exalta ante los demás y nunca se somete a otro. Ante Dios, se considera el más competente en predicar la palabra y el más hábil para obrar en los demás. Nunca descarta los tesoros que ya están en su posesión, sino que los trata como reliquias de familia que se deben adorar, que se deben predicar a otros y que se deben usar para sermonear a los insensatos quienes le adoran. De hecho, existen algunas de estas personas en la iglesia. Se puede decir que son “héroes indomables”, que generación tras generación moran en la casa de Dios. Creen que predicar la palabra (doctrina) es su deber más alto. Año tras año y una generación tras otra, se dedican a cumplir vigorosamente su deber “sagrado e inviolable”. Nadie se atreve a tocarlos y nadie se atreve a reprocharlos abiertamente. Se volvieron “reyes” en la casa de Dios, actuando de un modo tiránico a través de las épocas. Estos demonios buscan unir las manos y juntos destruir Mi obra; ¿cómo puedo permitir que estos diablos vivientes existan ante Mí? Incluso los que sólo tienen medio corazón obediente no pueden caminar hasta el final, mucho menos estos tiranos que no tienen la menor obediencia en sus corazones. El hombre no obtiene fácilmente la obra de Dios. Incluso si el hombre usa toda su fuerza, sólo será capaz de obtener una sola porción y lograr la perfección al final. ¿Qué pasa, entonces, con los hijos del arcángel que buscan destruir la obra de Dios? ¿No tienen ni siquiera la menor esperanza de ser ganados por Dios? Mi propósito al realizar la obra de conquista no es sólo para conquistar en aras de la conquista, sino para conquistar con el fin de revelar la justicia y la injusticia, de obtener pruebas para el castigo del hombre, de condenar a los perversos y, aún más, de perfeccionar a quienes obedezcan voluntariamente. Al final, todos serán separados de acuerdo a su tipo y todos aquellos que sean perfeccionados tendrán sus pensamientos e ideas llenos de obediencia. Esta es la obra que será completada al final. Aquellos quienes estén llenos de rebelión serán castigados, enviados para quemarse en el fuego y ser por siempre maldecidos. Cuando ese tiempo llegue, esos antiguos “grandes e indomables héroes” se convertirán en los más viles y más rechazados “cobardes débiles e inútiles”. Sólo esto puede ilustrar toda la justicia de Dios y el carácter de Dios no permite ninguna ofensa. Sólo esto puede apaciguar el odio en Mi corazón. ¿No estáis de acuerdo con que esto es muy razonable?
No todos aquellos que experimentan la obra del Espíritu Santo pueden ganar vida y no todas las personas en esta corriente pueden ganar vida. La vida no es una propiedad común compartida por todos y la transformación del carácter no lo logran todos fácilmente. La sumisión a la obra de Dios debe ser tangible y debe tener el vivir. La sumisión a un nivel superficial no puede recibir la aprobación de Dios y la simple obediencia a la superficie de la palabra de Dios no puede complacer el corazón de Dios si no se busca una transformación en el carácter. La obediencia a Dios y la sumisión a la obra de Dios son una y la misma cosa. Aquellos que sólo se someten a Dios, pero no a la obra de Dios, no pueden ser considerados como obedientes y seguramente tampoco pueden aquellos que no se someten sinceramente y que son externamente serviles. Aquellos quienes verdaderamente se someten a Dios son capaces de beneficiarse de la obra y lograr la comprensión del carácter y de la obra de Dios. Sólo tales hombres se someten realmente a Dios. Tales hombres son capaces de adquirir un nuevo conocimiento de la obra nueva y experimentar nuevas transformaciones de la misma. Sólo tales hombres tienen la aprobación de Dios; sólo esta clase de hombre es uno quien ha sido perfeccionado y quien ha sufrido la transformación de su carácter. Aquellos aprobados por Dios son quienes voluntariamente se someten a Dios, así como a Su palabra y obra. Sólo esta clase de hombre está en lo correcto; sólo esta clase de hombre verdaderamente desea y busca a Dios. Y aquellos quienes sólo hablan de su fe en Dios, pero en realidad lo maldicen, son aquellos quienes se enmascaran a sí mismos. Son venenosos, los más traicioneros de los hombres. Un día a estos sinvergüenzas se les arrancarán sus máscaras viles. ¿No es esa la obra que se está haciendo el día de hoy? Aquellos quienes son perversos siempre serán perversos y no escaparán del día del castigo. Aquellos quienes son buenos siempre serán buenos y se harán manifiestos cuando la obra llegue a su fin. Ni uno solo de los perversos se considerará justo, ni ninguno de los justos se considerará perverso. ¿Yo dejaría que cualquiera fuera injustamente acusado?
A medida que la vida progresa, siempre se debe tener una nueva entrada y un discernimiento nuevo y más elevado, que crezcan con mayor profundidad con cada paso. Esto es a lo que todo hombre debe entrar. A través de la comunión, escuchar un mensaje, leer la palabra de Dios o tratar un asunto, obtendrás un nuevo discernimiento y un nuevo esclarecimiento. No vives dentro de las reglas de antaño y los tiempos de la antigüedad. Siempre vives dentro de la nueva luz y no te apartas de la palabra de Dios. Esto es lo que se considera entrar en el camino correcto. No bastará sólo con pagar el precio a un nivel superficial. La palabra de Dios se enaltece más día a día y nuevas cosas aparecen cada día. También es necesario para el hombre que haga una nueva entrada cada día. A medida que Dios habla, también lleva a cabo todo lo que ha dicho; si no puedes mantener el paso, entonces te quedas rezagado. Tus oraciones deben penetrar con más profundidad; debes comer y beber más de la palabra de Dios, profundizar en las revelaciones que recibas y disminuir aquellas cosas que son negativas. Debes fortalecer tu juicio para que seas capaz de obtener discernimiento y mediante la comprensión de lo que está en el espíritu, obtener discernimiento en las cosas externas y captar la esencia de cualquier tema. Si no tienes tales cualidades, ¿cómo podrás guiar a la iglesia? Si sólo hablas de palabras y doctrinas sin ninguna realidad y sin una forma de práctica, sólo puedes salir adelante por un corto periodo de tiempo. Puedes ser marginalmente aceptable para los nuevos creyentes, pero después de algún tiempo, cuando los nuevos creyentes adquieran experiencia práctica, entonces ya no serás capaz de proveerles. Entonces, ¿cómo eres apto para que Dios te use? No puedes obrar sin un nuevo esclarecimiento. Aquellos sin un nuevo esclarecimiento son los que no saben cómo experimentar y tales hombres nunca obtienen nuevos conocimientos ni nuevas experiencias. Y nunca pueden llevar a cabo su función de proveer vida, ni tampoco pueden ser aptos para que Dios los use. Esta clase de hombre no sirve para nada, es un mero holgazán. En verdad, tales hombres son incapaces de llevar a cabo su función en la obra en lo absoluto y todos son unos buenos para nada. No sólo fracasan en llevar a cabo su función, sino que, de hecho, colocan mucha tensión innecesaria en la iglesia. Exhorto a estos “ancianos venerables” a apurarse y abandonar la iglesia para que los demás ya no tengan que verte. Tales hombres no tienen un entendimiento de la nueva obra, sino que están llenos de nociones interminables. No tienen en lo absoluto ninguna función en la iglesia; más bien, instigan y esparcen negatividad por todas partes, incluso hasta el punto de involucrarse en todo tipo de conductas inadecuadas y en disturbios en la iglesia, como consecuencia, arrojan a la confusión y al desorden a los que carecen de discriminación. Estos diablos vivientes, estos malvados espíritus, deben dejar la iglesia tan pronto como sea posible, no sea que la iglesia se deteriore como consecuencia. Puedes no temer la obra de hoy, pero, ¿no temes al justo castigo de mañana? Hay un gran número de personas en la iglesia que son aprovechadas, así como un gran número de lobos que buscan interrumpir la obra natural de Dios. Todos estos son demonios enviados por el Diablo y son lobos feroces quienes buscan devorar a los corderos inocentes. Si estos así llamados hombres no son expulsados, se vuelven parásitos en la iglesia y polillas que devoran las ofrendas. ¡Estos despreciables, ignorantes, viles y repugnantes gusanos, pronto serán castigados algún día! De “La Palabra manifestada en carne”
Ver más:📖 https://es.godfootsteps.org/the-word-appears-in-the-flesh-6.html
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2018.07.05 20:11 master_x_2k Enredo IX

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Enredo IX

Querida Miss Militia...
¿Estaba mal comenzar con querida? ¿Implicaba eso más amistad o intimidad que la que existía? ¿Parecería una burla?
Miss Militia, nos encontramos esta noche...
No. Si fuera por esa ruta, ella podría tirarla a un lado junto con todos los otros correos de admiradores que recibió.
Miss Militia, usted me conoce como Skitter, pero realmente no me conoce...
Mejor, pero no me gustó el tono. Lo dejaría como está, seguiría adelante y volvería más tarde.
*...*Verá, no soy un villano, a pesar de...
¿A pesar de que? ¿A pesar del hecho de que aterroricé y lastimé a mucha gente inocente? ¿A pesar de que casi había matado a Lung y luego le había cortado los ojos? ¿Que tenía casi doscientos ochenta mil dólares en dinero ilegítimo a mi nombre?
Me estremecí, saqué mis manos de mis bolsillos y arreglé mi sudadera para cubrir mi estómago expuesto. Después de llegar al departamento, Brian sugirió que estábamos demasiado cansados ​​para discutir la propuesta de Coil, por lo que postergamos toda la discusión hasta la mañana. Me alegré por la excusa para evitar oír o ver algo que pudiera hacer esto más difícil. Además, le había prometido a mi papá que estaría en casa esta noche.
Eran más de las nueve, así que el autobús del ferry solo llegaba cada noventa minutos. Pensé que era mejor caminar a casa que esperar. También podría usar el estiramiento, dado el abuso que mi cuerpo había sufrido mientras montaba a Judas.
Metiendo las manos en los bolsillos, volví mis pensamientos a que diría en mi carta a Miss Militia. Taché “a pesar”. ¿Otro enfoque, tal vez?
...Lo creas o no, mis intenciones todo el tiempo han sido buenas. Me uní a los Undersiders en primer lugar para ayudarles. Para ayudar a esta ciudad...
¿Era eso completamente cierto? No. Si fuera sincera conmigo misma, parte de la razón por la que me había unido y me había quedado con los Undersiders era porque me había sentido sola. ¿Qué tal si ofrecía algo de honestidad?
...Me tomó por sorpresa lo fácil que fue que me agradaran. Estaba en un mal momento, y me aceptaron. Así que escribir este correo electrónico es difícil. Pero es necesario. Al final, decidí seguir este camino porque sirve al bien mayor...
Eso fue lo que me dije a mí misma, mas temprano, antes de irnos para el trabajo. Que seguir con esos tipos representaría el mayor riesgo para los inocentes, que eventualmente llevaría a alguien a quedar atrapado en el fuego cruzado, o que me arresten por algo serio.
Pero ahora tenía el plan de Coil que considerar. ¿Realmente estaba siendo honesta acerca de cómo planeaba ayudar a esta ciudad? No tenía ninguna razón para creer que él estaba mintiendo, y Tattletale lo estaba avalando. Pero al mismo tiempo, el símbolo de Coil era una serpiente, y Tattletale había ocultado la verdad y me había engañado antes.
La pregunta era, ¿estaba tomando esta ruta porque serbia al bien mayor? No. O al menos, no estaba segura de que fuera mi razón para tomar una decisión u otra.
¿Por qué lo estaba haciendo, entonces?
Había sido una pregunta difícil de responder horas atrás, y ahora era doblemente difícil. Suficiente como para asustarme. ¿Cómo había llegado a este punto?
Mi mente se remontó a una ves que me senté en una de las clases de la universidad de mi madre. No podría haber tenido más de diez años, mi padre había estado ocupado y mi madre no había podido encontrar una niñera. Así que había sido precoz, orgullosa como un demonio de estar sentada en esa conferencia de inglés con adolescentes y veinteañeros y entendiendo lo que mi madre estaba diciendo. Incluso habíamos leído el libro juntas, durante las semanas anteriores, así que sabía el material. El libro Las Naranjas no son la Única Fruta.
Mientras estaba sentada y escuchando, un hombre mayor había entrado y se había sentado a mi lado, en la última fila. Con una voz amable, había murmurado un comentario sobre cómo mi madre era una excelente profesora. Luego, unos minutos más tarde, cuando reuní el valor suficiente para levantar la mano y responder a una de sus preguntas, él me había hecho un cumplido a mí, se levantó y se fue. A pesar de todo mi orgullo por mi madre y propio, lo que me sorprendió del encuentro fue el cabello del hombre. Un ridículo peinado para cubrir calvicie.
Después de que la clase había terminado y mi madre me había llevado a casa, mencioné al hombre, y ella lo identificó como el jefe de su departamento, su jefe. Luego mencione el peinado y lo mal que se veía.
“Míralo desde su perspectiva”, me había explicado. “Tal vez, hace mucho tiempo, comenzó a perder un poco de cabello, pero podía cepillarlo hacia un lado de una manera que hacía que no se notara mucho. Cada año que pasaba se cepillaba el pelo un poco más. Fue gradual, algo a lo que lentamente se acostumbró, viéndolo en el espejo todas las mañanas y todas las noches. Muchos pequeños pasos.”
“¿Por qué alguien no lo señala?” Yo le había preguntado.
“No tiene a nadie que se lo señale”, me había respondido, “y cualquiera que lo conozca lo suficientemente bien no quiere herir sus sentimientos, incluso si fuera mejor a la larga.”
“Tú podrías”, le dije.
Así que ella lo hizo, más tarde esa semana. Fue brutalmente honesta con el viejo jefe del departamento de inglés. Según ella, se había cortado el pelo y luego le había dado las gracias en una fecha posterior. Ese evento y lo que mi madre había hecho después siempre quedó grabado en mi memoria.
Tragué un nudo en mi garganta. Siempre me tomaba desprevenida, lo mucho que la extrañaba, cuando pensaba en ella. Daría cualquier cosa por una conversación de treinta minutos con ella, en este momento. No tenía la menor duda en mi mente de que podría haberle dado sentido a todo, poner las cosas en términos tan simples que resolverlo parecía fácil.
Tuve que parar, mirar hacia arriba, parpadear para contener las lágrimas en mis ojos, y tomar una respiración profunda antes de seguir.
¿Era mi situación la misma que la del anciano? ¿Me había permitido deslizarme gradualmente a una mala situación, debido a mi falta de perspectiva más allá de lo que estaba sucediendo dentro de mi propia cabeza?
No había estado pensando en esto claramente. Todavía tenía la confianza suficiente para poder enviar ese correo electrónico, hacer la llamada... pero antes de hacerlo, tenía que ordenar mis pensamientos. Componer la carta en mi cabeza no funcionaría, necesitaba las palabras en la pantalla de mi computadora frente a mí, palabras concretas en blanco y negro.
Caminé por la parte trasera de mi casa y busqué las llaves en mi bolsillo. Antes de que pudiera obtenerlas, mi padre abrió la puerta.
“Taylor. Es bueno verte sana y salva.” Mi papá parecía cansado, años más viejo que la última vez que lo vi.
Le di un breve abrazo, “Hola, papá. ¿Recibiste mi mensaje, diciendo que llegaría tarde?”
“Lo recibí.” Él cerró y puso llave a la puerta detrás de mí. “¿Qué pasó?”
Me encogí de hombros cuando me quité la sudadera, me aseguré de que mi spray de pimienta, el teléfono y las llaves estuvieran todos en los bolsillos, luego la colgué junto a la puerta. “Nada importante. Estuve en casa de Brian, lo ayudé a armar muebles, luego su hermana y la asistente social de ella llegaron sin previo aviso. No pude encontrar una manera de irme sin que fuera algo incómodo.” Lo que sucedió, casi, solo más temprano.
“Ya veo”, murmuró. “¿Estaban ustedes dos solos?”
“No”, le mentí, para evitar que obtuviera la impresión equivocada. “Al menos, no por mucho tiempo. Lisa se fue unos minutos antes de que el asistente social pasara por allí.”
“Y tienes una camisa nueva, ya veo. Es agradable.”
“De Lisa”, mentí, retorciéndome un poco bajo el escrutinio.
“Ah”, asintió.
“Voy a ir a mi habitación, si eso está bien. Estoy algo agotada.”
Mi papá negó con la cabeza, “Preferiría que te quedaras para hablar.”
No es lo que quería hacer. Mi mente estaba bastante llena de basura y debates internos que no quería preocuparme de inventar más mentiras para mi padre.
“¿Podemos hacerlo mañana por la mañana?” Le ofrecí, retirándome hacia la puerta del frente, presionando mis manos en un gesto de súplica. “Realmente necesito sentarme en mi computadora por un minuto y organizar mis pensamientos.”
Empujé la puerta y no se abrió. Extraño. Probé el pomo de la puerta, y no sirvió de nada.
“La puerta está atascada”, dije.
“La puerta está cerrada, Taylor. También lo está la puerta de la sala de estar.” Mi papá me respondió. Cuando lo miré, él me mostró la antigua llave en su mano.
Mientras miraba, sacó dos sillas de al lado de la mesa de la cocina, colocó una en el centro de la habitación, luego colocó la segunda silla contra la puerta trasera y se sentó en ella.
“Siéntate.”
“Papá, esta noche no es realmente-”
“Siéntate.”
Mi corazón se cayó de mi pecho. O al menos, así se sintió. Sentí una fea sensación amarga en el estómago.
“Hablé con tu escuela hoy”, me informó, confirmando ese sentimiento desagradable.
“Lo siento.”
“Te has perdido casi un mes de clases, Taylor. Tres semanas. Te has perdido pruebas importantes, las fechas de vencimiento de proyectos, la tarea... dicen que puedes perder el año, si no lo has hecho ya.”
“Lo- lo siento”, me repetí.
“Tal vez podría entender, sé con lo que has estado lidiando, excepto que no solo no me contaste nada. Me mentiste.”
No pude formar las palabras para otra disculpa.
“Llamé a la escuela para obtener una actualización sobre cómo te estaba yendo, y me dijeron que no habías asistido a clase por un tiempo, y no supe qué hacer. Yo solo- me sentí completamente perdido. Llamé a tu Nona.”
Hice una mueca. Nona era la madre de mi madre, una mujer austera que nunca había aprobado totalmente a mi padre como pareja para su hija. No habría sido fácil para él hacer esa llamada.
“Ella me convenció de que tal vez estuve demasiado concentrado en ser tu aliado, y no me concentré lo suficiente en ser tu padre. Si ella me hubiera dicho eso hace una semana, le hubiera colgado. Pero después de hablar con tu escuela, dándome cuenta de lo mal que te fallé...”
“No me fallaste”, le dije. Me sorprendió que mi voz se rompiera un poco con emoción.
“Lo hice. Está claro que lo que hemos estado haciendo no ha funcionado, si estás en esta situación, si no puedes hablar conmigo. No más secretos, no más medias verdades. Así que nos quedaremos aquí toda la noche si es necesario. Incluso faltaré al trabajo mañana si tengo que hacerlo, pero vamos a hablar.”
Asentí con la cabeza y tragué saliva. Todavía no me había sentado en la silla que había dejado en el medio de la cocina.
“Yo, um, necesito usar el baño.”
“Está bien”, se puso de pie. “Te acompañaré hasta allí y te llevaré de vuelta a la cocina después.”
“¿Me estás tratando como si fuera una prisionera?”
“Eres mi hija, Taylor. Te amo, pero sé que está pasando algo, y no es solo el acoso, o tiene algo que ver con el acoso que aún no has mencionado. Tengo miedo por ti, Taylor, porque me estás evitando y callando incluso si eso significa abandonar la escuela.”
“Entonces fuerzas mi mano haciéndome tu prisionera”, le respondí, dejando que la rabia y el dolor se apoderaran de mi voz. “¿Crees que esto esta remotamente bien, después de todas las veces que fui acorralada por esas perras de la escuela? ¿Tengo que volver a casa con esta mierda de abuso de poder también?”
Mi papá me respondió con la mayor paciencia, “Espero que sepas que estoy haciendo esto porque te amo.”
Lo sabía. La cosa era que eso no lo hacía ni un poco más fácil de manejar.
“¿Necesitas ir al baño, Taylor?”
Negué con la cabeza. Lo que necesitaba era salir de esta habitación. Lo vi fruncir los labios, sabía que era consciente de que acababa de buscar un escape.
“Habla conmigo, Taylor.”
“No tengo ganas de hablar.” Crucé la habitación para probar las otras puertas, la sala de estar y el sótano. Cerradas.
“¿Por qué insistes tanto en escapar?”, Preguntó. Pude escuchar el dolor en su voz, lo que no me hizo sentir mejor. “Por favor, solo relájate, siéntate.”
Sentí el crujido de mi poder en los bordes de mi conciencia, me di cuenta de que estaba apretando los puños. ¿Por qué las personas en las que se suponía que podía confiar eran las personas que se volvian contra mí, me arrinconaban y me hacian sentir lo peor? Emma, ​​la escuela, Armsmaster, ¿ahora mi papá?
Pateé la silla, lo suficientemente fuerte como para hacer una marca cuando golpeó la nevera. Los ojos de mi padre se agrandaron un poco, pero él no se movió ni habló. Pude sentir el tirón de mi poder a medida que los bichos de mi vecindario comenzaron a moverse a mi ubicación. Tuve que cancelar intencionalmente la orden para hacerlos retroceder y volver a su comportamiento normal.
No sintiéndome ni remotamente mejor después de mi abuso de la silla, empujé los libros de cocina y las impresiones fuera de la estantería al lado de la nevera, dejándolos caer al suelo. Un marco de foto que se había escondido en el medio de la pila se rompió cuando golpeó el suelo.
“Maldita sea”, murmuré. Todavía no me sentía mejor, y me costaba más mantener el enjambre a raya.
“Las posesiones pueden ser reemplazadas, Taylor. Ventila como necesites.”
“¿Papá? P-” Tuve que parar por unos segundos hasta que sentí que podía recuperar el aliento y hablar sin que mi voz se rompiera, “¿Hazme un favor? ¿Quédate callado un momento y déjame pensar?”
Me miró cuidadosamente antes de responderme. “Bueno. Puedo hacer eso.”
Sin otro lugar donde sentarme, puse mi espalda a la pared debajo de la estantería que acababa de limpiar y me dejé caer al suelo, mis piernas hicieron sentir sus protestas cuando puse mis piernas contra mi pecho. Crucé mis brazos, descansándolos sobre mis rodillas, y enterré mi cara contra ellos.
Sabía que eran las 9:24 cuando entré. Para el momento en que suprimí los bichos, controlé mi poder y me sentí segura para levantar la cabeza, eran las 9:40. Mi papá todavía estaba sentado en la silla.
Solté un largo suspiro, silencio, luego enterré mi cara en mis brazos otra vez.
¿Ahora qué?
Vamos, Taylor. Te has enfrentado a Supervillanos en situaciones de vida o muerte. Te enfrentaste a Armsmaster esta noche. ¿Es tan difícil enfrentar a tu propio padre?
No. Diez veces más duro.
Pero tenía que enfrentar el problema de la misma manera. Catalogar mis opciones, mis herramientas a mano. La violencia física estaba fuera. Lo mismo usar mi poder. ¿Qué me dejó eso?
La situación era en definitiva la misma, decidí. Todavía tenía que escribir esa carta a Miss Militia, organizar mis pensamientos. El problema era que ahora tenía algo más que hacer. Tenía que confesarle a mi padre lo que había hecho.
No estaba segura de poder decirlo. Mi garganta estaba cargada de emoción, y dudaba de poder organizar mis pensamientos lo suficiente como para convencer a mi padre de que había hecho todo por las razones correctas. Abría la boca para decírselo, tartamudear lo básico, quizás incluso se viera preocupado al principio. Luego, mientras seguía hablando, sin poder describir adecuadamente lo que había hecho y por qué, pude ver que su rostro se convertía en confusión. ¿Después de eso? ¿Disgusto, desilusión?
Una pequeña parte de mí murió en el interior al pensarlo.
Lo escribiría. Levanté mi cabeza abruptamente, miré los papeles esparcidos a mi alrededor. Encontré un sobre, del tipo en que pones los documentos dentro. Entonces encontré un marcador.
En la parte superior del sobre, escribí las palabras: “SOY UN SUPERVILLANO.”
Miré esas palabras en el sobre marrón que descansaba sobre mis piernas. Luego miré a mi papá. Estaba leyendo un libro, su tobillo derecho descansando sobre su rodilla izquierda.
Me imaginé entregándole el sobre tal como estaba. Solo esa línea.
“Carajo.” Murmuré.
“¿Dijiste algo?” Mi padre levantó la vista de su libro y se acercó para dejarlo.
“Está bien. Sigue leyendo,” dije, ausente, molesta por la distracción, todavía enojada con él por arrinconarme así.
“Está bien”, estuvo de acuerdo, pero no miró el libro más de tres segundos antes de volver a mirarme, como para controlarme. Traté de ignorarlo y enfocarme en el sobre.
¿Qué escribiría? Después de un segundo, comencé a escribir debajo del título que había puesto en el sobre.
Me agradan Brian y Lisa. Incluso me agradan Alec y Rachel. Pero también son supervillanos. Me uní a ellos con la idea de que obtendría detalles que necesita el Protectorado y luego los traicionaría.
Levanté el marcador y fruncí el ceño.
¿Por qué era tan difícil?
Le puse la tapa y nerviosamente golpeé el marcador contra mi rodilla. Pensando, tratando de medir mis sentimientos, explorar mis pensamientos para ver qué era lo que hacía que ese nudo en lo profundo de mis entrañas se hiciera más fuerte.
¿Mi papa? ¿Estaba demasiado consciente de lo que iba a leer, de cómo lo percibiría? Sí. Pero también había sido difícil escribir cuando estaba escribiendo mentalmente solo para Miss Militia. Esa no era la imagen completa.
¿Tenía miedo de ser arrestada? No. Bueno, había visto a la burocracia trabajando en la escuela, no confiaba en el sistema, esperaba que en algún momento me jodieran. Pero eso no era lo que impulsaba mis elecciones. Fue algo más personal.
El equipo. ¿Estaba preocupada sobre cómo lo tomarían? ¿Posiblemente tenerlos como enemigos? Al igual que Coil había dicho, no había ninguna garantía de que cualquier acción contra ellos fuera totalmente exitosa. Tattletale probablemente podría darse cuenta que un equipo ERP estaba allí antes de que pudieran ponerse en posición, y el equipo era bueno para escapar en un apuro. Entonces tendría uno o más enemigos detrás de mí, que sabían todo lo que necesitaban y tenían todas las herramientas para hacer de mi vida un infierno.
Más cerca.
Tenía que ver con esos chicos, y poco a poco me di cuenta de qué se trataba.
Me puse de pie, luego caminé hacia el horno.
“¿Taylor?”, Mi padre habló, despacio.
Doblé el sobre a lo largo para ocultar las palabras, encendí el quemador del horno, luego sostuve la punta del sobre en la llama hasta que se encendió.
Mantuve el sobre ardiente sobre el fregadero hasta que estuve segura de que mi mensaje fue borrado. Dejé caer los restos del sobre en el lavabo y lo observé arder.
No quería enviar ese correo electrónico a Miss Militia porque me gustaban esos chicos. Esa no fue la gran realización. Lo que me hizo ponerme de pie y quemar el sobre fue darme cuenta de que me gustaban esos chicos, que los quería mucho, confiaba en que me apoyarían...
Sin embargo, siempre me había mantenido alejada.
Era estúpido, era egoísta, pero realmente, quería saber cómo sería llegar a conocer a Lisa, sin preocuparme de que descubriera mi plan. Me gustaría ver cómo era interactuar con ella sin tener que censurarme por temor a dar esa pista que lo arruinara. Quería conocer mejor a Perra y a Alec. Y Brian. Quería estar más cerca de Brian. No podría expresarlo mejor que eso, porque no sabía si habría algún futuro con él más allá de una simple amistad. No esperaba que hubiera. Aún importaba.
Me permitía pensar que había intentado una amistad con estos chicos, que había crecido como persona, por lo que estaba bien seguir adelante con mi plan. Pero no lo hice. Nunca me permití realmente abrirme y conectarme con ellos, y me estaba dando cuenta de lo mucho que quería.
Mis razones para seguir adelante con mi plan fueron disminuyendo, cada vez más difícil de justificar. Mi reputación probablemente estaba en ruinas, había hecho enemigos de todos los que importaban, y tenía una serie de delitos graves en mi haber. Por mucho que trate de ignorar todo eso y decirme que lo estaba haciendo por el bien de todos, mi conversación con Coil me había dejado menos segura. Eso no quiere decir que le creyera completamente, o que pensara que sería tan exitoso como él creía, pero estaba menos segura.
Maldita sea, quería pasar más tiempo con los Undersiders. Sabiendo que me había quedado sin razones para seguir con el plan, toda la porquería que llovería sobre mi cabeza si lo hacía, ¿cuánto me odiaría por traicionar a mis amigos? Este pequeño deseo de una amistad real y genuina fue suficiente como empujón en esa dirección. Podía cambiar de opinión. No enviaría ninguna carta a Miss Militia.
Pasé el agua del grifo sobre los restos humeantes del sobre, observé cómo los restos se borraban. Vi el agua corriendo por el desagüe durante un largo tiempo después de que el último trozo de papel quemado se había ido.
Cerré el grifo, metí las manos en los bolsillos y crucé la cocina para recostarme contra la puerta que daba al vestíbulo, mirando brevemente el picaporte y la cerradura antes de apoyarme en la puerta de espaldas a ella. Llamé a algunos bichos desde la sala de estar, el pasillo y los conductos de calefacción del pasillo delantero hasta la puerta y el mecanismo de la cerradura. ¿Podrían mover las partes necesarias?
No hubo suerte. No eran lo suficientemente fuertes como para manipular el funcionamiento interno de la puerta, y cualquier bicho que pudiera ser lo suficientemente fuerte no encajaría en su interior. Lárguense, les dije, y lo hicieron.
Lo que no me dejó una buena manera de evitar tratar con mi padre. Me sentí más culpable que nunca mientras lo miraba a través de la habitación. Parecía tan desconcertado, tan preocupado, mientras me miraba. No tenía en mí la voluntad de mentirle a su cara otra vez.
Pero lo que sea que hiciera lo iba a lastimar.
Crucé la habitación y él se puso de pie, como si no estuviera seguro de lo que iba a hacer. Lo abracé fuerte. Él me abrazó más fuerte.
“Te amo, papá.”
“Yo también te amo.”
“Lo siento.”
“No tienes nada por lo que lamentarse. Solo- solo háblame, ¿de acuerdo?”
Me aparté y agarré mi sudadera del gancho junto a la puerta. Cuando volví al otro lado de la habitación, busqué en los bolsillos y recuperé el teléfono.
Empecé a escribir un texto.
“Tienes un teléfono celular”, estaba muy callado. Mi madre había muerto usando un teléfono celular mientras conducía. Nunca habíamos hablado de eso, pero sabía que él había tirado el suyo poco después del accidente. Connotaciones negativas. Un feo recordatorio.
“Sí”, respondí.
“¿Por qué?”
“Para estar en contacto con mis amigos.”
“Es... es solo inesperado. No lo hubiera pensado.”
“No es la gran cosa.” Terminé el texto, cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo de mis jeans.
“Ropa nueva, estás más enojada, mintiéndome, faltando a la escuela, este teléfono celular... Siento que ya no te conozco, pequeña lechuza”, usó el antiguo apodo de mi madre para mí. Me estremecí un poco.
Cuidadosamente, respondí, “Tal vez eso sea algo bueno. Porque seguramente no me gustaba lo que era antes.”
“A mí sí”, murmuró.
Desvié la mirada.
“¿Al menos puedes decirme que no estás tomando drogas?”
“Ni siquiera fumando o bebiendo.”
“¿Nadie te obliga a hacer algo que no quieres hacer?”
“No.”
“Está bien”, dijo.
Hubo una larga pausa. Los minutos se extendieron como si los dos estuviéramos esperando que el otro dijera algo.
“No sé si sabes esto”, dijo, “pero cuando tu mamá estaba viva, y tú estabas en la escuela media, surgió la posibilidad de que te saltaras un año.”
“¿Sí?”
“Eres una chica inteligente y temíamos que te aburrieras en la escuela. Tuvimos discusiones sobre el tema. Yo-yo convencí a tu madre de que estarías más feliz a la larga asistiendo a la escuela secundaria con tu mejor amiga.”
Tosí una carcajada. Entonces vi la mirada herida en su rostro.
“No es tu culpa, papá. No podrías haberlo sabido.”
“Lo sé, o al menos, entiendo eso en mi cabeza. Emocionalmente, no estoy tan seguro. No puedo evitar preguntarme cómo hubieran sido las cosas si hubiésemos seguido lo que tu madre quería. Lo estabas haciendo muy bien, ¿y ahora estás fallando?”
“Así que fallo, tal vez”, le dije, y sentí un levantamiento de pesas, admitiéndolo en voz alta. Habría opciones. Entendí lo suficiente como para que aún pudiera presionar a los directivos para que dejara pasar un grado. Tendría la edad suficiente para tomar clases en línea como Brian.
“No, Taylor. No deberías tener que hacerlo. El personal de la escuela conoce tus circunstancias, definitivamente podemos obtener algunas exenciones, extender los plazos...”
Me encogí de hombros. “No quiero regresar, no quiero suplicar y pedir ayuda a esos pendejos en la directiva de la escuela, solo para poder volver la misma posición en el que estuve hace un mes. Tal como lo veo, el acoso escolar es inevitable, imposible de controlar o prevenir. Es como una fuerza de la naturaleza... una fuerza de la naturaleza humana. Es más fácil de manejar, si lo pienso así. No puedo luchar contra eso, no puedo ganar, así que me centraré en lidiar con los efectos secundarios.”
“No tienes que rendirte.”
“¡Yo no estoy rindiendo!” Levanté la voz, enojada, sorprendida de mí misma por estar enojada. Tomé aliento, me obligué a regresar a un volumen normal, “Estoy diciendo que probablemente no haya ninguna manera de entender por qué ella hizo lo que hizo. Entonces, ¿por qué perder mi tiempo y energía deteniéndome en eso? A la mierda, ella no merece la cantidad de atención que le he estado prestando. Estoy... replanteando las prioridades.”
Él cruzó sus brazos, pero su frente estaba arrugada por la preocupación. “¿Y estas nuevas prioridades tuyas son?”
Tuve que buscar una respuesta. “Vivir mi vida, recuperar el tiempo perdido.”
Como para responder mi declaración, la puerta trasera se abrió detrás de mi padre. Mi papá se volvió, sorprendido.
“¿Lisa?” Preguntó, confundido.
Lisa reveló la llave que había tomado de la piedra falsa en el jardín trasero, y luego la colocó en la barandilla de los escalones de atrás. Sin sonreír, ella miró a mi padre y a mí. Ella se encontró con mis ojos.
Me abrí paso empujando a mi padre, y él agarró mi brazo antes de que estuviera lejos de la puerta.
“Quédate”, me ordenó, me imploró, apretándome el brazo.
Solté mi brazo, girándolo hasta que no pudo mantener su agarre, y bajé los escalones de atrás, sentí que me dolían las rodillas al aterrizar. A tres o cuatro pasos de distancia, di vuelta en su dirección, pero no pude mirarlo a los ojos.
“Te amo, papá. Pero yo necesito-” ¿Qué necesitaba? No pude formar el pensamiento. “Yo, eh, estaré en contacto. Para que sepas que estoy bien. Esto no es permanente, solo... necesito un respiro. Necesito entender todo esto.”
“Taylor, no puedes irte. Soy tu padre, y este es tu hogar.”
“¿Lo es? Realmente no parece que ese sea el caso en este momento”, respondí. “Se supone que mi hogar es un lugar donde me siento segura.”
“Tienes que entender, no tenía otras opciones. Me estabas evitando, no hablabas, y no puedo ayudarte hasta que reciba respuestas.”
“No puedo darte ninguna respuesta”, le respondí, “y de todos modos no puedes ayudar.”
Dio un paso adelante, y rápidamente retrocedí, manteniendo la distancia entre nosotros.
Volviendo a intentarlo, me dijo: “Entra. Por favor. No te presionaré más. Debería haberme dado cuenta de que no estabas en un estado en el que podía.”
Dio otro paso hacia mí, y Lisa dio un pequeño paso hacia un lado para ponerse en su camino, mientras retrocedía de nuevo.
“¿Lisa?” Mi papá volvió su atención hacia ella, mirándola como si nunca la hubiera visto antes. “¿Estás bien con esto?”
Lisa miró entre nosotros otra vez, luego dijo cuidadosamente, “Taylor es inteligente. Si ha decidido que necesita alejarse y resolver las cosas por sí misma, confío en que sea por una buena razón. Hay mucho espacio para ella en mi casa. No es un problema en lo más mínimo.”
“Ella es solo una niña.”
“Ella es más capaz de lo que le das crédito, Danny.”
Me volví para irme, y Lisa se apresuró a alcanzarme, poniendo un brazo sobre mis hombros cuando llegó a mi lado.
“Taylor”, llamó mi padre. Dudé, pero no volteé. Mantuve mi mirada fija en la puerta del patio trasero.
“Por favor mantente en contacto”, dijo, “puedes volver a casa en cualquier momento.”
“Está bien”, respondí. No estaba segura de si mi voz era lo suficientemente fuerte como para que él oyera.
Mientras Lisa me guiaba hacia su auto, tuve que controlarme para no mirar hacia atrás.

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2018.06.28 22:44 master_x_2k Enredo V

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Enredi V

Mis piernas se abrazaron a los lados del cuerpo de Judas. Podía sentir su respiración debajo de mí, la expansión de su cuerpo mientras sus pulmones se llenaban, luego se vaciaba. Soltó un bufido e hizo vapor en el aire fresco de la noche.
Dio un paso adelante, solo un poco, y pude vislumbrar el mundo debajo de nosotros. Treinta y dos pisos más abajo, los automóviles en la calle solo eran visibles por los puntos amarillos y rojos de sus faros y luces traseras. Sentí que Tattletale me agarraba más fuerte, desde donde estaba sentada detrás de mí. La pata delantera de Judas descansaba sobre la barandilla de piedra del tejado, y la apretó con fuerza suficiente como para que las puntas de sus uñas se clavaran en el cemento.
Subir hasta aquí había sido bastante fácil: Tattletale había roto la puerta de acceso de los empleados y habíamos llevado el ascensor de suministros hasta el techo. ¿Alguien había sido alertado de nuestra presencia? ¿Nos había visto una cámara? Difícil de decir. Pero el tiempo era corto, y ya habíamos perdido suficiente tiempo esperando que los perros terminaran de crecer. En el momento en que Perra los considere listos, nos moveríamos.
Este plan había sido aterrador cuando solo hablamos de él. ¿En verdad estar a punto de hacerlo? Diez veces peor.
Todavía había tiempo de pensar en una razón para echarse atrás.
El silbido de Perra, uno de esos que te hace estremecer cuando los oyes a treinta metros de distancia, atravesó el zumbido tenue y ambiental de la ciudad que está debajo de nosotros.
Última oportunidad, Taylor.
Un segundo después, Brutus, con Perra y Grue a montados sobre su espalda, pisó el borde del tejado. Judas se adelantó y siguió.
Al caer desde una altura así, no puedes gritar. El viento te quita tu voz. Si tienes algo a lo que aferrarte, te aferras a eso como por tu vida y rezas, incluso si no eres del tipo que reza. Mis manos agarraban ganchos de hueso a cada lado del cuello de Judas con tanta fuerza que pensé que podría romper el hueso o mis manos.
Tres pisos más abajo del techo, había un patio. Mientras Perra silbaba y señalaba desde su posición debajo de nosotros, Judas pateó la pared justo detrás de nosotros, empujando y alejándose del edificio. Mi corazón se elevó en mi garganta y se quedó allí cuando vi el borde del patio debajo de nosotros, seguramente fuera de nuestro alcance. ¿Había saltado demasiado pronto? La próxima oportunidad que tendríamos de tocar una superficie sería cuando nos desparramemos violentamente contra la carretera.
Sus instintos parecían mejores que los míos. Sus garras delanteras se extendieron y se aferraron al borde del patio. Cada músculo de mi cuerpo se tensó en mi esfuerzo por no ser arrojada de él cuando nos detuvimos, incluso con su poderoso cuerpo absorbiendo lo peor de la caída. Se agarró a la cornisa, luego empujó contra ella mientras apalancaba sus patas traseras en su lugar. Con cada músculo de su cuerpo, parecía, saltó. No hacia abajo, esta vez, sino fuera.
El tiempo pareció detenerse cuando dejamos el edificio atrás. Lo único debajo de nosotros era la calle, veintinueve pisos más abajo. El viento soplaba por mi cabello con un doloroso frío punzante. Habíamos cruzado el punto en que podíamos dar vuelta atrás, era ganar o morir de aquí en adelante. Eso hizo que fuera inquietantemente fácil dejar de lado todas las dudas y vacilaciones y prepararme para lo que venía después.
La Galería Forsberg tenía veintiséis pisos de altura y era uno de los edificios más reconocibles que se podía encontrar en el centro de la ciudad. Si recuerdo bien, fue diseñado por estudiantes de arquitectura en la universidad hace unos años. No era realmente una fan del diseño, que se parecía a las últimas etapas de un juego de Jenga, con cada sección formada en vidrio templado con barras de acero y vigas que proporcionan el esqueleto base. Todo estaba iluminado por luces que cambiaban según la hora de la noche.
En el gris azulado de la noche, la torre era rosada y anaranjada, haciéndose eco de la puesta de sol que había terminado hacía apenas una hora. Cuando el salto nos llevó por encima, un foco de color rosa consumió mi visión.
Mis lentes absorbieron lo peor del resplandor, y un segundo después, pude ver lo que estaba sucediendo de nuevo. Brutus, a unos cuantos metros de nosotros, se estrelló contra el cristal del techo, provocando grietas que lo atravesaron en forma de telaraña. Grue prácticamente rebotó desde donde se sentaba en la espalda de Brutus, perdiendo su asiento, golpeó el cristal del techo con su hombro, y comenzó a deslizarse. Apenas había tracción, ni siquiera en la viga de acero que separaba los enormes paneles de vidrio, y lo único al final de esa caída sería una caída muy larga.
Extendió la mano y agarró el extremo de la cola de Brutus, poniéndose en pie en el mismo momento en que Judas, Tattletale y yo chocamos contra el cristal a su derecha.
El daño que Brutus había causado en el momento del impacto fue suficiente para garantizar que pudiéramos atravesar la ventana en lugar de simplemente quebrarla. Hubo un momento en el que se podía escuchar el sonido del metal en tensión, seguido por el sonido de un montón de vidrios rotos.
Juntos, todos caímos en el centro del último piso de la Galería Forsberg, unidos por un chaparrón de fragmentos de vidrio. Grue aterrizó sobre sus pies y se tambaleó hacia atrás cuando Brutus aterrizó justo en frente de él. A nuestro alrededor, había personas con vestidos elegantes y uniformes. Trajes, vestidos... traje de capa. La gente corría gritando y buscando donde cubrirse. Los héroes dieron un paso adelante, algunos tratando de comprender la situación en medio del caos, otros poniéndose entre nosotros y los civiles.
Una cuestión de latidos después de tocar tierra, Regent y Angelica se sumergieron en la habitación, aterrizando justo detrás de nosotros. Regent perdió su asiento cuando Angelica aterrizó, pero se las arregló para rodar cuando él golpeó el suelo, poniéndose en cuclillas mientras se detenía. Casi logró que pareciera intencional. Angelica se acercó al lado de Perra, vistiendo el mismo arnés que le dimos en el asalto al banco, pero con dos grandes cajas de cartón atadas a sus costados, en lugar de bolsas.
Me sentí extrañamente calmada mientras mis ojos recorrían la habitación. El Protectorado estaba reunido alrededor del escenario en la parte posterior de la sala. Armsmaster, Miss Militia, Assault, Battery, Velocity y Triumph. Dauntless estaba ausente.
No muy lejos estaba la "mesa de los niños" con algunos de los héroes del momento. Clockblocker, Vista, Gallant y Shadow Stalker, siendo interrumpidos en su socialización con los niños ricos, los actores adolescentes y los hijos e hijas de las figuras locales. ¿La rubia platinada con el vestido de noche blanco que me estaba mirando feo? Esa sería Glory Girl, sin traje.
De pie frente a la sala, levantando sus armas en nuestra dirección, estaba un escuadrón de ERP en servicio. Sus uniformes muy reconocibles eran malla de cadena reforzada con kevlar, coronados con cascos sin rostro. El único medio que tenías para identificarlos eran los números de placa impresos en sus chalecos con números blancos gruesos. Cuatro de los cinco tenían lo que parecían lanzallamas. Todavía no estaban disparando, no podían. Estaban cargando lo mejor en armamento no letal, pero había ancianos y niños en la multitud, y según Tattletale, eso significaba que tenían prohibido abrir fuego contra nosotros por el momento.
Los civiles... hombres y mujeres con sus mejores ropas y joyas. Una combinación de las personas más ricas y poderosas de la ciudad, sus invitados y aquellos dispuestos a pagar los precios exorbitantes por las entradas. Los boletos empezaron a doscientos treinta dólares y habían trepado abruptamente a medida que los compraban. Inicialmente, consideramos asistir como invitados, para un plan de ataque, antes de decidir que era demasiado peligroso arriesgarnos a que nuestras identidades secretas fueran captadas por una cámara, o que algo saliera mal mientras intentábamos contrabandear nuestros equipos, disfraces y perros dentro. Una vez que decidimos eso, dejamos de verificar el costo de las entradas, que llegaron a los cuatrocientos dólares por persona. Los invitados podían usar treinta dólares del precio del boleto para pujar en una subasta, pero aún así era bastante exorbitante.
Reconocí al alcalde, la primera vez que lo había visto en persona. Hubo un tipo que podría haber sido un actor poco conocido, pensé que lo reconocí también. El resto solo eran personas, tal vez un poco mejor aspecto que la norma, un poco mejor vestida.
Y Emma.
Podría haberme reído. Ella estaba allí de pie en medio de la multitud con sus padres y su hermana mayor, con aspecto asustado y un pequeño vestido azul cielo y sandalias azules. Su padre era un abogado de divorcios de alto perfil. Supuse que era posible que hubiera trabajado para alguien famoso o lo suficientemente poderoso como para que su familia no hubiera necesitado una invitación o boletos caros para entrar.
De alguna manera apestaba, sabiendo que estaba a punto de darle una historia increíble para compartir con el resto de la escuela cuando terminara su suspensión. Realmente, en serio esperaba que no fuera una historia como "estos villanos idiotas intentaron una estupidez que avergonzaría hasta a Über y a Leet, y los arrestaron en cuestión de segundos.”
Tattletale se rió, con nerviosismo, “¡Mierda! ¡No haré eso de nuevo! Jodidamente intenso... " Su voz se apagó cuando Grue ennegreció a la multitud, dejando solo el lugar donde estábamos y los mismos bordes de la habitación libres de la oscuridad. Ella le lanzó una mirada asesina.
“¡Perra, Regent, adelante!” Él gritó, mientras caminaba, agarró mi mano y prácticamente me sacó de un tirón de donde estaba sentada en la espalda de Judas. Tattletale saltó hacia abajo, siguiendo un paso o dos detrás de nosotros.
Los tres corrimos hacia el frente de la habitación, mientras Perra silbaba por sus perros y corría hacia la parte trasera. Sentí cuando Regent desenganchó las dos cajas que estaban atadas a Angelica. Las cajas eran pesadas y golpearon el suelo con fuerza, rompiéndose en las costuras. Mejor de lo que esperaba. Hice que salieran mis bichos de la parte superior de la caja y de los lados divididos, y los ordené entre la multitud.
Si un poco más de los mordedores y picadores se dirigían en la dirección general de Emma, ​​no se debía a una elección consciente de mi parte.
Si todo iba según lo planeado, Perra, Regent y los perros podrían retrasar o detener a cualquiera que se aventurara más allá de la nube de la oscuridad. Todo lo demás, nuestro éxito o nuestro arresto humillante, dependía de Grue, Tattletale y yo.
Mis bichos llegaron al frente de la sala unos segundos antes que nosotros. Pude sentir sus ubicaciones, y esto a su vez me dio la capacidad de identificar dónde estaban las personas, las paredes, la puerta y los muebles.
Me estaba moviendo con mi cuchillo desenvainado incluso antes de que Grue desapareciera algo de su oscuridad para revelar una parte del escuadrón ERP que estaba estacionado en la entrada. Mientras la nube de negro se disipaba en volutas de humo, me estaba acercando a uno de los miembros del equipo, sacando mi cuchillo contra la manguera que se extendía entre el dispositivo parecido a un lanzallamas que sostenía en sus manos y el tanque en su espalda. No se cortó inmediatamente, lo que me obligó a intentarlo por segunda vez. Cuando el cuchillo cortó el material de la manguera, el miembro del equipo de PRT se dio cuenta de mí y me golpeó la cara con el codo. Mi máscara recibió lo peor del golpe, pero ser golpeada en la cara por un hombre adulto no es divertido con ninguna cantidad de protección.
Caí hacia atrás a través de la puerta incluso cuando el tanque comenzó a vaciar su contenido en el suelo. Era de un blanco amarillento, y cuando se derramó en el suelo, se expandió como crema de afeitar. El tanque probablemente tenía cerca de doce litros, lo que significaba una gran cantidad de espuma.
Grue aprovechó todo su peso para patear en el pecho a uno de los miembros del escuadrón contra la espuma, y ​​luego golpeó la palma de la mano contra la barbilla del siguiente tipo. Cuando el hombre se tambaleó, Grue agarró el tanque en su espalda y se lo puso sobre su cabeza. Esto no solo hizo que el hombre perdiera el equilibrio, sino que el peso del tanque lo mantuvo así. Grue, con las manos todavía en el tanque, tiró del casco del miembro del escuadrón hacia abajo al mismo tiempo que levantó la rodilla. El panel del casco se rompió, y el hombre ni siquiera tuvo el reflejo de levantar las manos para suavizar la caída antes de golpear el suelo.
Un cuarto miembro de la brigada salió de la oscuridad, y Tattletale se apoderó de la boquilla del arma del hombre, forzándola a un lado antes de que pudiera abrir fuego. Me puse de pie para ayudarla. Mientras Tattletale comenzó a perder el forcejeo por el arma, salté sobre la pila de espuma que aún se expandía, y luego me lancé por lo bajo para golpearle las piernas y hacerle perder el equilibrio. Cayó, fuerte, y Tattletale le arrancó el arma de las manos. Cuando él se puso de pie, ella apretó el gatillo y lo roció en la cara. Grue desvaneció suficiente oscuridad para revelar al último miembro del equipo, y Tattletale lo enterró bajo una explosión de espuma.
Había visto un especial del Discovery Channel sobre esta cosa. El EPR, el Equipo de Respuesta Parahumana, estaba equipado con armamento no letal diseñado por Artesanos para someter a los supervillanos. Esta espuma de contención era equipo reglamentario. Se eyectaba como un líquido, luego se expandía en una espuma pegajosa con algunas propiedades útiles. Era flexible y poroso cuando estaba completamente expandido, para que pudieras respirar mientras estabas dentro de él, por lo menos el tiempo suficiente para que lleguen los equipos de rescate con un agente disolvente. También era resistente a los impactos, por lo que los escuadrones de EPR podían cubrir el suelo con él para salvar a las personas que caían o evitar que los pesos pesados hicieran mucho daño.
Por la forma en que se expandía, podrías cubrir casi a cualquier villano, menos los más fuertes, y los incapacitaría. Debido a la forma en que te negaba el movimiento y era resistente a los impactos y al desgarro, incluso personas como Lung tendrían problemas para liberarse. Rematándolo todo, era resistente a las altas temperaturas y era un fuerte aislante, por lo que servía para manejar a los pirokinéticos y aquellos con poderes electromagnéticos.
Mientras el miembro del ERP luchaba inútilmente por quitarse el casco cubierto con espuma, le quité el tanque y ayudé a Tattletale a ponérselo. Grue ya tenía el suyo, y estaba obteniendo un tercero de uno de los miembros del equipo ERP capturados con espuma para mí.
Era pesado, y casi no podía soportar el peso. En lugar de tambalearme, me agaché y dejé que la base del tanque descansara contra el suelo.
Grue señaló a nuestra izquierda, y apuntamos. Un segundo más tarde, hizo que la oscuridad se disipara, mostrando la mesa del buffet rodeada por los varios Custodios y Glory Girl volando a unos pocos pies sobre el suelo. Estaban aplastando a los bichos que se arrastraban sobre ellos, pero no estaban tan distraídos para no notar la repentina aparición de la luz, o de nosotros.
“¡Glory Hole!” Tattletale insultó a la heroína, antes de abrir fuego contra ella. Grue dirigió un chorro contra Clockblocker, a la izquierda, así que volví mi atención a la persona en el extremo derecho del grupo. Shadow Stalker.
Lo admito, tenía una razón que me irritara, ya que ella escribió una nota para el padre de Emma, ​​dándole combustible para ese maldito cargo de asalto. Fue con cierta satisfacción que le descargué una corriente de espuma.
La corriente fue al blanco, pero no pareció importarle mucho mientras evadía a un lado. Le di en el pecho con otro chorro, haciéndola tambalearse un poco, pero no se cayó ni se vio atrapada en la cosa como los demás. En vez de eso, se agachó un poco, su capa ondulándose, y luego rodó hacia un lado, preparando su ballesta cuando sus pies tocaron el suelo y ella empezó a correr a toda velocidad.
Fuera eso un dardo tranquilizante o una flecha real, estaba jodida si ella me daba.
Esparcí la corriente, con el objetivo de atraparla un poco y disminuir su velocidad o arruinar su puntería. Pisó un poco de espuma y se tropezó un poco. Tattletale agregó su poder de fuego al mío, y con nuestras corrientes combinadas, Shadow Stalker cayó. Nos tomamos un segundo para enterrarla bajo la espuma, y ​​Grue le agregó algo de oscuridad.
“¡Siguiente!” Grue gritó, señalando. Arrastré el tanque pesado del suelo y me acerqué a nuestro próximo objetivo antes de volver a bajarlo y apuntar.
Esta vez, moví deliberadamente una serie de bichos al área para distracción extra. La oscuridad se disipó, y esta vez era el Protectorado, la mitad de ellos. Battery, Assault y Triumph.
Battery ya estaba cargada cuando Grue disipó la sombra impenetrable que los había cubierto, y se movió como un borrón tan pronto como pudo ver a dónde iba. Sin embargo, ella no salió corriendo hacia nosotros. En cambio, ella saltó hacia un lado, pateó a Assault en el medio del pecho con ambos pies, y luego se alejó en la dirección opuesta.
Assault era un manipulador de energía cinética, y podía controlar las energías del movimiento, la aceleración y el movimiento de forma muy similar a como otros héroes podrían manipular la llama o la electricidad. Usó la energía de la patada de Battery para lanzarse como un cohete hacia nosotros, mientras Battery se movía para flanquear.
Grue dirigió una corriente directamente hacia Asalto, pero el primer segundo espuma pareció deslizarse del hombre. Comenzó a asentarse después de eso, pero los efectos retrasados ​​le dieron a Assault el tiempo justo para golpear a Grue y enviarlo volando contra la pared junto a los Custodios. Después de eso, la expansión de la espuma le impidió avanzar mucho más.
Tattletale y yo enfocamos nuestro fuego en Battery. La mujer se agachó y esquivó el camino de nuestras corrientes, moviéndose demasiado rápido para seguir de manera confiable con nuestros ojos. Pareció tropezar con una mesa de cóctel, una de esas redondas lo suficientemente grandes como para que cuatro personas pudieran pararse alrededor, pero cualquier torpeza de su parte era una ilusión. Un latido más tarde, ella tenía la mesa en sus manos y giró en un círculo completo.
Tiró la mesa como un frisbee de gran tamaño, y empujé a Tattletale en una dirección mientras me arrojaba en la otra. El borde de la mesa le dio a arma en las manos de Tattletale y la tiró de su agarre con la fuerza suficiente para hacer que Tattletale ruede mientras golpea el suelo.
Lo cual me dejó solo a mí en pie, contra Triumph y Battery. Armsmaster, Miss Militia y Velocity estaban por ningún lado. Podría haber usado mis bichos para sentirlos en la oscuridad, pero tenía asuntos más urgentes en los que concentrarme.
Battery se estaba cargando de nuevo, aprovechando que estábamos desequilibrados para acumular una reserva de energía de nuevo. Diablos, ella probablemente había construido todo su estilo de lucha alrededor de eso. Pude ver las líneas normalmente azul cobalto de su traje brillando en un brillante azul-blanco eléctrico. Concentré mi atención en ella, atrayendo cada bicho en el área inmediata hacia ella mientras trataba de orientarme para abrir fuego otra vez. Avispas, mosquitos y escarabajos se posaron en ella, mordiendo y picando.
Por solo una fracción de segundo, vi el brillo de las líneas de su traje atenuarse, antes de encender de nuevo. Ella necesitaba concentrarse, al parecer, y mis bichos habían servido para distraerla. Cuando me puse de pie y abrí fuego, ella fue un paso demasiado lento para salir del camino de la corriente. La atrapé bajo el rocío y comencé a amontonar espuma encima de ella.
Una onda de choque me golpeó. Me tumbaron por segunda vez en cuestión de segundos y me quedaron los oídos zumbando.
Triumph tenía una temática de gladiador / león para su traje, con un casco de león dorado, hombreras y cinturón, y traje ceñido en el resto. Había logrado arrancar suficientes bichos de su cara para usar su grito sónico. Era uno de esos muchachos que era grande, musculoso y lo suficientemente fuerte como para no querer pelear con él incluso si no tuviera ese otro poder, y su otro poder era uno que le permitía perforar agujeros en el concreto.
Grue apuntó y disparó una corriente hacia él, pero Triumph fue sorprendentemente rápido al apartarse del camino. Cuando Grue reorientó su objetivo, Triumph pateó una mesa de cóctel y la agarró con una mano para usarla como escudo contra la espuma. Intenté alejarme para atacarlo desde otra dirección, pero él abrió la boca y soltó otra onda expansiva que me hizo resbalar por el suelo, peligrosamente cerca de las pilas de espuma que habían atrapado a los Custodios. Cuando intenté elevar mi boquilla en su dirección para rociarle con más espuma de contención, mi visión se distorsionó y vi doble, y un gemido agudo amenazó con ahogar todo lo demás. Bajé el arma, envié más bichos en su dirección y me concentré en recuperar mis sentidos.
“¡Aquí!” Grue gritó. Él levantó su mano. Triumph inhaló, preparándose para otra ráfaga-
Y Brutus corrió por el corredor que Grue había creado en la oscuridad para golpear a Triumph como un toro a la carga.
Tal vez un poco más duro de lo que yo habría golpeado al hombre, si hubiera sido el monstruo del tamaño de un humvee tomando la decisión. Aun así, no puedes culpar a un perro por no saberlo.
Justo a mi izquierda, Shadow Stalker liberó la parte superior de su cuerpo de la espuma y comenzó el lento proceso de liberar su ballesta. Normalmente no es posible, pero su capacidad para entrar en un estado de sombra aparentemente la hizo más resbaladiza que la mayoría.
“No”, le gruñí. “Quédate abajo.” La enterré bajo más espuma.
Me puse de pie, me tambaleé, me enderecé, tambaleé un poco más y luego trabajé en mantener el equilibrio.
“¡Skitter!” Rugió Grue, “¡Muévete!”
No perdí tiempo en arrojarme al suelo. Por el rabillo del ojo, solo vi una mancha azul y plateada donde había estado parada.
Tuve que dejarme caer sobre mi espalda para ver a Armsmaster parado a dos metros de mí, nivelando la hoja de su alabarda en mi dirección. La plata de su visor dejaba muy poco de su expresión visible. Todo lo que podía ver era la delgada y dura línea de su boca.
“Lo siento”, murmuré, lo suficientemente despacio como para estar segura de que Tattletale y Grue no lo escucharían. Apunté con el rociador de espuma.
En un instante, agitó su arma para que el extremo del mango quedara frente a mí. Hubo un sonido amortiguado de ‘whump’, y sentí algo así como una ola de aire intensamente caliente que hizo que todos los pelos de mis brazos, piernas y la parte posterior de mi cuello se erizaran. Me di cuenta de que el gatillo del rociador de espuma de contención estaba hundido y nada salía del extremo del arma. Lo intenté de nuevo. Nada.
Eso sería un pulso electromagnético arruinando la maquinaria. Mierda.
Antes de que pudiera organizar mis pensamientos y advertir a Grue y Tattletale, Armsmaster giró el arma en sus manos como verías a los cadetes militares haciéndolo con sus armas durante una marcha. Mientras giraba a su alrededor, escuché el sonido ‘whump’ dos veces en rápida sucesión.
De alguna manera, dudaba que hubiera fallado.
“Llama a tu mutante”, dijo, con ese tipo de voz que la gente obedecía. “Te lo prometo, solo se lastimaría si me ataca, y prefiero no someter a un animal a eso, cuando el amo es el culpable.”
“¡Perra!” Gritó Grue, “Dile que se detenga. Él tiene razón.”
Desde un punto que no pude ver, Perra silbó. Brutus retrocedió por el pasillo que Grue había hecho para reunirse con ella.
“Te estabas moviendo como si pudieras ver en mi oscuridad”, Grue habló, con una nota de cautela en su voz resonante.
“He estudiado tus poderes”, nos dijo Armsmaster, golpeando con la culata de su arma en el suelo. Cada bicho a menos de cinco metros de él cayó del cielo, muerto. “Esto terminó desde el momento en que entraron en la habitación.”
Miss Militia salió de la oscuridad junto al escenario, con lo que parecía una ametralladora en sus manos, Regent como su rehén. Él no tenía su cetro.
Mierda.

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2018.06.22 00:45 master_x_2k Colmena IX

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Colmena IX

“Sí, yo”, le respondí a Lung, esperando sonar más segura de lo que me sentía.
“¿Tienen historia?” Murmuró Sundancer.
“Hice que se le pudriera y cayera la entrepierna.”
Ella se volvió para mirarme.
“Accidentalmente.”
“¿Cómo...?” Ella comenzó, luego se detuvo cuando el gruñido de Lung se elevó en volumen suficiente como para hacer girar su cabeza.
Angelica y Judas avanzaron constantemente hasta que estuvieron a cada lado de mí.
“Retrocede, Undersider”, dijo Kaiser desde el otro extremo de la sala, “Mis chicas y yo tenemos esto controlado.”
“¿Lo tienes?” Lo desafié, sin romper el contacto visual con Lung, “porque parece que Lung está en muy buena forma allí. Ya sabes cómo funciona esto, ¿verdad? Él solo se vuelve más fuerte cuanto más luchas contra él. Si todavía no has terminado con él, probablemente no lo harás.”
Lung se rió, bajo y grave. Estiró el cuello para mirar a Kaiser, y me estremecí. Solo su cuello era casi tan largo como mi torso y más grueso en la base, reduciéndose a una cabeza de tamaño más o menos normal. Lo que era más espeluznante era que había doblado su cuello en forma de 'U' para mirar detrás de sí mismo. Era un movimiento que una gimnasta habría tenido dificultades para realizar con su espalda. No pasaría mucho tiempo antes de que simplemente no fuera reconocible como algo que una vez había sido humano.
Los seis matones que estaban reunidos a su alrededor parecían estar tan asustados de él como lo estaban de nosotros.
“¿Qué propones, entonces?”, Me preguntó Kaiser.
“Sundancer y yo ayudaremos”, le dije. Miré a Sundancer, y ella asintió.
Lung se rió de nuevo. “¿Uuu? ¿Ua iia?”
Antes de que pudiera entender lo que acababa de decirme, se lanzó directo hacia mí, pasando entre dos de sus hombres, avanzando a cuatro patas.
Había enviado insectos voladores y avispas a la habitación para ayudar a Perra a buscar suministros, y los dirigí directamente a Lung tan pronto como me di cuenta de lo que estaba haciendo. Demasiado poco y demasiado tarde.
Entonces Judas lo interceptó. Los dos rodaron y cayeron, y no pude distinguir cuál de ellos estaba rugiendo o gruñendo.Cuando el ímpetu del ataque de Judas había dejado de llevarlos por el suelo, Lung logró ponerse en pie primero y físicamente empujó a Judas a través del piso principal del almacén. Judas se estrelló contra dos mesas largas, enviando nubes de polvo blanco a su alrededor.
Cuando Angelica hizo su movimiento, Lung estaba listo para ella. Él agarró su hocico y pata delantera antes de que ella pudiera hacer cualquier daño y aprovechó su impulso hacia delante para arrojarla también, directamente a Judas. Había un tipo de estilo casi de judo o akido en el lanzamiento, excepto que dudaba que ninguno de ellos fuera lo suficientemente humano como para aplicar movimientos y técnicas normales. Lo que era más probable, pensé, que sus reflejos, flexibilidad y fuerza estuvieran en un nivel donde ese tipo de cosas le vinieran naturalmente.
En cualquier caso, mis guardaespaldas, si se podía llamar así, habían sido arrojados a un lado como si fueran animales de peluche. Lung no cayó a cuatro patas otra vez mientras avanzaba hacia mí. En cambio, flexionó su mano derecha, y mis ojos se vieron atraídos por las cuchillas de treinta centímetros que tenía en la punta de cada dedo.
“¿Sundancer?” Pregunté en voz baja, “¿Me ayudas?”
“Si usara mi poder, probablemente te lastimaría más de lo que lo lastime a él.”
“Esa línea está perdiendo valor muy rápido.”
Lung se lanzó de nuevo, y me arrojé a un lado, demasiado lento, a una distancia demasiado corta.
Con el sonido de espadas saliendo de sus fundas, una barrera de espadas y lanzas se elevó desde el suelo entre Lung y yo. Encontré tracción en el asfalto con mis manos y pies, y logré medio gatear, medio correr lejos de él.
Lung comenzó a moverse alrededor de la barrera de cuchillas, solo para ser bloqueado por otro crecimiento erizado. Rugió, luego saltó hacia las vigas del techo. Sabía lo que estaba haciendo casi de inmediato, y corrí a refugiarme; una vez que se agarrara allí, sería cuestión de utilizar su agarre en las vigas de acero que se alineaban en el techo para saltar directamente hacia mí. No di dos pasos antes de saber que no había cobertura a la que pudiera llegar lo suficientemente rápido.
Excepto que no llegó tan lejos. Un pilar cuadrado de acero, tan alto y largo como un camión de dieciocho ejes, descendía desde el techo, directamente hacia él. Impactó a Lung en su abdomen y lo empujó al suelo, con fuerza. Unos segundos más tarde, el peso del bloque de acero lo arrancó de la sección del techo en la que estaba enraizado. No golpeó a nadie cuando se cayó, pero pude adivinar que hubiera matado a alguien: pude sentir el impacto del golpe contra el suelo en mis huesos.
Miré a Kaiser. Estaba parado donde había estado cuando entró en la habitación, con las manos a la espalda.
“Fenja, Menja”, Kaiser no gritó la orden, pero se escuchó en todo el almacén. Si pudieras llamarlo una orden.
Pero las dos valkirias de seis metros de alto parecían saber lo que él quería. Avanzaron hacia Lung con sus armas desenfundadas, y la gente de Lung comenzó a retroceder lentamente. Sentí una punzada de simpatía por los soldados de Lung, principalmente por los que habían sido forzados a esto. Probablemente habían visto lo que Fenja y Menja eran capaces de hacer antes, pero no podían correr sin arriesgar la ira de su jefe. Atrapados entre la espada y la pared.
Sin embargo, Lung aún no estaba del todo derrotado. Comenzó a ponerse de pie, solo para tener una pirámide de cuchillas que se entrecruzaban a su alrededor. Las cuchillas aparecieron debajo y sobre sus brazos, justo debajo de su axila, detrás de su rodilla, por su ingle, con docenas más levantándose por encima y alrededor de él. Antes de que pudiera encontrar la salida, estaba atrapado. Enterrado y escondido debajo de las capas de acero.
Kaiser inclinó su barbilla, mirando hacia el techo, y vi un brillo. La punta de una hoja comenzó a emerger de una de las vigas de hierro que se encontraban arriba, se reveló a un ritmo glacial. No medía más de quince centímetros de espesor, pero tenía casi seis metros de ancho. No estaba segura de si se trataba de una ilusión óptica de las energías ondulantes del poder de Kaiser o no, pero pensé que tal vez el techo se estaba hundiendo por el peso de la cuchilla. Si él no tenía cuidado, se nos vendría el techo encima.
Entonces Kaiser bajó la cabeza para mirar hacia el área donde estaba atrapado Lung y la enorme espada que había manifestado en el techo se hundió en la pirámide en un abrir y cerrar de ojos. Hubo un baño de chispas cuando la gigantesca cuchilla atravesó la trampa.
Pero hubo más metal caliente que no era el resultado del impacto. Cuando volví a mirar, vi que Lung había evitado la espada. El lado de la pirámide más cercano a mí brillaba con una luz blanca anaranjada, las hojas se curvaban y se combaban con la intensidad del calor. Había suavizado el metal lo suficiente con su piroquinesis que podía usar su monstruosa fuerza y ​​liberarse. Suficiente, al menos, para evitar ser dividido en dos.
Lung rugió mientras se escapaba. Cuando Kaiser levantó más cuchillas a su alrededor, Lung agitó sus garras y destrozó el metal, enviando las piezas deslizándose por el suelo.
“Aiiihurrr”, gruñó Lung.
“Eres un animal, Lung”, le respondió Kaiser, “Incluso sin tu poder convirtiéndote en… esto. ¡Cae!” Como para acentuar su declaración, una lanza de acero sólido salió de la pared y se estrelló contra Lung, llevándolo hasta el final de la habitación opuesta a donde estaban Judas y Angelica. Lung logró agarrar la lanza y moverse para que la punta de la lanza no se presionara contra su pecho cuando perforaba el concreto de la pared.
“Tu gente... animales”, entonó Kaiser.
Ni seis pasos de mí, uno de los matones de Lung dejó escapar un grito crudo y se desplomó en el suelo. Cuchillas con forma de daga habían perforado la parte superior de sus pies a mitad de paso. Cuando usó sus manos para romper su caída, otro juego de cuchillas golpeó a través de sus palmas. Los gritos de los otros matones hicieron eco de los suyos. Él estaba sobre sus manos y rodillas, incapaz de moverse con sus manos y pies efectivamente clavados en el suelo.
“¡Kaiser!” Grité, “¡No!”
“No es asunto tuyo, niña”, me dijo Kaiser, volviéndose en mi dirección.
Di un paso atrás inmediatamente, temiendo que las espadas aparecieran bajo mis pies.
“Esto está mal”, le dije, mientras veía brotar una astilla de acero del suelo y subir con una velocidad controlada hasta la base de la garganta del matón. Se vio obligado a arquear la espalda y levantar la cabeza hasta los límites absolutos para evitar una traqueotomía innecesaria. Eché un vistazo a Lung. Estaba mirando lo que estaba sucediendo, pero no pude leer su expresión alienígena.
“¿Mal?” Kaiser se rió entre dientes, “En lo que a mí respecta, en el momento en que necesitas recurrir a la moral para discutir algo, ya has perdido la discusión. Esto es la guerra.”
Lung se movió hacia Kaiser esta vez. Él virtualmente rodó hacia un lado para evitar un afloramiento de puntas de lanza en ángulo de una manera que podría haberse empalado en ellas, y luego reanudó su carga.
Una de las gemelas gigantas entró, pateando a Lung contra y casi a través de una pared. Lung se recuperó casi de inmediato, recurriendo a su piroquinesis para dirigir una columna de fuego azul y amarillo hacia ella. La otro gemela interceptó el fuego con su escudo.
Unos segundos más tarde, ella estaba tambaleándose hacia atrás y lejos de Lung y arrojó su escudo para evitar que el metal caliente le quemara el brazo.
El equipo de Kaiser no iba a ganar esto por su cuenta. Por mucho que despreciara intervenir y ayudarlo...
“Sundancer, ahora sería un buen momento para usar tu poder”. Hablé. Mientras decía las palabras, llamé a todos los bichos que había en el área y los envié a Lung.
“No es- no. Los voy a quemar.”
“¡Entonces quémalos! Si no usas tu poder, puedo garantizar que Lung los quemará peor.”
“Lo dudo”, respondió Sundancer. Pero levantó sus manos frente a ella, y hubo una brillante llamarada de luz, solo una fracción de segundo, pero lo suficiente como para dejar una mancha azul-negra en el centro de mi visión. Hubo un breve rugido cuando la luz se desvaneció.
Volví mi atención a mis bichos mientras aparecía otro destello de luz, más largo y más fuerte que el primero, otra vez, acompañado por ese débil rugido.
“Oye, Skitter, ¿verdad?” Sundancer habló.
“Sí”, dije.
“Da un paso atrás. Muchos pasos atrás.”
Corrí lejos de allí, me levanté la máscara y llevé dos dedos a la boca para el mejor silbido que pude.
Dos segundos después, Angelica empujó su hocico entre mis piernas. Si hubiera sido una película, o si hubiera sido Perra, tal vez, habría podido deslizarme o saltar hacia atrás y caer sobre su cuello o hombros, seguir desde allí. Tal como estaban las cosas, medio caí, medio rodé sobre su cabeza y apenas logré agarrar una púa en su hombro. Me aferré a eso mientras corría, rezando por no caerme y ser pisoteada.
“¡Angelica, detente, quieta!” Grité, esperando que ella supiera la orden, que ella escucharía. Ella lo hizo, reduciendo el ritmo a un paso, y luego se detuvo justo al lado de la puerta de la bahía de carga en la que habíamos entrado. Judas la alcanzó y la rodeó, hasta que estuvo justo frente a nosotros. Todavía estaba cubierto por el polvo blanco, pero no parecía tener ningún efecto real sobre él. Bajé del costado de Angelica, lista para subirme a ella y empujarla a la acción si Lung hacía otro intento por seguirme. No estaba segura de poder dirigirla, pero con la posibilidad de que Lung me persiga, preferiría moverme totalmente fuera de control a la velocidad de Angelica que a la velocidad que mis propios pies pudieran ofrecer.
Sundancer había logrado poner en marcha su poder. Una bola de luz, más grande que una pelota de baloncesto, más pequeña que una pelota de playa, se sentó entre sus manos.
¿Luz? ¿Eso fue todo?
Entonces vi el piso.
El almacén había sido claramente construido sobre una extensión plana de asfalto, tal vez un viejo estacionamiento, y la superficie se había resquebrajado y había sido remendada a lo largo de los años. Aún llevaba las manchas de aceite de los viejos tiempos.
Directamente debajo de Sundancer, el piso era normal. Pero a unos dos metros de ella, el suelo parecía húmedo, vidrioso.
El asfalto se estaba derritiendo.
Ella dejó caer sus manos, y la bola de luz se levantó. Como si tuviera una mente propia, se lanzó hacia Lung, moviéndose a izquierda y derecha y hacia arriba y hacia abajo a medida que avanzaba. Vi cómo subía más cuando se movía sobre la gente de Lung, que todavía estaba clavada en el suelo. En un momento dado, se movió solo a unos tres metros sobre una de las mesas, y la superficie plástica de la mesa pareció arrugarse rápidamente, volviéndose negra y humeante con lenguas de fuego.
Desparramé mi enjambre, muy consciente de que no estaban haciendo nada con Lung, sabiendo que morirían cuando Sundancer acercara su orbe a Lung.
Ella no hizo que lo tocara, pero viendo lo que había hecho en la mesa, pensé que tal vez eso era algo bueno. Lung levantó una mano hacia la luz y pude ver el calor brillar en el aire. Ella lo empujó un poco más cerca de él, y sus piernas se doblaron.
Kaiser aparentemente no estaba dispuesto a permitir que Sundancer se robara el show, porque sacó una columna de metal de la pared detrás de Lung, empujando a Lung hacia el orbe. Sundancer movió la pelota hacia atrás, pero el segundo más o menos de estar tan cerca de la pelota fue suficiente para dejar a Lung sin ánimos de pelea. Cayó a cuatro patas, intentó moverse y se encontró el asfalto como un alquitrán fundido debajo de él.
¿No se suponía que era a prueba de fuego? ¿O era esa inmunidad solo a las llamas que él hacía con su propio poder? O, pensé, ¿era esa bola de luz - el sol en miniatura de Sundarnder - tan caliente?
Estaba esperando en la salida, mirando y esperando para ver el resultado. Mis bichos estaban preparados y listos, deteniéndose lo más cerca que podían sin ser eliminados por el aire sobrecalentado.
Incluso con su constitución sobrehumana, incluso con su piroquinesis que quizás alivianara el efecto, Lung claramente estaba sufriendo. Solo es cuestión de tiempo, me di cuenta, antes de que se derrumbara. Probablemente, supuse, mucho más tiempo de lo que uno pensaría, con su regeneración.
Entonces la luz del orbe de Sundancer se apagó.
Me tomó unos largos momentos parpadear las anchas fuera de mis ojos antes de poder ver la escena en su totalidad.
Lung estaba fláccido, con los brazos colgando a los costados. Todavía estaba inclinado, y podría haber caído de bruces en el alquitrán, si no fuera por la lanza de hierro que le estaba atravesando el corazón.
“¿¡Qué hiciste!?” Sundancer gritó.
“Obviamente”, dijo Kaiser, “lo terminé.”
“¡Ya se había terminado!”
Tenía la impresión de que muy pocas personas realmente discutían con Kaiser. Fenja y Menja se unieron a él, una a cada lado de él, y ninguna de ellas estaba envainando sus armas o reduciéndose a un tamaño normal. Lo tomé como una señal muy mala.
Estaba tan preocupada mirando a Kaiser que casi me pierdo lo que sucedió después.
Comenzó como un destello carmesí en el rabillo del ojo. Miré, y vi las alas de Lung completamente desplegadas. Como las alas de un murciélago, solo tenían escamas plateadas donde el murciélago tendría pelaje, y la carne que se extendía entre los ‘dedos’ de las alas era del rojo oscuro y profundo de la sangre.
Lung agarró la lanza que empaló su pecho y la partió con sus garras. Se puso de pie, y toda su sección media pareció ordenarse para que midiera un metro más de alto. Tomando el fragmento que todavía estaba incrustado en su pecho, lentamente lo deslizó fuera. Una vez que se liberó, lo arrojo a un lado. Chocó contra el piso del almacén.
Estábamos tan silenciosos que se podía oír el sonido del acero mientras se posaba en el suelo.
“¡Sundancer! ¡Corre!” Grité, rompiendo el silencio. Envié mis bichos a formar un enjambre sobre Lung. Cualquier cosa para bloquear su visión, distraerlo aunque sea por un segundo.
Los eventos que siguieron parecieron suceder en cámara lenta. Lung repitió lo que había estado tratando de hacer cuando la pelea se comenzó, solo que nada parecía capaz de interponerse en su camino ahora. Era más rápido, más fuerte, más maniobrable.
Se lanzó hacia Kaiser, usando sus alas para llevarlo sin esfuerzo sobre un crecimiento de hojas de acero. Alcanzando a Kaiser, él golpeó lo golpeó contra la pared. Kaiser se quedó flojo, pero Lung repitió el proceso, golpeándolo contra el ladrillo de la pared del almacén media docena de veces en segundos. Cuando terminó, arrojó a Kaiser lejos como un juguete.
Fenja tuvo que soltar su lanza para atrapar a Kaiser en sus brazos, lo que parecía ser exactamente lo que Lung quería. Lung hizo el mismo truco de ‘explotar’ que había hecho para borrar mis bichos en mi primer encuentro con él, solo que la explosión fue diez veces más grande. Las dos gigantas se tambalearon hacia atrás, lo que le dio a Lung la oportunidad de lanzarse por el suelo y llevar su mano plana y con garras dentro del vientre de Menja como un cuchillo.
Cuando él retiró su garra, ella colapsó.
“¡Nessa!” Gritó Fenja.
Lung la ignoró y comenzó a caminar hacia Sundancer y yo. Fenja corrió al lado de su hermana, todavía cargando a Kaiser.
Sundancer comenzó a formar su sol en miniatura una vez más, con cada vez más frecuentes destellos de luz y fuego acumulándose entre sus manos.
“No.” Lung resonó. Levantó su garra ensangrentada, y la llama en las manos de Sundancer se disipó, deslizándose fuera de su alcance como anguilas engrasadas.
Intentó una vez más, y de nuevo, la frustró con una facilidad casi casual.
Antes de que pudiera hacer un tercer intento, Lung la atacó con un torrente de llamas rugientes. Durante dos, tres, cuatro segundos, el fuego la cubrió, la consumió.
Cuando se detuvo, había lenguas de llamas bailando sobre el asfalto a su alrededor, incluso su traje tenía restos de fuego persistente, pero tanto ella como su traje estaban intactos.
Ella, al menos, era a prueba de fuego. O ella tenía que serlo, para evitar ser quemada por su propio poder.
Ella no era, sin embargo, invencible. Cuando las llamas de su ataque se disiparon, Lung se hizo visible de nuevo, revelando que estaba justo frente a ella. Apenas parecía notar que ella estuviera allí cuando la tiro a un costado con un revés de su mano.
Luego volvió su atención hacia mí.
Solo yo quedaba, realmente. Tragué saliva, saqué mi muy desalentador cuchillo y me puse de pie, mirando a Lung. Por favor no me quemes, por favor, por favor. Mira este cuchillo y lo velo como un insulto. Una excusa para derrotarme físicamente.
Angelica comenzó a gruñirle a Lung. Ella dio un paso hacia él.
“¡No!” Le ordené, “¡Atrás!”
Los gruñidos cesaron, y ella me miró.
“Atrás”, repetí. Cuando di un paso hacia Lung, ella no me siguió. Un Judas cubierto de polvo estaba a cinco metros de distancia, tenso, pero sin acercarse tampoco. Bueno. No sirve de nada que nadie más se lastime. No había nada más que ella pudiera hacer.
Demonios, estaba casi segura de que no había nada más que yo pudiera hacer.
Mis bichos se juntaron en Lung, pero por lo que pude ver, ya no había piel. No hay carne para morder, nada para picar.
Lung retumbó con una risa áspera y gutural, y dejó que una breve llama lo cubriera, borrando al enjambre de la existencia.
Disperse los bichos en su vecindad que aún no habían tenido la oportunidad de tocarlo y quemarse por nada. No tiene punto. Casi era para peor.
Entonces Perra, montando a Brutus, saltó desde el agujero en el techo y se estrelló contra Lung.
“¡Perra!” Grité, demasiado tarde, “¡No!”
Una vez que superó el impacto inicial, Lung usó una mano para agarrar a Perra desde donde estaba sentada en la espalda de Brutus, y agarró a Brutus por el cuello con la otra. Levantando su brazo, y Brutus, a su lado izquierdo, luego a su derecha, lanzando al perro cabeza arriba por los aires.
Judas y Angelica comenzaron a avanzar, pero se detuvieron cuando Lung provocó un grito de dolor de Perra.
“Nnno,” retumbó Lung.
“¡Detente!” Grité, dando un paso hacia adelante otra vez, “Yo soy a quien quieres, ¿no?”
Siempre sonaba tan bien cuando lo escuchabas en las películas. Cuando me di cuenta de lo que acababa de decir, solo sonó estúpido.
Avanzó hacia mí, cargando a Perra como un niño descuidado de siete años cargaría a un gato. Retrocedí, pero su paso fue lo suficientemente largo como para cerrar la brecha sin esfuerzo. Me agarró y me levantó en el aire, levantándome por encima de su cabeza para que él pudiera mirarme.
“Ug hurrrrr.”
No podía hablar, así que no podía ni recurrir al viejo y cansado cliché de hacerlo monologar.
Mierda.
Tenía mi cuello rodeado con el pulgar y el índice, dos garras en mi caja torácica y su dedo 'meñique' en mi sección media, justo debajo de mi cintura. Él apretó una fracción más fuerte, y yo gemí. La tela de mi disfraz impedía que los bordes de sus garras me cortaran, pero no estaba reforzada para evitar que me aplastara.
Dirigí un bicho en su ojo. Permaneció allí, las alas ondeando intermitentemente. Era lo suficientemente molesto como para dejar a Perra y lidiar con eso. Aunque no le dio la oportunidad de escapar. Antes de lidiar con el bicho, la empujó contra el suelo y la pisó, sujetándola con su pie con garras. Hecho eso, usó las puntas de su garra para sacar el bicho la cuenca de su ojo.
Él se rió de nuevo, bajo, áspero, mientras examinaba la cucaracha empalada en su garra. "¿Uua-ashhah?” ¿Cucaracha?
Bajó su brazo así que estaba al nivel de sus ojos. Luego volvió a apretar, más débil que la primera vez. Me sacudió, no tan duro como podría haberlo hecho.
Luego su brazo se combó nuevamente, hasta que mis dedos rozaron el suelo. Después de sacudirme, su agarre se había aflojado, y realmente no lo había apretado de nuevo, así que logré poner mi rodilla contra la base de su palma y empujarme hacia atrás, liberándome. Mis pies tocaron asfalto, y retrocedí unos pocos pasos.
“Hurrrrrrrr”, retumbó.
“No me subestimes carajo”, gruñí en respuesta.
No sé si me escuchó. Ni siquiera había terminado la frase antes de tener que saltar hacia atrás dos pasos para evitar ser aplastada debajo de él mientras se desplomaba de cara al asfalto.
“Perra, ¿estás bien?”, Le pregunté.
Ella se estaba levantando del suelo. Ella asintió.
“¿Qué pasó?”, Preguntó ella.
Envainé mi cuchillo y alcancé mi teléfono celular con una mano. Extendí mi otra mano con la palma hacia arriba. Una cucaracha se asentó en ella.
“No estaba segura si funcionaría, o si sería suficiente. Tomé un trozo de oruga, hice que una cucaracha la remojara en el charco de sangre que Newter dejó en el piso de arriba, y aplasté la cosa en el ojo de Lung. Grande y duro como es, ¿una droga fuerte en las membranas mucosas del ojo? ¿Tan cerca del cerebro? Aparentemente es suficiente.”
Perra se cruzó de brazos, mirando a Lung. Entonces ella me miró.
“¿Ahora qué?”
Era una pregunta sorprendentemente apta, proveniente de ella. ¿Lo dejábamos aquí? Él estaría mejor en cuestión de minutos. Hubo opciones. Simplemente no me gustó ninguna de ellas
Marqué el teléfono de Tattletale, pero fue Regent quien respondió.
“Oye”, dijo.
“A, limón”, dije.
“C, hierba”, respondió, “No lo creerías. Encontramos uno de los talleres de Bakuda. Lo que tiene aquí es una locura.”
“No hay tiempo para charlar. Necesito hablar con Tattletale, rápido.”
“Ella está revisando el lugar para detectar trampas explosivas. Las distracciones probablemente no sean una buena idea.”
“Es algo importante”, le dije, mirando a Lung.
“Claro.”
Dos segundos después, la voz de Tattletale estaba en el otro extremo, “Hey”
“Pregunta rápida. Debo estar segura, y por eso te llamo. Lung sana, ¿verdad?”
“Sí. Espera... ¿Lung está allí?”
“Inconsciente a mis pies. Pero no sé cuánto tiempo, así que responde rápido. ¿Él sana? Ya está curando lo que le hice a él la última vez, ¿verdad?”
“Claro. Sanará casi cualquier cosa, con tiempo, siempre que no esté muerto. Si pierde un brazo, le volvería a crecer en unos meses.”
“Gracias. Eso es lo que necesitaba saber”, dije. “Buena suerte con las trampas explosivas.” Colgué.
Luego miré a Lung. Saqué mi cuchillo.
“¿Por qué el cuchillo?” Preguntó Perra. Creo que alguien más podría haber sonado preocupado. Ella sonaba curiosa.
“Estoy terminando esto.”
Agarré una de las púas más grandes que enmarcaban la cara de Lung y la eché hacia un lado para que su cuello parecido a un acordeón estuviera estirado, con la cara hacia arriba.
No hay tiempo para ser delicado al respecto. No tenía idea de cuán fuertes eran las toxinas en la sangre de Newter, o cuán rápido la procesaría la biología de Lung.
Metí el cuchillo en la cuenca de los ojos de Lung. Su cabeza y, en consecuencia, sus ojos no eran tan grandes como pensarías, en proporción al resto de su cuerpo, pero el tejido alrededor era duro. Tuve que hacer palanca con el cuchillo hacia adelante y hacia atrás antes de que pudiera levantar su globo ocular. Estaba caliente al tacto cuando lo sostuve en la palma de mi mano, no más grande que una pelota de ping-pong.
El segundo ojo fue más rápido, aunque no menos turbio.
Cuando terminé, me puse de pie, enfundé mi cuchillo y retrocedí lejos del cuerpo de Lung. ¿No debería sentirme peor por esto? ¿No debería sentirme enferma, asqueada o perturbada la moralidad de esto? Ni siquiera sentía frío, como describió Grue. Simplemente se sintió como algo que tenía que hacer.
Eché un vistazo a los dos ojos en mi mano, luego los saqué de mi mente. Inspeccioné la habitación. ¿Prioridades?
Le pregunté a Perra primero, “¿Los perros están bien?” Si los coloco en segundo lugar a alguien más que ella, o si olvidara preguntar, tengo la sensación de que a Perra le importaría.
“Sanarán cuando vuelvan a la normalidad.”
“¿Sundancer?”, Le pregunté.
Sundancer estaba acostada de lado, con un brazo presionado contra el hombro que Oni Lee había apuñalado. “Estoy bien.”
Esos eran todos los que me importaban un carajo, dejando solo a Fenja, Menja y Kaiser. Miré al otro lado de la habitación y grité: “¿Fenja?”
La giganta asintió.
“Lleva a tu hermana a un hospital, o al doctor que usen ustedes. Encárgate de tu jefe.”
Ella se paró sin darme una respuesta. Su hermana se había encogido lo suficiente como para acunarla en sus brazos. Kaiser, por su parte, estaba colgado del hombro, fláccido.
“Oh, ¿Fenja?”
Ella hizo una pausa.
“Dejaré que sea decisión tuya, pero si crees que Kaiser tiene un sentido del honor, tal vez señálale que sería de malas maneras presionar el asunto de las peleas de perros, siendo que lidiamos con Lung por él y le salvé la vida.”
Ella asintió, luego se agachó a través de la abertura en la pared.
Di un paso hacia Sundancer y le ofrecí una mano para ayudarla a levantarse. Ella se estremeció lejos.
Oh. Mis manos estaban ensangrentadas. Dejé caer la mano ofrecida a mi lado.
“Vamos”, sugerí.

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2018.06.08 20:46 master_x_2k Interludio III Los Custodios

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____________________Interludio III Los Custodios____________________

El edificio que alberga la división local del Equipo de Respuesta a Parahumanos realmente no sobresalía. El exterior era todo ventanas, lo suficientemente reflexivo como para reflejar el gris oscuro moteado del cielo en lo alto. Solo un logotipo de escudo con las letras "E.R.P." lo marcó aparte de los otros edificios del centro de Brockton Bay.
Aquellos que ingresan al lobby se encuentran con una situación extraña. Por un lado, se podía ver a los diversos empleados vestidos de traje, entrando y saliendo apresuradamente del edificio, hablando en grupos. Un equipo de cuatro oficiales del EPR estaba en espera, cada uno estacionado en un área diferente del vestíbulo, equipado con el mejor equipamiento que el dinero podía comprar. Todos tenían chalecos de malla y chalecos de kevlar, cascos que cubrían sus rostros y armas de fuego. Sin embargo, el equipo era diferente, ya que dos de ellos tenían lanzagranadas colgando de correas al hombro con bandoleras de varias municiones especiales en el pecho, incluida una granada de extinción de incendios, una munición EMP y varias granadas de aturdimiento. Los otros dos tenían lo que parecía a primera vista ser un lanzallamas; si tiraran de los gatillos, expulsarían un espeso y espumoso chorro de espuma, suficiente para contener a todos menos a los villanos más fuertes y rápidos.
En marcado contraste con esto, estaba la tienda de regalos que estaría llena de jóvenes cuando terminara la escuela, luciendo una selección de figuras de acción, posters, videojuegos y ropa. Imágenes de un metro y medio de altura de los diversos miembros de equipo del Protectorado y los Custodios estaban colgados a intervalos regulares alrededor del lobby, cada una respaldada por colores brillantes.
Había un alegre guía turístico esperando pacientemente en la recepción, sonriendo con encanto a cualquiera que mirara en su dirección. Según un cronograma, guiaría a turistas y niños a las oficinas del ERP, la armería, el área de entrenamiento y el estacionamiento con las furgonetas de contención de parahumanos, mostrándoles lo que se necesitaba para administrar a los héroes locales. Para aquellos dispuestos a pagar por la gira premium, esperar hasta dos horas y sufrir la escolta de un escuadrón ERP, habría una parada adicional en la gira: un vistazo al Cuartel de los Custodios.
Cuando un agobiado equipo de jóvenes héroes se tambaleó hacia el vestíbulo, sin embargo, no hubo una gira, solo una mujer corpulenta con pelo corto. Llevaba una chaqueta y una falda de traje azul marino, y esperaba con un par de hombres de aspecto severo con trajes justo detrás de ella. Sin decir palabra, los condujo a través de una puerta detrás de la recepción y hacia una sala de reuniones.
“Directora Piggot. Señora,” Aegis la saludó, su voz tensa. Su traje estaba hecho jirones, y era más carmesí con su propia sangre que su blanco original. Estaba tan estropeado que su identidad civil podría haber sido revelada, si no fuera por la sangre seca y los trozos de carne que le habían quitado, algunas de las heridas tenían medio metro de ancho.
“Dios mío, Aegis,” sus cejas se elevaron una fracción, “Estás echo una porquería. ¿Qué pasa con tu voz?”
“Pulmón perforado, señora”, dijo Aegis con voz áspera, “creo que hay un agujero en mi pecho y espalda.” Como para demostrar, metió los dedos en la cavidad de su pecho.
La directora Piggot no apartó la vista, pero uno de los hombres que estaba detrás de ella se veía con un toque verde, “Puedo tomar tu palabra. No necesitas pasar tu brazo a través de tu pecho para demostrarlo.”
Aegis sonrió y retiró la mano de su pecho.
Su expresión se endureció, “No estaría sonriendo en este momento.”
La sonrisa de Aegis cayó. Miró por encima del hombro a sus compañeros de equipo. Gallant, Kid Win, Vista, Browbeat y Clockblocker llevaban expresiones adecuadamente sombrías.
“Esto fue un fiasco”, les dijo.
“Sí, señora. Perdimos”, admitió Gallant.
“Perdieron, sí. Eso es lo de menos. También causaron cantidades terribles de daño a la propiedad. Me temo que toda la destrucción causada por la niña mimada[[1]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%201%20espa%C3%B1ol.docx#_ftn1) de New Wave es también su responsabilidad, ya que la invitaron a participar. _Sin mi permiso._”
“Yo la invité”, dijo Gallant, “asumiré la culpa, y usted puede tomar los costos por el daño a la propiedad de mi fideicomiso.”
La Directora Piggot le ofreció una sonrisa delgada y completamente carente de humor, “Veo que le haces honor a tu nombre. Sí, estoy segura de que esa es la mejor manera de transmitir el mensaje. Tus compañeros de equipo y yo sabemos quién eres debajo de la máscara. De todos aquí, incluida yo misma, eres el más capaz de manejar una multa de decenas de miles de dólares.”
“No lo negaré, señora”, Gallant ahogó las palabras.
“Me temo que soy una creyente en el castigo, cuando se debe castigar. Tomar dinero de alguien con dinero de sobra no va a significar nada. Todos ustedes compartirán la cuenta entre ustedes. Como no puedo tocar los fondos fiduciarios que el ERP estableció para ustedes, tendré que conformarme con recortarles el sueldo. Tal vez la próxima vez, el resto de ustedes puede convencer a Gallant a que no invite a su novia”
Las protestas se superpusieron. “¡Su hermana estaba en el banco! ¡Ella hubiera ido de todos modos!” “¡Comienzo la universidad el próximo otoño!”
La Directora Piggot simplemente aguantó los argumentos y las quejas. Una persona más cínica incluso podría sugerir que disfrutaba oyéndolas. Cuando pasaron uno o dos minutos y estaba claro que ella no iba a responder o ser arrastrada a una discusión, los jóvenes héroes se sumieron en un huraño silencio. Se aclaró la garganta y habló de nuevo.
“Kid Win. Estoy muy interesada en saber de esta arma que desplegaste en el campo de batalla.”
“¿Mi Cañón Alternador?” Preguntó Kid Win, encogiéndose solo un poco.
“Tendrás que perdonarme”, sonrió Piggot, “El papeleo llega a ser un poco demasiado a veces. ¿Tal vez sabes dónde encontrar la documentación de nuestros equipos militares y científicos para este Cañón Alternador?”
“Dios, Kid”, Aegis gimió por lo bajo, con su voz arruinada.
Kid Win parecía más molesto por la reacción de Aegis que por otra cosa, “Yo, uh. Aún no lo he aclarado oficialmente. Solo pensé que sería mejor usar el cañón y hacer todo lo posible para detener el robo.”
“Ahí es donde estarías equivocado”, le dijo Piggot, “La realidad es que el dinero que se tomó del banco está muy abajo en mi lista de prioridades. Incluso puedes llegar a sugerir que no me importa.”
“Director-” comenzó Aegis. Él no llegó a terminar.
“Lo que me importa es la percepción pública de las capas. Me importa asegurarme de que obtengamos suficientes fondos para mantener a los Custodios, el Protectorado y los escuadrones del ERP pagados y equipados. Sin eso, todo lo que he trabajado para construir se viene abajo.”
“¿Qué vas a hacer?”, Le preguntó Kid Win.
“El cañón se desmantela, primero que nada.”
“¡No!” Aegis y Kid Win hablaron al mismo tiempo. La Directora Piggot pareció brevemente sorprendida por el desafío.
“Empecé con el Cañón Alternador, así tendría algo que sacar en caso de una amenaza de Clase A”, dijo Kid Win, “Deshacerse de él sería un total desperdicio. No me importa si nunca puedo usarlo de nuevo. Dáselo a tu escuadrón ERP. Le enseñaré a alguien cómo funciona. Puedes montarlo en uno de tus camiones o algo así.”
La Directora Piggot frunció el ceño, “La cantidad de tiempo y dinero que eso requeriría, para un evento que podría nunca ocurrir... no. Supongo que puedes quedarte el cañón.”
Kid Win prácticamente se hundió con alivio.
“Pero cualquiera que sea la fuente de poder, la vas a remover, y la mantendré bajo llave. Si una amenaza Clase A entra en juego, te la entregaré. Y el cañón todavía pasa por el proceso de revisión estándar para todo el material creado por Artesanos. Si no pasa la revisión, si estabas poniendo a las personas y a la propiedad en riesgo indebido con lo que hiciste hoy, me temo que podrías enfrentar una multa sustancial o un tiempo en la cárcel.”
Kid Win empalideció.
“¡Directora!” Aegis gruñó la palabra, dando un paso adelante.
“Cállate, Aegis”, gruñó Piggot, “Escucharte tratando de hablar con un pulmón perforado me duele a mí, y por mucho que admiro que defiendas a tu equipo, tu única bocanada de aire se desperdicia aquí.”
Kid Win se volvió hacia Aegis y le ofreció una pequeña sonrisa de disculpa.
“Kid Win, vienes con nosotros para una revisión disciplinaria. Todos los demás pueden retirarse. El grupo de turistas pasará por su alojamiento en una hora, y es probable que haya más de unos pocos periodistas mirando por la ventana. Traten de limpiarse para las fotos que indudablemente van a aparecer en los periódicos de mañana. Por favor.”
Los dos hombres vestidos de traje marcharon al miserable Kid Win por la puerta después de la Directora Piggot. Kid Win le lanzó una mirada preocupada a su equipo antes de que lo sacaran de la vista.
“Hagamos un recuento”, Aegis gruñó, “Gallant o Clockblocker al frente, ustedes decidan quién.”
El equipo salió caminando de la sala de reuniones y se dirigió a su ascensor reservado. Fue diseñado por Artesanos para impresionar a los turistas y ser mucho más seguro. Las secciones entrelazadas de metal se desplegaron y se deslizaron fuera del camino mientras se acercaban, luego se cerraron detrás de ellos. Bajaba de forma tan suave que era casi imposible saber si el ascensor se estaba moviendo.
Salieron a un largo pasillo de acero cromado.
“Voy a tener pesadillas”, gruñó Clockblocker, mientras tocaba con cuidado las ronchas alrededor de su nariz y boca, “Pesadillas con montones y montones de arañas.”
En el otro extremo del pasillo, llegaron a una terminal de seguridad. Aegis señaló a Clockblocker.
“¿Usualmente no lo haces tu?”
“Puede que tenga la retina desprendida”, admitió Aegis con su voz vacilante, “No quiero fallar el escaneo.”
Clockblocker asintió vacilante, luego se inclinó hacia delante para dejar que el terminal escrutara sus ojos. Las puertas de acero hicieron clic, luego se abrieron con un zumbido apenas audible, dejando que los jóvenes héroes y heroínas se abrieran camino en el área principal de su cuartel general.
La habitación tenía forma de cúpula, pero había secciones de pared que podían desmontarse y reordenarse sobre la marcha. Algunos habían sido creados para darles a los diferentes miembros del equipo sus habitaciones individuales, mientras que otros enmarcaban los umbrales que conducían a las duchas, el cuarto de archivo y su sala de prensa / reunión. Una serie de computadoras y monitores de gran tamaño estaban conectadas en red a un lado de la sala, rodeados por media docena de sillas. Uno de los monitores mostraba una cuenta atrás para el siguiente grupo de turistas, mientras que otros mostraban imágenes de cámaras en ubicaciones clave de la ciudad. El Banco Central era uno de ellos, una imagen oscura marcada por el rojo y el azul de las sirenas de la policía.
“¿Shadow Stalker está ausente?”, Preguntó Gallant.
“No pudo llegar a tiempo”, gruñó Aegis, “le dije que se quedara dónde estaba.”
“Ella va a odiar eso. ¿No tiene un gran odio por Grue?”, Preguntó Clockblocker.
“Parte de la razón”, Aegis gruñó las palabras, “le dije que se quedara. No necesito eso. Voy a ducharme. Curarme las heridas. Ustedes hagan el recuento de los hechos.”
“Claro que sí, Jefe,” Clockblocker saludó estilo militar. “Que te mejores.”
"Putos perros mutantes", murmuró Aegis, mientras se dirigía al baño. Se quito la mitad superior de su disfraz hecho jirones antes de que cruzar la puerta.
“¿Vista? ¿Puedes ir a agarrar la pizarra? Trae dos.” Gallant se volvió hacia su miembro más joven. Vista casi saltó en su apuro para seguir la orden.
“¿Qué le va a pasar a Kid?” Browbeat habló por primera vez, “No sé cómo funciona todo esto. ¿Es serio?”
Gallant consideró por un momento, “Podría ser, pero mi instinto me dice que Piggy solo quiere asustarlo. Tiene que dejar de probar los límites con las personas a cargo, o va a tener problemas reales en algún momento.”
“Entonces, no es exactamente el mejor comienzo para tu nueva carrera, ¿eh?” Clockblocker giró hacia Browbeat.
“Caraja, no me molestaría tanto si supiera lo que sucedió”, Browbeat se estiró, y sus músculos comenzaron a disminuir de tamaño, “Al menos entonces podría averiguar qué hacer mejor la próxima vez. Todo lo que sé es que de repente estaba ciego y sordo, y cuando traté de moverme, todo se torció por el camino equivocado. Entonces creo que me aturdieron.”
Vista regresó, arrastrando un par de pizarras en marcos de ruedas detrás de ella.
“Mantén ese pensamiento”, Gallant le dijo a su miembro más nuevo, “Hey, Clock, ¿no te importa si tomo el mando?”
Clockblocker aún usaba las yemas de sus dedos para explorar los bultos levantados en su rostro, “Adelante. Voy a posponer las cosas lo más que pueda en lo del liderazgo.”
“Eres el más viejo después de Carlos. ¿Solo serán tres o cuatro meses antes de que seas el miembro más antiguo?”
“Y mantendré esa posición ni siquiera el resto del verano antes de graduarme y pasarte el manto a ti,” Clockblocker sonrió despreocupadamente, “No te preocupes. Toma el control.”
Gallant se quitó el casco y lo sostuvo en una mano, pasándose los dedos por el cabello rubio húmedo por el sudor. Sonrió triunfante a Vista mientras colocaba las pizarras blancas para que todos pudieran verlas, “Gracias.”
Gallant no necesitó usar su poder para obtener una respuesta emocional de la heroína de trece años. Ella se puso de un rosa brillante. No podría haber ninguna duda para los presentes de que le gustaba su compañero de equipo mayor.
“De acuerdo muchachos”, dijo Gallant, “antes de comenzar, creo que es importante aclarar algunas cosas. En primer lugar, lo más importante, hoy no fue un fracaso. Incluso diría que hoy fue una victoria para los buenos, y comenzamos a establecer eso aquí y ahora.”
Se tomó un segundo para medir las reacciones incrédulas de su audiencia, luego sonrió.
“Los Undersiders. Hasta el momento, han pasado desapercibidos, pero más recientemente han comenzado a realizar trabajos de mayor perfil. Golpearon al casino Ruby Dreams hace cinco semanas, y ahora acaban de robar el banco más grande de Brockton Bay. Esta vez tuvimos la suerte de ponernos en su camino. Eso significa que finalmente tenemos información sobre su grupo.”
Se volvió hacia la pizarra y escribió los nombres de sus oponentes. Grue, Tattletale y Hellhound fueron al primer tablero, con líneas que separan el tablero en tres columnas. Escribió a Regent en el segundo tablero, trazó una línea y luego dudó en la quinta y última columna. "¿Se nombró a sí mismo? ¿El tipo con los bichos?”
“Chica”, lo corrigió Clockblocker, “estaba hablando con los rehenes después de que los Undersiders se escaparon. Dijo que tenía miedo de moverse porque ella iba a hacer que lo mordiera. Me llevó un poco darme cuenta de lo que quería decir exactamente. El pobre tipo estaba en estado de shock.”
“¿Pero no sabemos cómo se llamaba a sí misma?”
Nadie tenía ninguna respuesta a eso.
“Entonces tenemos que acordar un nombre para ella, o la documentación va a ser inconsistente. ¿Sugerencias para un nombre para la chica bicho?”
“¿Larva? ¿Gusano?” Browbeat le ofreció, “¿Pegarle un nombre de porquería?”
“No queremos hacer eso”, suspiró Clockblocker, “Tal vez si hubiésemos ganado, podríamos salirnos con la nuestra, pero no se ve tan bien si la prensa informa que nos pateó el culo alguien llamado gusano.”
“¿Stinger?
[
[2]](file:///C:/Users/Fernando/Documents/Books/Wildbow/Worm%201%20espa%C3%B1ol.docx#_ftn2)¿Pestilence?” Sugirió Vista.
Clockblocker se giró en la silla y tecleó los nombres en la computadora, “Tomados. Stinger es un villano en California con armadura de poder, un jetpack y misiles guiados, y Pestilence es un psicópata espeluznante en Londres.”
"¿Skitter?" Gallant soltó el nombre al aire.
Hubo un ruido de teclas cuando Clockblocker tecleó, “No está tomado.”
“Entonces sirve”, Gallant escribió el nombre en la pizarra, “Ahora intercambiamos ideas. Aquí es donde recuperamos nuestras pérdidas del día, calculamos un ángulo para poder ganar la próxima vez. Así que no se contengan. Compartan cualquier detalle, sin importar cuán insignificante sea.”
“El poder de Grue no es solo la oscuridad. No puedes escuchar allí tampoco. Y también se siente extraño”, dijo Browbeat, “Hay resistencia, como si estuvieras bajo el agua, pero no flotando.”
“Bien”, Gallant escribió eso en la columna de Grue, “¿Siguiente?”
“Los mutantes que hace Hellhound. ¿Los perros? Ella no los controla con su mente. Están entrenados”, ofreció Vista, “Ella les dice qué hacer con silbidos, gestos.”
“Sí, buen punto, me di cuenta de eso”, respondió Gallant, agregando con entusiasmo otra nota a la pizarra.
“La chica con los bichos... Skitter. Es todo lo contrario. Ella tiene un gran control sobre ellos”, agregó Clockblocker.
“¡Sí!”
“Además, según la rehén con la que hablé, ella dijo que puede sentir las cosas a través de sus bichos, que es cómo vigilaba a los rehenes.”
No pasó mucho tiempo antes de que la mayoría de las columnas estuvieran lo suficientemente llenas como para que Gallant tuviera que girar las pizarras para usar las partes traseras.
Carlos regresó de la ducha, con pantalones deportivos y una toalla alrededor de los hombros. Era puertorriqueño, su cabello largo. Su cuerpo estaba limpio de sangre, salvo algunos residuos de restos de heridas irregulares en sus brazos, estómago y pecho. Había cosido torpemente los cortes y las hendiduras, lo que hizo sorprendentemente poco para que fueran más fáciles de ver. Se sentó en una silla y agregó su aporte para las listas, que no fue demasiado. Había estado incapacitado durante demasiado de la pelea para tener mucho que decir.
Hubo un ruido abrasivo de la computadora ya que cada monitor de repente brilló en amarillo. Los Wards se apresuraron a ponerse sus máscaras. Aegis agarró una de repuesto de un cajón de las computadoras.
La entrada se abrió con un zumbido y Armsmaster entró, acompañado por la atractiva Miss Militia. Vestía un uniforme militar modificado, lo suficientemente ajustado en las áreas esenciales para acentuar sus curvas, luciendo un pañuelo alrededor de la boca con una bandera estadounidense bordada y una faja similar alrededor de la cintura. Lo más llamativo, sin embargo, fue el gran lanzacohetes que sostenía sobre sus hombros de la misma manera que un levantador de pesas podría sostener una barra.
“Armsmaster", Gallant se puso de pie, "Es bueno verlo, señor. Miss Militia, siempre es un placer.”
“Siempre el caballero”, los ojos de Miss Militia insinuaron la sonrisa detrás de su bufanda, “Trajimos un invitado.”
Siguiendo detrás de Armsmaster y Miss Militia, estaba una adolescente con una túnica blanca envolvente. Panacea. Ella tenía una tarjeta de identificación con un cordón alrededor de su cuello, con su foto y la palabra "INVITADO" en letras azules brillantes.
“Ella tuvo la amabilidad de ofrecerse voluntariamente para venir y curarlos”, Miss Militia les dijo a los jóvenes héroes, “No puedo enviarlos a casa con heridas horribles y cientos de picaduras de insectos, ¿o sí? Eso los dejaría en evidencia.”
Cambió la posición del lanzacohetes sobre sus hombros, y se disolvió en una mancha de energía verde-negra. La energía se encendió y se arqueó alrededor de ella por unos breves instantes, luego se materializó en una ametralladora. Solo mantuvo esa forma durante unos segundos antes de parpadear y solidificarse en un rifle de francotirador, luego un arma de arpón, y finalmente se quedó en la forma de un par de uzis, uno en cada una de sus manos. Ella apenas parecía darse cuenta, más allá de la acción automática de enfundar las armas.
“Quería agradecerles por venir a salvarme”, dijo Panacea, tímidamente, “y por dejar que Glory Girl venga con ustedes.”
Gallant sonrió, luego, en un tono más preocupado, preguntó: “¿Ustedes dos están bien?”
Panacea negó con la cabeza, “Tattletale encontró una forma de atravesar la invencibilidad de mi hermana. Glory Girl fue picada bastante mal, por eso no vine antes. Creo que te golpea más fuerte, psicológicamente, cuando eres prácticamente invencible pero te lastiman de todos modos. Pero estamos bien ahora. Ella ha sanado, pero está malhumorada. Yo-- Yo estoy bien. Un golpe en mi cabeza, pero estoy bien.”
“Bien.”
Armsmaster estaba en la pizarra, repasando los puntos. “Me gusta esto. Pero esta...” Tocó la columna titulada Tattletale, “Casi vacía.”
“Ninguno de nosotros se encontró con ella, y los rehenes no tenían nada que decir sobre ella”, respondió Gallant.
“Panacea podría ayudar allí”, ofreció Miss Militia.
Todos los ojos se volvieron hacia la chica.
“Yo-- Pasaron muchas cosas", se cubrió Panacea.
“Cualquier detalle ayuda.”
“Um. Lo siento”, dijo, mirando hacia abajo al suelo, “me golpearon en la cabeza, pero mi poder no funciona conmigo misma, y no soy del tipo de personas que salen disfrazadas y se meten en peleas, así que temiendo por mi vida… no lo sé. Todo eso… No puedo ordenar mis pensamientos todavía.”
“Cuanto antes-” comenzó Armsmaster.
“Está bien”, lo interrumpió Miss Militia, “Amy, ¿por qué no empiezas a ocuparte de los Custodios? Si algo te viene a la mente, cualquier cosa que los Undersiders hayan dicho o hecho, o cualquier pista que creas que pueda ayudar, compártelo después, ¿está bien?”
Panacea sonrió agradecida a la heroína, luego se volvió hacia el grupo, “¿Quién necesita más ayuda? ¿Aegis?”
“Viviré”, dijo Aegis, “puedo ser el último.”
Gallant levantó vacilante su mano, “Uno de los perros del Hellhound se estrelló contra mí. Creo que podría tener una costilla rota. Los paramédicos me dieron el visto bueno, pero quiero estar más seguro de que no estoy arriesgando un pulmón perforado o algo así.”
Panacea frunció el ceño, luego hizo un gesto hacia el otro extremo de la habitación, “Te echaré un vistazo allí, ¿está bien?”
“Que sorpresa, el novio de Glory Girl recibe un tratamiento especial”, Clockblocker sonrió para dejar en claro que solo estaba bromeando. Gallant solo sonrió en respuesta.
La pareja fue a la alcoba de Gallant, y ella lo sentó en la cama antes de ponerle una mano en el hombro. Se echó la capucha hacia atrás y frunció el ceño.
“No tienes un pulmón perforado. Tienes una costilla fracturada, pero ni siquiera tienes tanto dolor. Por qué-”
“Mentí. Quería hablar contigo, solo”, le tomó la mano.
Ella frunció el ceño y retiró su mano como si la hubiera mordido. Como para asegurarse doblemente de que no volvería a agarrar su mano, se cruzó de brazos.
“Sabes que puedo percibir emociones”, dijo, “Las emociones de todos, como una nube de colores a su alrededor. No puedo apagarlo. Es solo como veo el mundo.”
“Victoria lo mencionó.”
“Por eso eres un libro abierto para mí. Sé que tienes miedo. No… estás aterrorizada, y es por eso que no estás hablando.”
Suspiró y se sentó en la cama, tan lejos de Gallant como pudo.
“Nunca quise estos poderes. Nunca quise poderes, punto.”
El asintió.
“Pero los obtuve de todos modos, y recibí atención internacional por eso. La sanadora. La chica que podría curar el cáncer con un toque, hacer a alguien diez años más joven, volver a crecer miembros perdidos. Estoy obligada a ser un héroe. Cargada con esta obligación. No podría vivir conmigo misma si no usara este poder. Es una gran oportunidad para salvar vidas.”
“¿Pero?”
“Pero al mismo tiempo… no puedo curar a todos. Incluso si voy al hospital todas las noches durante dos o tres horas a la vez, hay miles de otros hospitales que no puedo visitar, decenas de millones de personas con una enfermedad terminal o que viven en un infierno personal donde están paralizadas. o en constante dolor. Estas personas no merecen enfrentar eso, pero no puedo ayudarlos a todos. No puedo ayudar al uno por ciento de ellos aun si invierto unas veinte horas al día.”
“Tienes que concentrarte en lo que puedes hacer”, le dijo Gallant.
“Suena más fácil de lo que es,” contestó Panacea, con un toque de amargura, “¿Entiendes lo que significa curar a algunas de estas personas? Siento que cada segundo que me tomo es un segundo que he fallado de alguna manera. Durante dos años, ha sido esta… presión. Me acuesto en la cama, me despierto por la noche y no puedo dormir. Entonces me levanto y voy al hospital a medianoche. Voy a pediatría, curo a algunos niños. Voy a la unidad de cuidados intensivos, salvo algunas vidas… y lo hago de forma automática. Ni siquiera puedo recordar a las ultimas personas que salvé.”
Ella suspiró de nuevo, “¿La última persona que realmente recuerdo? Fue quizás hace una semana, estaba trabajando en un niño. Él era solo un niño pequeño, un inmigrante de El Cairo, creo. Ectopia Cordis. Eso es cuando naces con tu corazón fuera de tu cuerpo. Estaba poniendo todo en el lugar correcto, dándole la oportunidad de una vida normal.”
“¿Qué lo hizo tan memorable?”
“Lo resentía. Estaba acostado allí, profundamente dormido, como un ángel, y por solo un segundo, consideré simplemente dejarlo. Los doctores podrían haber terminado el trabajo, pero hubiera sido peligroso. Podría haber muerto si lo hubiera dejado sobre la mesa, el trabajo a medio hacer. Lo odiaba.”
Gallant no dijo nada. Frunciendo el ceño, Panacea miró hacia abajo al suelo.
“No, odiaba que él tendría una vida normal, porque había renunciado a la mía. Tenía miedo de cometer un error intencionalmente. Que podría dejarme estropear el procedimiento en este niño. Podría haberlo matado o arruinado su vida, pero habría aliviado la presión. Bajar las expectativas, ¿sabes? Tal vez incluso hubiera rebajado mis propias expectativas sobre mí. Yo… Yo estaba tan cansada. Tan exhausta. En verdad consideré, por el momento más breve, abandonar a un niño para que sufra o muera.”
“Eso suena más que solo agotamiento”, respondió Gallant, en voz baja.
“¿Es así como comienza? ¿Es este el punto en que empiezo a ser como mi padre, quienquiera que sea?”
Gallant dejó escapar un suspiro lento, “Podría decir que no, que nunca vas a ser como tu padre. Pero estaría mintiendo. Cualquiera de nosotros, todos nosotros, corremos el riesgo de encontrar nuestro propio camino por ese sendero. Puedo ver la tensión que estás experimentando, el estrés. He visto gente quebrarse por menos. Así que sí. Es posible.”
“Está bien”, dijo, en voz baja. Esperó a que ella elaborara, pero no lo hizo.
“Toma un descanso. Piensa en ello como algo que tienes que hacer, para recargar tus baterías y ayudar a más personas a largo plazo.”
“No creo que pueda.”
Se sentaron en silencio por unos momentos.
Se volvió hacia ella, “Entonces, ¿qué tiene esto que ver con lo que sucedió en el banco?”
“Ella sabía todo. Esa chica Tattletale. Dijo que es psíquica, y por lo que dijo, lo que sabía, lo creo.”
Gallant asintió.
“¿Sabes cómo es hablar con gente como ella? ¿Como tú? Sin ofender. Construyes esta máscara, te engañas pensando que todo es normal y te obligas a mirar más allá de los peores aspectos de ti mismo... y luego estos Gallants y Tattletales simplemente te desnudan. Te obligan a enfrentarlo todo.”
“Lo siento.”
“Dijiste que no puedes apagarlo, ¿verdad? Realmente no puedo culparte. Es solo… es difícil estar cerca. Especialmente después de lidiar con Tattletale.”
“¿Qué dijo ella?”
“Ella amenazó con hablar sobre cosas. Cosas más difíciles de lo que acabo de contarte, supongo. Amenazó con decirme cosas que simplemente no quiero saber. Dijo que usaría lo que sabía para arruinar mi relación con Victoria y el resto de mi familia”, Amy se abrazó sola.
“Mi hermana es todo lo que tengo. La única persona sin expectativas, que me conoce como persona. Carol nunca realmente me quiso. Mark está clínicamente deprimido, así que por más agradable que sea, está demasiado concentrado en sí mismo para ser realmente un padre. Mi tía y mi tío son dulces, pero tienen sus propios problemas. Entonces somos solo yo y Victoria. Ha sido así casi desde el principio. Ese petulante pequeño monstruo amenazó con separarnos a mi hermana y a mí usando otra cosa más que yo no quería, otra cosa sobre la que no tenía control.”
Gallant comenzó a hablar y luego se detuvo.
“¿Qué?”
“¿Esto… tiene algo que ver con los… sentimientos bastante fuertes que tienes hacia mí?”
Panacea se quedó quieta.
“Lo siento”, se apresuró a decir, “No debería haberlo mencionado.”
“No deberías haberlo hecho”, se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta.
“Mira, si alguna vez necesitas hablar…” ofreció.
“Yo-”
“Probablemente no quieras que sea yo, está bien. Pero mi puerta siempre está abierta, y puedes llamarme a cualquier hora. Sólo para que lo sepas.”
“Está bien”, respondió ella. Luego ella se acercó a él y le tocó el hombro, “Listo. Hematomas desaparecidos, retocadas las costillas.”
“Gracias”, respondió, abriendo la puerta para ella.
“Cuida a mi hermana, ¿está bien? ¿Hazla feliz?”, Murmuró, mientras dudaba en la puerta.
“No hace falta decirlo.” Se reincorporaron al grupo principal.
Cada cabeza en la habitación se volvió cuando Panacea tomó el marcador junto a las computadoras. Con una expresión sombría en su rostro, comenzó a llenar la sección de Tattletale de la pizarra.
[1] Golden child:La niña mimada, hija favorita, de la que la familia siempre se pone de lado.
[2]Stinger: Aguijón

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2018.03.25 23:24 master_x_2k Insinuación VI

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______________________Insinuación VI______________________

Me presenté en traje. No me importaba si pensaban que era grosero o paranoico, yo prefería ser capaz de sobrevivir a que alguien sacara un cuchillo a quedar bien.
Tomé un autobús de la biblioteca a mi casa y me puse mi traje debajo de la ropa. La mayoría de los paneles de armadura de mi traje eran piezas separadas, sujetas por correas que se deslizaban en hendiduras en la tela del disfraz. Sin embargo, no todos lo eran. Hice algo la armadura parte del leotardo, hice secciones de armadura angostas y rígidas a lo largo del centro de mi pecho, espalda, espinillas, muñecas, caderas y la parte superior de mis hombros. de modo que cuando atara las piezas más grandes, las ranuras en la parte inferior de la armadura se ajustaran a ellas y evitaran que se cayeran. Me miré en el espejo antes de irme, y pensé que nadie lo notaría a menos que mantuviera una postura extraña y prestaran mucha atención a lo que llevaba puesto. Llevaba ropa holgada sobre el traje, uno de mis pantalones vaqueros más grandes y una sudadera, e incluso con eso, me sentí dolorosamente conspicua.
Me cambié parecido a como lo había hecho la noche anterior, encontré un callejón vacío, rápidamente me puse la máscara, me quité la ropa exterior y metí la ropa en una de las mochilas viejas de mi papá. Oculté la mochila antes de ir a patrullar la noche anterior, pero hoy opté por llevármela. Salí al otro lado del callejón.
Cuando estaba a una corta distancia del sitio de la pelea de la noche anterior, envié una docena de moscas para explorar. Me concentré en lo que estaban sintiendo.
Los bichos, probablemente no hace falta decirlo, perciben las cosas de una manera muy diferente a como lo hacemos nosotros. Más que eso, perciben y procesan las cosas a una velocidad muy diferente. El resultado final era que las señales que mi poder podía traducir y enviarme de una manera que mi cerebro podía entender eran tenues. La información visual llegaba a través de parches de manchas de tinta monocromáticas claras y oscuras, alternando entre difusas y excesivamente nítidas. El sonido era casi doloroso de procesar, reduciéndome a las vibraciones de tonos bajos que hacían que mi visión se distorsionara y los ruidos de tono agudo no eran muy diferentes a los de las uñas en una pizarra. Multiplica eso por cien, mil, diez mil, era abrumador. Cuando llevaba poco tiempo con mi poder, no había sido capaz de contenerme. La sobrecarga sensorial en realidad nunca me había lastimado, incluso en el peor de los casos, pero me había hecho sentir miserable. En estos días, tenía esa parte de mi poder apagado un buen noventa y nueve por ciento del tiempo.
Mi método preferido de detectar cosas a través de mis bichos era el tacto. No era que su sentido del tacto se tradujera mucho mejor que la parte auditiva o visual de las cosas, sino que tenía más que ver con el hecho de que podía decir dónde estaban en relación conmigo. Estaba muy consciente de cuándo estaban muy quietos, si se estaban moviendo o si algo más los estaba moviendo. Eso era algo que se traducía bien.
Así que, mientras enviaba los bichos a explorar, los doce pares de ojos compuestos identificaron primero al trío como siluetas borrosas sobre una sombra más grande y definida, iluminada por una llamarada blanca que tenía que ser el sol. Dirigí las moscas más cerca, hacia las “cabezas” de las figuras, y tocaron la piel. Ninguno de los tres llevaba máscaras, lo cual consideré razón para creer que Tattletale había estado diciendo la verdad. No estaban disfrazados. No había ninguna garantía de que los tres fueran realmente Tattletale, Grue y Regent, pero me sentía lo suficientemente segura como para dirigirme a la escalera de incendios y subir al tejado.
Eran ellos, sin duda. Los reconocí incluso sin sus disfraces. Dos chicos y una chica. La chica tenía el cabello rubio oscuro recogido en una trenza suelta, unas pocas pecas sobre el puente de su nariz y la misma sonrisa vulpina que reconocí la noche anterior. Llevaba una camiseta negra de manga larga con un diseño de estilo graffiti y una falda de mezclilla hasta la rodilla. Me sorprendió el color verde botella de sus ojos.
El más pequeño y más joven de los dos muchachos, más o menos de mi edad, era indudablemente Regent. Reconocí la melena de rizos negros. Era un tipo apuesto, pero no de una manera que me hiciera decir que era guapo. Era bello, con una cara triangular, ojos azul claro y labios carnosos en un ceño fruncido. Diría que tenía herencia francesa o italiana. Podía ver que fuera atractivo para muchas chicas, pero no podía decir que yo estuviera interesada. Los chicos guapos, Leonardo Decaprio, Marcus Firth, Justin Beiber, Johnny Depp, nunca me llamaron la atención. Llevaba una chaqueta blanca con capucha, jeans y zapatillas, y estaba posado en el borde elevado del techo, con una botella de cola en la mano.
Por el contrario, Grue era sorprendente en apariencia. Más alta que yo por lo menos por un pie, Grue tenía piel de chocolate oscuro, trenzas hasta los hombros y esa mandíbula cuadrada masculina que normalmente asocias con superhéroes. Vestía vaqueros, botas y una camiseta verde lisa, que me pareció un poco fría para la primavera. Noté que tenía una considerable definición muscular en sus brazos. Este era un tipo que hacía ejercicio.
“Y ella llegó”, cantó Tattletale, “Paga”.
Regent frunció el ceño un segundo, y buscó en su bolsillo un fajo de billetes, que pasó a Tattletale.
“¿Apuestas a si me aparecería?”, Me atreví a preguntar.
“Apostamos a si vendrías disfrazada”, me dijo Tattletale. Entonces, más para Regent que para mí, ella dijo, “y yo gané”.
“De nuevo”, murmuró Regent.
“Es tu culpa en primer lugar por aceptar la apuesta”, dijo Grue, “Incluso si no era contra Tattle, fue una apuesta tonta. Aparecer disfrazado tiene demasiado sentido. Es lo que yo haría.” Tenía una buena voz. Era una voz adulta, incluso si su apariencia me daba la sensación de ser un tipo en su adolescencia.
Él extendió su mano hacia mí, “Hola, soy Brian”.
Le di la mano, no tenía miedo de estrecharme la mano con firmeza. Le dije:
“Puedes llamarme Bicho, supongo. Al menos, hasta que se me ocurra algo mejor, o hasta que decida que esto no es un truco elaborado.”
Se encogió de hombros, “Genial”. No había ni la menor señal de ofensa bajo mi sospecha. Casi me siento mal.
“Lisa”, se presentó Tattletale. Ella no me ofreció su mano para sacudirla, pero creo que se habría sentido fuera de lugar si lo hubiera hecho. No era que pareciera poco amistosa, pero no tenía el mismo aura simpático que Grue.
“Soy Alec”, me informó Regent, con voz tranquila, y luego agregó: “Y Perra es Rachel”.
“Rachel prefirió no venir”, dijo Grue, “Ella no estuvo de acuerdo con el objetivo de nuestra reunión.”
“Lo que plantea la pregunta”, interrumpí, “¿Cuál es el objetivo de esta reunión? Estoy un poco incomoda con ustedes, revelando sus identidades secretas de esta forma, o al menos, fingiendo hacerlo.”
“Lo siento”, Grue... Brian se disculpó, “Esa fue mi idea. Pensé sería una muestra simbólica de confianza.”
Detrás de las lentes amarillas de mi máscara, mis ojos se estrecharon, pasando de Lisa a Alec a Brian. No pude sacar ninguna conclusión de sus expresiones.
“¿Por qué, exactamente, necesitan mi confianza?”, Le pregunté.
Brian abrió la boca y luego la cerró. Miró a Lisa, que se agachó y recogió una lonchera. Ella me la ofreció.
“Dije que estábamos en deuda. Todo tuyo, sin compromiso”.
Sin tomar la caja, incliné la cabeza para ver mejor el frente, “Alexandria. Ella era mi miembro favorito del Protectorado cuando era una niña. ¿La lonchera es coleccionable?”
“Ábrela”, me indicó Lisa, con girando los ojos.
La tomé. Por el peso y el movimiento de los contenidos, inmediatamente tuve una idea bastante clara de lo que era. Desaté los cierres y abrí la caja.
“Dinero”, respiré, sorprendida por tener de pronto tanto en mis manos. Ocho fajos de billetes, atados con bandas de papel. Cada una de las bandas de papel tenía un número escrito en él en marcador permanente. Dos cincuenta cada uno...
Lisa respondió antes de que tuviera el número total en mi cabeza, “Dos mil”.
Cerré la caja y fijé los cierres. Sin tener idea de qué decir, me quedé en silencio.
“Tienes dos opciones”, explicó Lisa, “Puedes tomar eso como un regalo. Como agradecimiento por, intencionalmente o no, salvar nuestro trasero de Lung anoche. Y tal vez un poco de incentivo para contarnos entre tus amigos cuando estés disfrazada y haciendo actos ruines”.
Su sonrisa se amplió, como si hubiera dicho algo que encontraba divertido. Tal vez fue la ironía de un villano hablar de 'actos ruines', o cuán cursi era la frase. Explicó: “Entre disputas territoriales, diferencias de ideología, luchas de poder en general y egos, hay pocas personas en la comunidad local de villanos que no nos ataquen a la vista”.
“¿Y la segunda opción?”, Le pregunté.
“Puedes tomar esto como su primera cuota en la asignación mensual a la que tienes derecho como miembro de los Undersiders”[1], dijo Brian, “Como una de nosotros”.
Pasé mi mirada entre los tres, buscando el chiste. Lisa aún tenía una sonrisa, pero me daba la impresión de que era su expresión predeterminada. Alec parecía un poco aburrido, en todo caso. Brian parecía muy serio. Maldición.
“Dos mil al mes”, dije.
“No”, interrumpió Brian, “Eso es justo lo que el jefe nos paga, para permanecer unidos y mantenerse activos. Hacemos, eh, considerablemente más que eso.”
Lisa sonrió, y Alec se rió entre dientes mientras agitaba el contenido de su botella de coca. Tomé nota mental de la mención de este 'jefe'.
No queriendo distraerme, rápidamente pensé en la parte inicial de nuestra conversación en el contexto de la oferta de trabajo.
Le pregunté, “¿Entonces Perra no vino porque estaba en contra del, eh, reclutamiento?”
“Sí”, dijo Alec, “lo votamos y ella dijo que no”.
“Por el lado positivo, el resto de nosotros votamos que sí”, Brian se apresuró a agregar, mirando a Alec con mala cara, “Ella cambiara de opinion. Ella siempre vota en contra de agregar nuevos miembros al grupo, porque no quiere dividir el dinero entre cinco”.
“Entonces, ya han hecho esto del reclutamiento”, concluí.
“Uh, sí”, Brian parecía un poco avergonzado, se frotó la parte posterior de su cuello, “No fue bien. Lo intentamos con Spitfire[2], y ella se asustó antes de que siquiera llegáramos a la oferta de trabajo. Nuestra culpa, por traer a Rachel con nosotros esa vez”.
“Y luego ella fue reclutada por otra persona”, agregó Alec.
“Sí”, Brian se encogió de hombros, “Ella fue captada por Faultline[3] antes de que tuviéramos una segunda oportunidad. Le hicimos una oferta a Circus, también, y ella nos dijo en términos muy claros que trabajaba sola.”
“Me enseñó algunas nuevas groserías en el proceso también”, dijo Alec.
“Ella fue bastante explicita sobre cómo vuela sola”, admitió Brian.
“Entonces, hacen un esfuerzo extra, sin disfraces como muestra de confianza y un bono en efectivo por adelantado, para que me una”, dije, mientras unía las piezas.
“Basicamente”, estuvo de acuerdo Brian, “En resumidas cuentas, especialmente con Lung fuera de acción y el ABB disminuido por su ausencia, es probable que haya conflicto sobre el territorio y el estado entre las diversos pandillas y equipos. Nosotros, La Cuadrilla de Faultline, el resto del ABB, el Imperio Ochenta y Ocho, los villanos solitarios, y cualquier equipo o pandillas fuera de la ciudad que crean que pueden entrar y tomar un pedazo de la Bahía. Si terminamos en una pelea, vamos a querer potencia de fuego. No hemos fallado un trabajo todavía, pero los tres estamos de acuerdo en que es solo cuestión de tiempo antes de que terminemos atrapados en una pelea que no podemos ganar, con Perra como la única de nosotros que realmente puede repartir daño.”
“Simplemente no entiendo por qué me quieren a mi”, le dije, “controlo bichos. Eso no va a detener a Alexandria[4], Glory Girl o Aegis[5].”
“Has jodido a Lung”, Lisa se encogió de hombros mientras hablaba, “Eso es suficiente para mí”.
“Um, no realmente”, le respondí, “en caso de que te lo hayas perdido, fueron ustedes quienes lo detuvieron antes de que me ejecutara anoche. Eso solo prueba mi punto.”
“Cariño”, dijo Lisa, “equipos enteros de capas se han enfrentado a Lung y les ha pateado sus culos. Que te manejaras tan bien como lo hiciste es fantástico. El hecho de que el idiota esté acostado en una cama de hospital por tu culpa es la cereza del postre.”
Mi respuesta se detuvo antes de que saliera de mi boca. Solo me las arreglé para decir un tonto, “¿Henh?”
“Sí”, Lisa levantó una ceja, “Sabías qué bichos hiciste que le picaran, ¿verdad? Viudas negras, reclusas marrones, mariposas cola parda, arañas Mildei, hormigas rojas-[6]
“Sí”, la interrumpí, “No sé los nombres oficiales, pero sé exactamente qué le mordió, qué le picó y qué hacen los venenos”.
“Entonces, ¿por qué estás sorprendida? Un par de esos bichos serían jodidamente peligrosos si mordieran solo una vez, pero los hiciste morder muchas veces. Eso es bastante malo, pero cuando Lung quedo en custodia lo revisaron los doctores, y el idiota médico a cargo dijo algo como, 'Oh, bueno, estos parecen mordidas y picaduras de insectos, pero los realmente venenosos no muerden varias veces. Veamos cómo está en unas horas”.
Pude ver hacia dónde iba la historia. Puse mis manos sobre mi boca, susurrando: “Dios mío”.
Tattletale sonrió, “No puedo creer que no supieras”.
“¡Pero él se regenera!” Protesté, dejando caer las manos, “Se supone que las toxinas no son ni siquiera el uno por ciento de efectivas contra las personas que se curan como él.”
“Son lo suficientemente efectivas, supongo, o su curación dejó de funcionar en algún momento”, me dijo Lisa, “cuando llegaron a él, el tipo grande estaba empezando a sufrir una necrosis de tejido a gran escala. Su corazón incluso se detuvo un par de veces. ¿Recuerdas dónde hiciste que lo mordieran los bichos?”
Cerré mis ojos. Podía ver mi reputación yéndose por las cañeria. Una de las arañas que había estado usando era la reclusa marrón. Podría decirse que es la araña más peligrosa en los Estados Unidos, más que incluso la viuda negra. Una sola mordida de una reclusa marrón podía hacer que un buen trozo de carne alrededor de la picadura se ennegrezca y se pudra. Tenía a mis bichos mordiendo a Lung en las partes más sensibles de su anatomía.
“Digamos que, incluso con la capacidad de sanar varias veces más rápido que la persona promedio, va a Lung sentarse para ir al baño”.
“Está bien, es suficiente”, Brian detuvo a Lisa antes de que pudiera continuar, “Lung se va a recuperar, ¿verdad?”
Con la mirada que Brian le estaba dando a Lisa, pensé que podría estar mintiendo, fuera cual fuera la verdad. Ella se encogió de hombros y me dijo: “Ya se está recuperando. Lentamente, pero está mejorando, y debería estar en buen estado dentro de seis meses o un año.”
“Mas te vale rezar porque no escape”, dijo Alec, su voz aún tranquila pero perpleja, “porque si alguien hiciera que mis partes nobles se caigan, estaría buscando sangre”.
Brian se pellizcó el puente de la nariz, “Gracias por eso, Alec. Si siguen así los dos, nuestro recluta potencial va a huir para tener un ataque de pánico antes de que la idea de convertirse en un Undersider se le pase por la cabeza.”
“¿Cómo sabes esto?”, Le pregunté, inmediatamente después de que la idea se cruzara por mi cabeza. Cuando Brian se volvió hacia mí con una expresión como si pensara que había dicho algo para ofenderme, aclaré: “Tattletale, o Lisa, o lo que sea que se supone que debo llamarte”. ¿Cómo sabes estas cosas sobre Lung... o sobre el hecho de que estuve en la Biblioteca, o que la capa estaba en camino, anoche? “
“¿Biblioteca?” Interrumpió Brian, dándole a Lisa otra mirada oscura.
Lisa ignoró la pregunta de Brian y me guiñó un ojo, “Una chica tiene que tener sus secretos”.
“Lisa es la mitad de la razón por la que no hemos fallado en un trabajo todavía”, dijo Alec.
“Y nuestro jefe es una gran parte del resto”, Lisa terminó por él.
“Eso dices tú”, refunfuñó Brian, “Pero no hablemos de eso”.
Lisa me sonrió, “Si quieres toda la noticia, me temo que los detalles sobre lo que hacemos solo vienen con la membresía en equipo. Lo que puedo decirte es que somos un buen grupo. Nuestro historial es de primera categoría, y estamos en esto por diversión y ganancias. Sin gran plan. Sin verdadera responsabilidad.”
Fruncí mis labios, detrás de mi máscara. Mientras que había conseguido algo de información, sentí que tenía muchas más preguntas. ¿Quién era este jefe que mencionaron? ¿Creó él o ella otros equipos de villanos de gran éxito, en Brockton Bay o en otro lugar? ¿Qué hizo que estos tipos fueran tan efectivos, y era algo que podía robar o copiar para mí?
No era como si estuviera firmando el trato en sangre o algo así. Y tenía mucho que ganar.
“Está bien, entonces, cuenten conmigo”, les dije.
[1]Incognitos. Algo que es secreto, privado, poco confiable.
[2] Lit. Escupefuego, también el nombre de un avión de combate de hélice.
[3]Línea de falla, el lugar donde chocan o se separan las placas tectónicas causando terremotos o volcanes.
[4]Alejandría: Además del nombre de la ciudad fundada por Alejandro Magno, significa defensora del hombre.
[5]Aegis: Del latín, nombre del escudo de Athena. En ingles significa protección, tutela.
[6]Todos bichos sumamente venenosos. Las reclusas marrones causan necrosis (se te pudre y cae la carne) el veneno de viuda negra ataca el sistema nervioso y es 15 veces mas poderoso que el de la serpiente de cascabel.

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